A CAMBIO DE QUE CULMINE EL ‘PROCÉS’

Puigdemont se garantiza el apoyo de la CUP para solventar su moción de confianza

El presidente catalán, Carles Puigdemont, confía en superar sin problemas la moción de confianza a la que se someterá el próximo 28 de abril

Foto: Última reunión del presidente de la Generalitat antes de las vacaciones de verano
Última reunión del presidente de la Generalitat antes de las vacaciones de verano

El presidente catalán, Carles Puigdemont, confía en superar sin problemas la moción de confianza a la que se someterá el próximo 28 de septiembre. Este optimismo proviene de una reunión que este viernes mantuvo con representantes de la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) para hablar del papel que pueden jugar los radicales en la gobernabilidad de Cataluña durante los próximos meses.

Fuentes del Gobierno catalán explicaron a El Confidencial que la reunión duró “dos horas y fue muy bien”. En ella, se abordaron todos los temas candentes del Gobierno catalán, desde la moción de confianza a los presupuestos. Respecto a la primera, Puigdemont necesita los votos de la CUP, ya que no le llega con sus 62 diputados (la oposición suma 63). “La cuestión de confianza ya está resuelta. La pasaremos sin problema”, subrayan las fuentes gubernamentales a este periódico. Por parte de la CUP asistieron a la reunión las diputadas Anna Gabriel y Mireia Boya y el dirigente Dani Corpas.

Las fuentes consultadas aseguran que “lo que se evidenció es que hay buena sintonía y que las cuestiones pendientes se pueden resolver satisfactoriamente para todos”. Los cuperos pusieron sobre la mesa una sola condición: que el presidente catalán se comprometa a llevar adelante el ‘procés’ con todas las consecuencias. ¿Significa esto que Puigdemont accede a convocar un referéndum unilateral de independencia para 2017, tal y como exige la CUP? “No. No se trató el tema en concreto. Eso ya se hablará. Habrá que ver cómo se culmina el proceso y si es a través de un referéndum o de otra manera. Este es un tema a estudiar en el futuro”, dicen desde la Generalitat.

Carles Puigdemont con los representantes de la CUP, Mireia Boya (i) y Anna Gabriel (d). (EFE)
Carles Puigdemont con los representantes de la CUP, Mireia Boya (i) y Anna Gabriel (d). (EFE)

Pero aseguran que, “en ese sentido, no habrá problema, porque el ‘president’ les aseguró que cumplirá sus promesas”, explican las fuentes. En realidad, Puigdemont se ha comprometido reiteradamente a “dejar a Cataluña a las puertas de la independencia”. Para los independentistas, eso quiere decir “culminar el proceso”.

“Si se culmina la hoja de ruta acordada, la CUP se compromete ‘a estar’. Es decir, que no habrá problema para garantizar la gobernabilidad de Cataluña”, insisten las fuentes oficiales. La organización radical retiró su apoyo al Gobierno de Puigdemont el pasado mes de junio, cuando el vicepresidente Oriol Junqueras presentó unos presupuestos que ni siquiera habían sido negociados, por lo que fueron retirados instantes antes de someterlos a votación.

Ante esa circunstancia, Puigdemont anunció su intención de someterse a una moción de confianza en el mes de septiembre. Si no la supera, debe convocar elecciones autonómicas anticipadas. Pero superada ya la crisis de junio, ‘president’ y cuperos han retomado las relaciones. “En la reunión no se habló de temas concretos ni en profundidad. Evidentemente, salieron a colación los presupuestos, la moción de confianza, el debate de política general que debe realizarse en las próximas semanas e incluso el referéndum unilateral de independencia, pero solo hubo comentarios sobre líneas generales. No se pormenorizaron los temas. En definitiva, fue una reunión eminentemente política donde no se tocaron detalles de los temas pendientes”, añade un portavoz del Govern.

Nueva etapa

Lo que se trasluce de la reunión es que se inicia ahora una nueva etapa en la política catalana, con un bloque independentista dispuesto a mantener, en lo posible, la unidad para culminar el proceso e iniciar la “desconexión” con España. “De las cuestiones concretas de cada caso, ya se hablará más tarde”, advierten las fuentes consultadas.

Lo urgente para el Gobierno catalán era, en estos momentos, asegurarse que la moción de confianza pueda salir adelante, ya que si Puigdemont no recibe el apoyo de la mayoría de los diputados, la estrategia y la hoja de ruta del Gobierno se fractura en el momento más inoportuno. Es más: desde las filas de Junts pel Sí (JxS), la coalición que agrupa a Esquerra y Convergència, se afirma con rotundidad que el ‘procés’ quedaría definitivamente roto.

Tras la reunión de este viernes, con los puentes recompuestos, el entendimiento vuelve a las filas del independentismo. La CUP ha dejado una puerta abierta para facilitar que el Gobierno catalán continúe adelante siempre y cuando el ‘procés’ no se ralentice. Y, mientras, JxS y la CUP tienen tiempo para negociar el calendario del año que viene, donde sí puede haber desencuentros importantes, puesto que los duros de la CUP ya han puesto como fecha límite el mes de junio de 2017 para celebrar el citado referéndum unilateral. Su materialización o no dependerá ahora de la habilidad de Puigdemont.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios