Albano Dante Fachin pasa de síntoma a símbolo

El clima insurreccional suma los 'comunes' de Ada Colau al independentismo

El éxito de la huelga general de esta semana no se explica sin la simpatía y la colaboración de la izquierda catalana. Y lo mismo pasó durante el referéndum del pasado domingo

Foto: La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. (EFE)
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. (EFE)

El clima de insurrección que se vive en Cataluña alrededor del 'procés' ha conseguido sumar a los 'comunes' de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a la causa del independentismo. El éxito de la huelga general de esta semana no se explica sin la simpatía y la colaboración de la izquierda catalana. La misma que sirvió para que CCOO emitiese un comunicado y apoyase el paro sin comprometer sus secciones industriales. Lo mismo pasó con el referéndum. Ada Colau hizo dos horas de cola para votar mientras la Guardia Civil cerraba colegios electorales utilizando la fuerza.

La insurrección tiene una fuerza de atracción irresistible para los 'comunes'. No todos son independentistas. En realidad, muchos no lo son. Pero todos son de izquierdas y no pueden permitirse que haya un levantamiento popular delante de sus narices y no participar en él. La habilidad de los independentistas es, como siempre, el doble lenguaje. Con la huelga se convenció a los 'comunes' de que el paro era contra la represión policial y a favor de los derechos civiles, según explican fuentes de la formación política de la alcaldesa. Pero el resultado final es que el exitoso 'paro de país' que paralizó Cataluña se ha utilizado, como todo lo demás, a favor de la independencia que puede proclamar en los próximos días el presidente catalán, Carles Puigdemont.

Tras sus dos horas de cola el domingo, Colau votó en blanco. Es decir, su compromiso con la independencia sigue siendo escaso. Pero una parte de los 'comunes' sí lo es. Solo una parte, pero es suficiente para que los independentistas pasen de un 48% de los votos que ahora tienen en el Parlament a una mayoría que de verdad pueda calificarse como tal. El hecho de que el diputado en el Parlament Albano Dante Fachin coquetee con el independentismo al mismo tiempo que Joan Coscubiela anuncia que no repetirá en las listas de la confluencia de izquierdas denota que en la izquierda catalana, como en la canción de Bob Dylan, “los tiempos están cambiando”.

Puigdemont (c), Colau y Junqueras, durante una protesta contra las cargas policiales del 1-O. (Reuters)
Puigdemont (c), Colau y Junqueras, durante una protesta contra las cargas policiales del 1-O. (Reuters)

Colau, además, puede ser una importante aliada en un momento delicado. Puigdemont y el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, quieren evitar dos cosas en este momento: ni precipitarse con una declaración unilateral de independencia (DUI), ni convocar elecciones. Al contrario, pretenden abrir un paréntesis de seis meses que les permita crear un marco de negociación con el Gobierno español para rentabilizar la fuerza acumulada por el independentismo, según apuntan fuentes de Junts pel Sí.

Sin control

El principal problema para ellos es que ahora ni Puigdemont ni Junqueras controlan el 'procés'. Es lo que tienen las insurrecciones. Se crean modelos de autogestión, con lo que en realidad la verdadera fuerza de autogestión radica en las entidades cívicas que han liderado las movilizaciones en la calles durante estos últimos años: la ANC y Òmnium Cultural. Y ambas quieren la DUI ya. Los dos colectivos también se implicaron a fondo en que la huelga general, de la que Puigdemont y el expresidente catalán Artur Mas desconfiaban, resultase un éxito.

ANC y Òmnium siguen presionando a Puigdemont para declarar la independencia, pero, en cambio, Colau también desea evitar la DUI en este momento

Además, la ANC y Òmnium cuentan con el apoyo nada despreciable de la CUP, que también espera la DUI para el próximo lunes y que además cuenta con 10 diputados en el Parlament. Pero el precio de ampliar el espacio social del independentismo es atraer a los 'comunes' de Ada Colau. Y Colau y los suyos saben que si tienen que mojarse en una DUI, el partido que tanto les ha costado crear se romperá.

Extraño aliado

Así que, ironías del 'procés', la activista Colau acaba convertida en la mejor aliada de Puigdemont, Junqueras y Artur Mas. Ninguno de los tres quiere la DUI ahora. Y Colau tampoco. Eso equilibra un poco las fuerzas ante la presión de la ANC y la CUP, que pretenden acelerar los tiempos y el choque frontal con el Gobierno de Mariano Rajoy. La cena en casa del propietario de Mediapro, Jaume Roures, ya apuntaba en esa dirección: el 'procés' necesita a los podemitas catalanes para triunfar.

El clima insurreccional suma los 'comunes' de Ada Colau al independentismo

Pese a las divisiones, para muchos independentistas la presencia de los 'comunes' en el movimiento supone un éxito. Aunque solo sea en clave de derechos civiles. Más apoyo popular, político y más capacidad de movilización en la calle. Para los ideólogos del 'procés', la entrada de Ada Colau en la órbita del independentismo, aunque solo sea de entusiasta simpatizante, es suficiente para ganar la independencia dentro de unos años.

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