UN ANTIGUO BOMBERO, ‘EMBAJADOR’ CATALÁN EN LONDRES

Y ahora, a conquistar Portugal: Cataluña abre otra embajada en Lisboa

Esta red exterior ayuda a ‘vender’ el proceso independentista en el extranjero a Raül Romeva, que en los próximos meses espera abrir dos embajadas más: una en Marruecos y otra en el Vaticano

Foto: El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, con los delegados catalanes en el extranjero. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, con los delegados catalanes en el extranjero. (EFE)

La expansión del Gobierno catalán como administración a lo largo y ancho del mundo es ya imparable. Después de abrir siete ‘embajadas’ en otras tantas ciudades consideradas clave (París, Bruselas, Berlín, Londres, Washington, Viena y Roma), ahora le toca el turno a Portugal: este lunes, abre sus puertas la ‘embajada’ catalana en Lisboa, cuyo responsable será Ramon Font, un veterano periodista con una dilatada carrera a sus espaldas.

Hasta hace un año, Font dirigía el programa de Promoción Exterior de la Generalitat para Portugal y Brasil. En julio de 2015, fue nombrado por Artur Mas delegado del Gobierno catalán en la capital portuguesa. Con anterioridad, había sido jefe de redacción de la SER y de TVE en Cataluña, así como director de RNE en esta comunidad. En 2006, con el Tripartito en el poder, fue nombrado secretario de Comunicación de la Generalitat. Más tarde, entre 2009 y 2012, fue presidente del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC). También fue corresponsal en Lisboa de Catalunya Ràdio, de la Agencia Catalana de Noticias (ACN), de RNE y de TVE, además de presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera en Portugal, país que le concedió la Orden del Infante Don Enrique y la Orden del Mérito.

La apertura de esta nueva ‘embajada’ es otro paso en la creación de “estructuras de Estado” con el objetivo de preparar una eventual desconexión de España

La legación ‘diplomática’ en Lisboa, sin embargo, no existía como tal hasta ahora. Su apertura coincide con el inicio del curso político en Cataluña. Las próximas semanas, la intensidad del debate político aumentará de manera importante, debido a que este mes se celebra la Diada del 11 de septiembre, fecha en que se movilizarán todos los partidos y organizaciones independentistas, y el día 28 habrá la moción de confianza del ‘president’, Carles Puigdemont, para la que este necesita el apoyo de los radicales de la CUP. También se debe celebrar el debate de política general (algo así como el estado de la nación de Cataluña), pero aún no hay fecha para el mismo. Normalmente, este debate parlamentario se realiza a comienzos del curso político, pero con la fecha de la moción de confianza en lontananza, la oposición quiere retrasarlo a finales de mes y celebrar primero la moción y, acto seguido, el debate, aunque el ‘Govern’ planea mantener ese pleno antes de la moción, obviando esta.

La apertura de esta nueva ‘embajada’ es también otro paso en la creación de “estructuras de Estado” con que el Gobierno de Puigdemont quiere armarse con el objetivo de prepararse para una eventual desconexión de España. Esta red exterior ayuda a ‘vender’ el proceso independentista en el extranjero al consejero de Relaciones Institucionales y Exteriores y Transparencia, Raül Romeva, que en los próximos meses espera abrir aún otras dos embajadas: una en Marruecos y otra en el Vaticano.

De hecho, según manifestaron a El Confidencial fuentes cercanas al Gobierno catalán, la de Lisboa ya llevaba funcionando un año. “Lo que se hace ahora es establecer una sede oficial. Pero Font ejerce de delegado desde hace más de un año y sus competencias no se modificarán”, subrayan estas fuentes. Nadie duda, sin embargo, que la apertura solemne de la legación añade un plus político a la representatividad catalana en el país vecino. Y, aunque es evidente que lo que intenta la Generalitat es que estas sedes en el exterior tengan un mayor peso político, no niegan que su mayor peso, hasta ahora, es la promoción cultural y económica.

La ‘jugada’ de ERC

La inauguración de la ‘embajada’ lisboeta coincide con un importante cambio en su homóloga londinense: el pasado jueves 1 de septiembre, tomó posesión como nuevo ‘embajador’ en el Reino Unido e Irlanda Sergi Marcén.

El 'conseller' catalán de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia, Raül Romeva. (EFE)
El 'conseller' catalán de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia, Raül Romeva. (EFE)

Curiosamente, Marcén no es un hombre de confianza del consejero Romeva, sino que fue impuesto por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), uno de los socios de gobierno. El nuevo ‘embajador’ es responsable de Política Industrial e Investigación en la sectorial de Sociedad de la Información de ERC e histórico integrante de las listas municipales republicanas en Olesa de Montserrat desde 2007. La sede londinense es también una de las ‘debilidades’ de los republicanos, muy interesados en comparar el proceso escocés con el catalán, aunque ni jurídica ni política ni socialmente se parecen en nada.

Pero el Brexit le dio la oportunidad a ERC de meter la cuchara en la red exterior, y así pudo forzar el cambio en la capital británica. Según la Generalitat, tras el Brexit, la acción exterior del Gobierno catalán quiere “incidir en la captación de oportunidades de negocio, facilitando el aterrizaje de empresas y profesionales que quieran instalarse o reubicar sus sedes en Cataluña”.

Marcén, según el currículo oficial, ha sido “director de estrategia e innovación del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI), siendo responsable de los proyectos estratégicos de país y estrategia TIC corporativa de la Generalitat de Cataluña”. Además, consta que mantuvo cargos en el Gobierno, que fue director del primer plan industrial realizado por el sector TIC y fue directivo de varias empresas de telecomunicaciones, como Computer Dos, SATEC, Ono, Telia o Eicon Technology. Asimismo, es miembro del European Mobile and Mobility Industry Alliance (Emmia) y consejero del Instituto Municipal de Informática (IMI) del Ayuntamiento de Barcelona.

Obvia, sin embargo, que Marcén trabajó para la Generalitat de Cataluña como bombero voluntario entre 1994 y 2000, antes de dedicarse a las altas tecnologías. Su cometido a partir de ahora, sin embargo, será avivar el fuego de la discordia, al potenciar la estrategia independentista y de ruptura con España desde su atalaya de delegado de la Generalitat ante el Reino Unido e Irlanda. Sobre todo, teniendo en cuenta que el nuevo ‘embajador’ tiene una máxima muy clara: “No hay ninguna regla en el mundo para conseguir el éxito, pero sí hay una para conseguir el fracaso, y es intentar agradar a todos”. No hay duda de que él sabe a quién quiere agradar.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
42 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios