LAS DOS MEDIDAS CONTRA EL 155: SABOTAJE Y MOVILIZACIÓN

Más de 150 comités se movilizan para defender la república en toda Cataluña

A la República Catalana, pues, solo le quedan dos herramientas para afrontar el embate del Gobierno central: el sabotaje funcionarial tras la aplicación del artículo 155 y la movilización en la calle

Foto: Miles de manifestantes festejan en la plaza Sant Jaume la declaración de independencia. (EFE)
Miles de manifestantes festejan en la plaza Sant Jaume la declaración de independencia. (EFE)

Un total de 150 comités de defensa del referéndum (CDR) se pusieron en marcha este viernes a lo largo de toda Cataluña para “defender nuestras instituciones ante la aplicación del artículo 155”. Fuentes independentistas explican a El Confidencial que estos comités, especialmente en pueblos, “suelen ser espacios muy plurales y muy transversales. Hay gente de partidos políticos, de asociaciones de vecinos, de entidades cívicas y culturales, del tejido asociativo…”.

En grandes ciudades, en cambio, los CDR están en manos de la CUP. “Tenemos planes de emergencia desde hace semanas para hacer frente a cualquier eventualidad. Y ante el 155, no solo hay un plan B, sino un plan C y un plan D, depende de cómo se intente aplicar la intervención del Govern”, subrayan fuentes de estos comités. Estas fuentes aseguran que “no somos sóviets, como se nos ha dicho muchas veces. No actuaremos como tales ni tampoco usaremos la violencia. Pero pondremos nuestros cuerpos delante para evitar que el Gobierno español tome nuestras instituciones”.

De ahí que en la tarde de este viernes, por ejemplo, se hiciese un llamamiento a la población a congregarse en la plaza de Sant Jaume, delante del edificio de la Generalitat. La intención no era presionar al ‘president’ Carles Puigdemont –que también–, sino que se buscaba el efecto de dificultar que las “fuerzas de ocupación” pudiesen llegar hasta las puertas del Palau. Se trata de la estrategia de la resistencia pasiva. “El defender nuestras instituciones con todos los medios a nuestro alcance no quiere decir tirar tiros. Evidentemente, si hacen algo, reaccionaremos con determinación. E incluso se podría decir que con mayor o menor riesgo”.

La CUP también ha distribuido entre su militancia y a través de las redes una serie de consejos para hacer frente a una supuesta “etapa de represión”. Pero tanto esta organización como los demás actores implicados en el ‘procés’, como PDeCAT, ERC, ANC u Òmnium Cultural, están tratando de implementar actuaciones que pongan trabas al control de la Administración catalana por parte del Gobierno.

Las dos herramientas contra el 155

Vamos, que la declaración de independencia fue el sueño de una noche de verano y la dura realidad es diferente: hoy, Cataluña no tiene Estado propio. De hecho, no tiene ni una autonomía normalizada, puesto que está intervenida. Y tiene una sociedad fracturada y tensa y una economía en caída libre. A la República Catalana, pues, solo le quedan dos herramientas para afrontar el embate del Gobierno central: el sabotaje funcionarial tras la aplicación del articulo 155 de la Constitución y la movilización en la calle.

La materialización de la primera de esas herramientas se concreta en las peticiones a los funcionarios de la Generalitat y de las Administraciones locales para que trabajen estrictamente lo necesario y secunden una especie de huelga de celo. O sea, que solo trabajen cuando reciban órdenes muy concretas sobre una actividad y, al mismo tiempo, que se olviden de tomar la iniciativa. Se tata de ralentizar al máximo el funcionamiento de la Administración.

La materialización de la segunda de las herramientas es más compleja. Las fuentes consultadas afirman que la decisión de proclamar la independencia el viernes no fue una casualidad. “Se había hablado entre los partidos que era el mejor día para ello, porque ya casi es fin de semana y la gente puede estar dos días en la calle defendiendo la República”. Por eso se convocó a la ciudadanía para ir dos horas este viernes por la tarde, pero inmediatamente comenzó a correr la consigna de que, según cómo fuesen las cosas, la concentración se haría “indefinida”.

Más de 150 comités se movilizan para defender la república en toda Cataluña

¿Servirá de algo la movilización en la calle? Nadie parece saberlo con exactitud. “Esta será una ‘guerra’ de pocos días. Pero creemos que si Cataluña se rebela como nunca, el Gobierno español se avendrá a negociar”. Se tratará de un asunto meramente político y tampoco se esperan mayores contratiempos. “No está previsto que el Gobierno español envíe al Ejército. Otra cosa es lo que puedan pensar algunos miembros de la cúpula militar”, señalan fuentes de los CDR.

Fuentes cercanas al Ejecutivo central, por su parte, señalaron a este diario que la intervención del Ejército “está descartada. No tiene sentido enviar tropas contra una población desarmada. No existe alarma en las Fuerzas Armadas por el tema de Cataluña. No hay una amenaza como para que intervenga la milicia, ya que no hay oponentes armados”. Pero aunque no se envíen unidades de combate, sí se ha desplazado a Cataluña una Agrupación de Apoyo Logístico (AALOG), así como efectivos de transmisiones, guerra electrónica e inteligencia. El desplazamiento logístico se realizó para dar cobertura a las fuerzas policiales enviadas a Cataluña desde el mes de agosto

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