FOMENTO PROMETIÓ SOTERRAR EL TRAZADO EN 2007

500 metros de vía y 168 muertos: así es vivir junto al 'cementerio de Renfe'

Montcada i Reixac (Barcelona) posee el tramo ferroviario más mortal de España. Tiene un monumento a las víctimas y hasta un día oficial en honor a los vecinos arrollados por el tren

Foto: Una de las 168 víctimas arrolladas por el tren en Montcada i Reixac (Barcelona).
Una de las 168 víctimas arrolladas por el tren en Montcada i Reixac (Barcelona).

Son solo 500 metros de vía férrea. Pero allí ha habido 168 atropellos, dos en lo que llevamos de año. Es el punto más negro de Renfe en España, una trampa mortal a la que cada día se exponen ancianos, señores con traje, grupos de niños con mochila corriendo a la escuela, madres con carrito de bebé. En definitiva, los 35.000 vecinos de Montcada i Reixac, en el extremo norte del área metropolitana de Barcelona. Todos cruzan las vías con la barrera de seguridad bajada. Y no se esconden. Al contrario, es casi un acto reivindicativo ante lo que consideran una "humillación" por parte del Ministerio de Fomento, que se comprometió en 2007 a soterrar las vías y aún hoy no ha movido una sola piedra.

El último atropello fue la gota que colmó el vaso. Ocurrió el martes pasado, poco antes de las ocho de la mañana. Un joven de 16 años fue arrollado por un convoy. Un mes antes, el 9 enero, falleció un hombre 75 años. Y así una cuenta regresiva hasta alcanzar 168 vidas. Tan interiorizado tienen el horror de los trenes en Montcada que hasta han levantado un monumento a las víctimas del tren junto a uno de los dos pasos con barrera, en el centro del pueblo, y han instaurado un día de homenaje a los vecinos arrollados. Se celebra el jueves de la segunda semana de Cuaresma y hay exhibición de 'castellers', concurso de dibujo infantil por el soterramiento de las vías, minuto de silencio, parlamentos oficiales y ofrenda floral al monumento.

Tan interiorizado tienen el horror del tren en Montcada que hasta han levantado un monumento y acordado un día al año de homenaje a las víctimas

"Adif nos trata como si fuéramos su colonia, nos tiene trinchados a vías férreas. Somos un pueblo fracturado por el tren y ya estamos hartos de este goteo macabro", resume Laura Campos, alcaldesa por ICV de Montcada i Reixac. El municipio es un nudo ferroviario clave para acceder a Barcelona desde Girona y el interior de Cataluña. Cuenta con 16 kilómetros de vías repartidos en tres líneas de Cercanías, dos regionales y cinco estaciones en activo.

Los vecinos están acostumbrados a encontrar cadáveres en las vías. (Atlas)
Los vecinos están acostumbrados a encontrar cadáveres en las vías. (Atlas)
Cientos de vecinos cortan las vías como protesta. (Plataforma Soterrament Ja)
Cientos de vecinos cortan las vías como protesta. (Plataforma Soterrament Ja)

De todas ellas, la línea de la muerte es la R2, que une Barcelona con Francia. Divide en dos mitades el centro urbano (la calle Mayor y la zona comercial discurren en paralelo a la vía) y por allí pasan regionales y trenes de mercancías constantemente zumbando a más de 100 km/h. "La barrera baja cada tres a cinco minutos y se pasa entre diez minutos y un cuarto de hora bajada. Si no quieres llegar tarde a los sitios te la tienes que saltar", argumentaba días atrás Ramón Bueno, portavoz de la Plataforma Trato Justo Soterramiento Ya. Hasta 198 veces al día suben y bajan las odiadas barreras para dejar pasar a los respectivos convoyes.

"La barrera baja cada tres a cinco minutos y se pasa entre 10 y 15 minutos bajada. Si no quieres llegar tarde a los sitios te la tienes que saltar"

En realidad, sí hay forma de cruzar la vía sin tener que usar los pasos a nivel. Existe un paso subterráneo, pero obliga a los vecinos a caminar 400 metros entre ida y vuelta y a bajar y subir dos tramos muy empinados de escaleras que a la gente con dificultades físicas o con carritos y bultos se les hace imposible. "Esto no es lo que nos prometió Fomento. No queremos parches ni medidas parciales. En 2007 firmamos un documento en el cual la ministra (entonces la socialista Magdalena Álvarez) se comprometía a soterrar las vías en cuanto las obras del AVE a Francia terminaran. Pues ya han terminado y aquí no ha venido nadie. Ni siquiera nos cogen el teléfono. Este pasado lunes, horas antes del último atropello, estuvimos llamando al ministerio sin éxito", continúa la alcaldesa.

Los servicios funerarios retiran uno de los cadáveres. (Atlas)
Los servicios funerarios retiran uno de los cadáveres. (Atlas)
Vista aérea de la R2 a su paso por Montcada i Reixac, el tramo más mortal de Renfe. (Plataforma Soterrament Ara)
Vista aérea de la R2 a su paso por Montcada i Reixac, el tramo más mortal de Renfe. (Plataforma Soterrament Ara)

Días después de esa enésima llamada no atendida, los vecinos de Montcada por fin consiguieron lo que buscaban: que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, llamara a Campos para concertar una cita en Madrid este próximo 1 de marzo. ¿Cómo lo lograron? Llevando a cabo su reivindicación más radical hasta la fecha: ocupar las vías y detener la circulación de Cercanías durante más de cuatro horas el pasado miércoles. Hasta 400 vecinos se subieron a los raíles con pancartas y originaron el peor caos que ha vivido Rodalies (Cercanías de Cataluña) en los últimos meses.

El Ministerio de Fomento firmó un acuerdo en 2007 en el que se comprometía a soterrar las vías. El ayuntamiento denuncia que no ha hecho nada

La plataforma vecinal ya ha anunciado que ocupará las vías cada vez que haya un nuevo atropello hasta alcanzar el objetivo de soterrar los cuatro kilómetros acordados con Fomento hace una década. El ayuntamiento, en un informe conjunto con la Agencia de Desarrollo Urbano Barcelona Regional y Barcelona Sagrera Alta Velocidad, cifra en 200 millones el monto necesario para acometer la obra, un 50% menos de lo que presupuestó Adif en su día, cantidad que el ministerio ha usado como argumento principal para posponer 'sine die' el compromiso.

Una de las protestas ante la vía en Montcada i Reixac. (Plataforma Soterrament Ja)
Una de las protestas ante la vía en Montcada i Reixac. (Plataforma Soterrament Ja)

Una solución discutible

"En España tenemos fijación por soterrar vías en los pueblos, pero no creo que sea la solución. En ciudades como París o Londres el tren atraviesa barrios a cielo abierto hasta llegar al mismo centro de la ciudad y no pasa nada. Lo que hay que hacer es limitar la velocidad y acondicionar pasos elevados o subterráneos", opina Francisco González, secretario en España de la Asociación Europea de Ferroviarios y antiguo responsable de Seguridad en los ferrocarriles de Valencia. "Estamos hablando de centros urbanos en los que no es posible mover la vía 200 metros más allá porque han crecido alrededor de ellas, y donde hacer unas obras de soterramiento paralizaría durante meses el tráfico de trenes. Lo que piden en Montcada, como en otros lugares de España, no es una cuestión de si hay dinero o no para soterrar las vías, que siempre lo hay, sino de qué hacemos con todos esos usuarios de Cercanías de otros pueblos y el tráfico de mercancías que durante un año o más no podrán usar el trazado", indica el experto.

"En España tenemos fijación por soterrar vías, pero no creo que sea la solución. En París o Londres el tren llega al centro de la ciudad y no pasa nada"

"Y luego está el problema del mantenimiento", prosigue. "Porque una vez soterradas, hay que vigilar mucho con que no haya una incidencia en la red. En ese caso habría que evacuar a todo el mundo, y no digo ya si un mercancías con productos peligrosos descarrila. ¿Cómo metes las máquinas en el túnel? Se armaría una tremenda". Según Ferropedia, el coste de mantener una doble vía electrificada en superficie asciende a 60.000 euros por kilómetro y año. La misma longitud soterrada puede oscilar entre los 200.000 y 800.000 euros anuales, según las complejidades del terreno.

Un hombre cruza las vías con las barreras bajadas. (TV3)
Un hombre cruza las vías con las barreras bajadas. (TV3)

Aparte del dinero, está el factor del incivismo de los vecinos que cruzan con las barreras bajadas. ¿Está justificado? En Montcada aseguran que es la única forma de hacer vida normal, pero los maquinistas, como explica uno de ellos en su blog, discrepan. En Montcada "podemos contar hombres, mujeres, personas con carritos de la compra, de bebés, ciclistas, motoristas, etc. Se sorprenderá usted. Como se sorprenderá también cuando vea a todo tipo de personas de todas las edades entrando (o saliendo) a la estación por el bordillo de escasos 40 cm de ancho que hay entre las vallas de protección y las vías, sujetándose a la valla mientras un tren circula a menos de medio metro y a velocidades superiores a 120 km/h. Se sorprenderá usted de la inconsciencia e imprudencia de algunos de sus convecinos… para poder ahorrarse el precio de un simple billete de tren", escribe en una carta abierta a la alcaldesa.

Una mujer se cuela por el bordillo de la vía en el andén de la estación de Montcada. (TV3)
Una mujer se cuela por el bordillo de la vía en el andén de la estación de Montcada. (TV3)
Un grupo de personas cruza uno de los dos pasos a nivel que hay en el centro de Montcada. (Plataforma Soterrament Ja)
Un grupo de personas cruza uno de los dos pasos a nivel que hay en el centro de Montcada. (Plataforma Soterrament Ja)

Más allá de la seguridad

En Montcada reconocen que uno o dos pasos elevados, o un paso subterráneo decente, solucionarían el tema de la seguridad, pero su reivindicación va más allá. Se trata, dicen, de un tema de justicia hacia el municipio. "Somos víctimas de un maltrato histórico que recibimos por ceder nuestro territorio a la instalación de infraestructuras de todo tipo, incómodas y peligrosas. Es una servitud hacia la vecina Barcelona y hacia el país nunca compensada. Y el descarado incumplimiento del compromiso de Fomento nos produce frustración y rabia. Ese acuerdo firmado (en 2007) tiene valor de contrato del Estado con nuestro municipio. Nos gustaría que nos tratase como trata a los bancos y grandes empresas, pagando sus deudas sin importar el momento ni el gobierno que las contrajo", arenga el portavoz de la plataforma ciudadana.

La alcaldesa se expresa en el mismo sentido, y culpa a las vías de ser "una cicatriz urbana a cielo abierto que actúa como frontera y muralla entre nosotros e impide el desarrollo social y económico del municipio". Y advierte: "En mayo de 2016 se acordó crear una comisión político-técnica dentro de un convenio para hacer realidad el soterramiento, y esa partida tiene que aparecer en los Presupuestos Generales de 2017. Si el Ministerio de Fomento sigue sin querer cumplir sus compromisos tendremos que ir a los tribunales".

El ministerio adelantó a este periódico que, en la reunión del próximo miércoles, De la Serna ofrecerá al ayuntamiento mejoras urgentes para "garantizar la seguridad" en Montcada, bien sea la construcción de pasos elevados o subterráneos. Fomento no descarta acometer el soterramiento en un futuro, pero en ningún caso ejecutará la obra a lo largo de este año como reclaman los vecinos.

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