también pedirán retirar la escultura de antonio lópez

El plan de la CUP para Barcelona: adiós a Cristóbal Colón y a la rojigualda

La CUP va a proponer retirar la estatua de Cristóbal Colón, situada al final de la Rambla, y declarar como laborable el Día de la Hispanidad, el 12 de octubre

Foto: Estatua de Cristóbal Colón en la Rambla de Barcelona.
Estatua de Cristóbal Colón en la Rambla de Barcelona.

Ofensiva en toda regla de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) en Barcelona: los anticapitalistas quieren llevar al pleno municipal del próximo viernes varias propuestas rompedoras o, al menos, de las que no dejan indiferente a nadie: retirar la famosa estatua de Cristóbal Colón, al lado del Puerto de Barcelona, la de Antonio López, al inicio de la Via Laietana, todas las banderas españolas de edificios municipales y decretar laborable el 12 de octubre. También pedirán retirar la estatua de Juan Antonio Samaranch del Ayuntamiento (fue erigida en su homenaje por su contribución a la consecución de los Juegos Olímpicos de 1992) y la retirada del nombre del expresidente del COI del Museo Olímpico.

El concejal de la CUP Josep Garganté rememoraba en un tuit esta tarde que “cuando Colón y sus marineros desembarcaron portando espadas y hablando de forma rara, los nativos arawak corrieron a darles la bienvenida, a llevarles alimentos, agua y obsequios. Después Colón escribió en su diario: ‘(…) No tuvieron ningún inconveniente en darnos todo lo que poseían (…) No llevan armas ni las conocen (…) Serían unos criados magníficos. Con 50 hombres los subyugaríamos a todos y con ellos haríamos lo que quisiéramos”.

Así pues, una de las medidas tomadas por la formación radical es la eliminación de la estatua del almirante que descubrió América, ya que su mantenimiento es “un acto intolerable de colonialismo e imperialismo”. Y, juntamente con ello, reinterpretar el monumento eliminando también las inscripciones de la columna y sustituir la estatua humana de la cúspide por un símbolo “de la resistencia americana contra el imperialismo, la opresión y la segregación indígena”.

De la misma manera, proponen sustituir la estatua de Antonio López, marqués de Comillas, al inicio de la arteria de la Vía Laietana y sustituirla por otro símbolo en homenaje a los esclavos, ya que López fue un famoso esclavista y, para la CUP, no merece tener una estatua en la capital catalana.

Paralelamente, quieren presentar otra propuesta para que el 12 de octubre no sea fiesta en Barcelona. Para ello, los anticapitalistas han iniciado una campaña que lleva el lema ‘12O, res a celebrar’ (12O, nada que celebrar). En el mismo escrito, piden retirar todas las banderas españolas y los signos monárquicos de los edificios municipales y de las vías públicas y reclaman al Gobierno catalán que no permita manifestaciones “ni actos de tipo fascista en la ciudad”.

Hace dos meses, la CUP presentó también una propuesta para cambiar el nombre del Museo Olímpico del Deporte Juan Antonio Samaranch. Mantener ese nombre, según los anticapitalistas, es “una gran injusticia y un contrasentido, teniendo en cuenta que Samaranch fue falangista y que fueron las fuerzas fascistas las que frustraron el inicio de estos Juegos [se refieren a los JJOO de 1936, cuyo 80º aniversario se celebró este mes de julio]. Ello nos lleva a volver a plantear, esta vez dentro del ayuntamiento, la necesidad de eliminar el nombre de Samaranch del Museo Olímpico del Deporte y pedir la retirada de la estatua en su honor que hay dentro del ayuntamiento”.

En un escrito presentado en el consistorio, la CUP señala textualmente que el expresidente del COI, quien influyó para dar a Barcelona los JJOO de 1992, era “miembro del régimen del dictador Franco y fundador del partido franquista Concordia Catalana, con citas como ‘Soy franquista al 100%’. Por eso, es una falta de respeto a la memoria histórica y a las víctimas del franquismo que mientras se organizan actos protocolarios de cara a la galería que dan buena imagen, actualmente no solo un museo y una fundación llevan su nombre, sino que este ayuntamiento le mantiene una estatua”.

Ofensiva antimonárquica

Esta ofensiva de la CUP coincide en el tiempo con una polémica decisión de la alcaldesa Ada Colau, que la pasada semana cambió el nombre del salón de plenos del consistorio: hasta ahora, el salón se llamaba Reina Regente; a partir de ahora, se llamará Salón de Carles Pi i Sunyer, el alcalde republicano que la ciudad tuvo entre 1934 y 1937. Este cambio de nombre se ratificará en el pleno del viernes próximo. Para este cambio de nombre, la alcaldesa contó en la comisión de presidencia con los votos a favor de su partido, Barcelona en Comú, de CiU, de ERC, del PSC y de la CUP. Votaron en contra Ciutadans y PP.

Colau también ha eliminado el nombre de la plaza Juan Carlos I, en la confluencia del paseo de Gracia con avenida Diagonal. En el futuro, se llamará Cinc d’Oros, un nombre que ya había tenido este enclave hace 100 años. En cartera está eliminar los nombres de varias calles y lugares con connotaciones monárquicas, como la avenida Príncipe de Asturias, el Muelle Príncipe de España, la calle Alfonso XII, el paseo Isabel II o el paseo Juan de Borbón, en la popular Barceloneta.

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