el soberanismo busca presencia internacional

Forcadell denuncia el "asalto judicial" a la democracia en Cataluña en 'NYT'

"Mi crimen fue cumplir mis deberes como presidenta del Parlament, permitiendo el debate que había sido pedido por una mayoría de la cámara", dice ante la posibilidad de ser inhabilitada por ello

Foto: La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. (Efe)
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. (Efe)

La prensa internacional se ha convertido en altavoz del proceso independentista. Si hace poco más una semana la Generalitat se gastó más de 120.000 euros en promocionar la independencia de Cataluña en un acto en Bruselas previo anuncio en los principales diarios europeos como 'Le Monde' o 'Il Corriere della Sera', ahora es la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, la que utiliza 'The New York Times' como vía para criticar el "asalto judicial de España" a la democracia catalana y a la libertad de expresión".

En una amplia carta titulada 'Defendiendo la libertad en Cataluña', Forcadell denuncia además que se está violando el principio de separación de poderes comprometiéndose a defender una libertad que ve "amenazada" en Cataluña por la actuación del Gobierno y la Justicia española contra el proceso sobernanista. "La lucha por los derechos sociales y las libertades tiene que ser constante e inquebrantable, porque la historia enseña que son fáciles de perder", ha escrito advirtiendo de que "lo que está en juego en Cataluña es que los parlamentarios exijan el derecho a ejercer su libertad de expresión".

"Mi crimen fue complir mis deberes"

En el escrito, la presidenta relata cómo la Fiscalía le acusa de desobediencia y prevaricación por permitir el pasado mes de julio el debate y la votación del las conclusiones de la comisión del proceso constituyente, que ella misma ha calificado de "un informe sobre la hoja de ruta hacia la independencia". "Mi crimen fue simplemente cumplir mis deberes como presidenta del Parlament, permitiendo el debate que había sido pedido por una mayoría de la cámara", lamenta denunciando que su imputación y posible inhabilitación no es más que "un ejemplo de la estrategia del gobierno español de la utilización de medidas judiciales para intervenir en los asuntos políticos de Cataluña".

En esta línea, ha afirmado que lo que ocurre en Cataluña es "un asalto judicial" por parte del Estado español a la democracia catalana que desencadena una "violación" de la separación de poderes, algo que recuerda fue denunciado en 2010 en un manifesto firmado por 1.400 jueces, que advirtió de una excesiva politización y la pérdida de la independencia en el Poder Judicial de España. Además, denuncia que el Gobierno ha puesto en "el blanco" a concejales y alcaldes elegidos democráticamente por su "promoción legítima por la independencia".

Forcadell explica que, "consciente de la mala imagen que tienen estas medidas en el extranjero", el Gobierno central ha intentado mejorar su imagen iniciado una 'operación diálogo'. Cree que esta operación es "una iniciativa cosmética, vacía de contenido, desacreditada con cada nuevo cargo o arresto", y sostiene que el Gobierno ha dado un giro hacia el autoritarismo. Destaca en su artículo que la sociedad catalana tiene un carácter "profundamente europeísta", que contrasta con los partidarios del Brexit y con los crecientes populismos de extrema derecha que hacen mella en la UE. Forcadell concreta que en las últimas elecciones catalanas las opciones independentistas obtuvieron el 48% de los votos y mayoría absoluta en el Parlament, y que pese a ello el Gobierno "ha rehuido la negociación y lo ha apostado todo a la represión" a pesar de que "el 80% delos catalanes está a favor de decidir su futuro".

Artur Mas, Carles Puigdemont y Carme Forcadell. (Reuters)
Artur Mas, Carles Puigdemont y Carme Forcadell. (Reuters)


El 'procés', una cuestión que podría fracturar la UE

Precisamente 'The New York Times' colocó este fin de semana al proceso soberanista como uno de los grandes retos que debe afrontar Europa en 2017. En un artículo titulado "The Questions That Could Reshape a Worried Europe in 2017" (en español, "Las cuestiones que podrían reestructurar una preocupada Europa en 2017"), el diario norteamericano analiza los problemas a los que la Unión Europea debe hacer frente si quiere evitar una fractura que pueda poner fin a un bloque conformado por 28 países, con más de 500 millones de habitantes y que se ha convertido en la zona de libre comercio más grande del mundo.

Entre los retos que tiene la UE para los próximos meses, se encuentra en primer lugar "la inestabilidad" que puede suponer el Brexit no solo para Londres sino también para Bruselas, que comenzará a negociar con elGobierno de Theresa May previsiblemente a partir de marzo. Entre la cada vez más complicada adhesión de Turquía a la UE, "la penosa" situación económica de Grecia ante el aumento de las tasas de pobreza y desempleo o el temor a que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca avive aún más el sentimiento nacionalista que abanderan Marine Le Pen en Francia o Geert Wilders en Holanda, se cuela la preocupación de que Cataluña se independice de España y se constituya en un Estado independiente.

"El Parlamento regional de la región de Cataluña, semiautónomo de España, votó en noviembre de 2015 iniciar un proceso para lograr la independencia en 2017, un resultado que el Gobierno español se ha comprometido a bloquear", apunta el texto, que considera que la deriva de los secesionistas se ha visto "impulsada por el Brexit" y por el apoyo "de los movimientos nacionalistas" de Europa. Aun así, 'The New York Times' no se atreve a pronosticar no solo si el Govern pondrá las urnas sino si vencerá el sí a la independencia. "Si van a tener éxito, resulta incierto en el mejor de los casos”, apunta, sin descartar la victoria de los secesionistas.

Cataluña

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