UNA DIRECCIÓN ‘OFICIALISTA’ SE POSTULA PARA DIRIGIR EL PDC

El partido de Mas no podrá llamarse 'Partit Democràta Català' por confusión con otro

La mayor parte de los barones cerró filas para favorecer la “cohesión” del partido, de tal modo que Mas​ tiene casi asegurada la victoria de una candidatura ejecutiva a su medida

Foto: El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (5d), junto a Artur Mas (6d) al término del Congreso Fundacional de la nueva Convergencia. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (5d), junto a Artur Mas (6d) al término del Congreso Fundacional de la nueva Convergencia. (EFE)

El Partit Demòcrata Català (PDC), nuevo partido liderado por Artur Mas surgido tras la refundación de CDC, no podrá ser inscrito con ese nombre en el registro de partidos del Ministerio del Interior dado que su denominación induce a confusión con la de otra fuerza política.

​Desde el 31 de julio de 2015 consta en el registro la inscripción del partido Demòcrates de Catalunya, presentada el 14 de julio de ese año por tres promotores. Ese fue el motivo por el que meses después se rechazó la inscripción del Partit Demócrata de Catalunya (PA.DE.CA), impulsado por los promotores de otro partido, el Bloc Democratic Nacional.

El Registro de partidos pidió a los impulsores el cambio de su denominación debido a la inscripción previa de Demòcrates de Catalunya y, al no ser atendido ese requerimiento, el expediente fue archivado por caducidad el 14 de abril de 2016. La ley de partidos políticos determina que no pueden tener una denominación que, por coincidir con la de un previo partido, induzca a confusión.

Tanto el Tribunal Constitucional como el Supremo han avalado ese precepto, dada la relevancia que tiene el nombre de un partido político por ser el signo con el que se presenta a la sociedad y es reconocido por los ciudadanos. Con todo, el nuevo partido de Mas no ha presentado hasta el momento ninguna solicitud en el Registro de Partidos Políticos de la Dirección General de Política Interior del Ministerio del Interior.

El ‘aparato’ de Mas

Los ‘barones’ del neonato Partit Democràta Català (PDC) toman posiciones para copar los resortes de poder de la nueva formación de Artur Mas. El aparato oficial de Convergència ha trabajado estos días hasta la extenuación para no perder el paso. Se trata de atar los flecos para que el control del nuevo partido no se le vaya de las manos. Hubo toque a rebato y la mayor parte de los barones cerraron filas para favorecer la “cohesión” del partido. El que se mueva, no sale en la foto, de tal modo que Mas tiene casi asegurada la victoria de una candidatura ejecutiva a su medida.

Para la presidencia y vicepresidencia, Artur Mas no tendrá rival: aunque no será un presidente ejecutivo, el hasta ahora líder de Convergència estará en la cúspide del PDC. A su lado, tendrá como vicepresidenta a Neus Munté, portavoz del Gobierno catalán. Son cargos no ejecutivos, porque la revuelta de los mililtantes en el congreso fundacional los despojó del poder que la cúpula convergente les había adjudicado.

Un peldaño más abajo, se sitúa ya la escala ejecutiva. Y aquí, la portavoz del partido, Marta Pascal, en tándem con el diputado David Bonvehí, se presenta como la aspirante con más posibilidades a ser coordinadora general del PDC a partir del 23 de julio, tras la retirada de Jordi Turull, que bastante tiene con ser el presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí (JxS). De este modo, no habrá problema para controlar la dirección ejecutiva nacional, que componen doce miembros y en la que se encuadra la coordinadora general.

El partido de Mas no podrá llamarse 'Partit Democràta Català' por confusión con otro

Varias de las corrientes organizadas dentro del PDC, como Llibergència (que lidera Marc Guerrero, exvicepresidente de la Internacional Liberal), o Generació Llibertat, así como el aparato oficialista apuestan por esa candidatura. Una nota oficial de esta corriente pedía, a última hora de la tarde de ayer, el apoyo de todos los militantes a esa “candidatura renovada”. La Nova Convergència, que lidera el exconsejero de Justicia Germà Gordó, se apunta también al carro, ya que éste decidió en una reunión de este martes no presentar candidatura, consciente de que tiene pocas posibilidades de salir elegido. De hecho, ayer por la tarde llegó a presentar candidatura, pero instantes después la retiró. Fue un gesto de cara a la galería para dejar constancia de que esta corriente tiene personalidad propia. Y al retiró, arguemntó luego, “en beneficio de la cohesión del partido y porque creemos que se puede hacer un buen trabajo a través de la candidatura de Bonvehí y Pascal”.

Castigo al veterano Gordó

Quien sí que se postula, en cambio, es Ignasi Planas, presidente de Reagrupament, el partido escindido de ERC y ahora asociado al PDC. Planas concurre bajo el lema ‘Renovació’ y trata de abrir una brecha en las filas convergentes planteando que Pascal y Bonvehí ya llevan años teniendo responsabilidades orgánicas y que son “más de lo mismo”, en referencia a que no representan una verdadera renovación de ideas y de maneras de hacer.

No le falta razón: Marta Pascal había tenido responsabilidades municipales en Vic desde el 2008 al 2011 y en ese año entró como asesora de la consejera de Educación, Irene Rigau, en la Generalitat. En 2010, fue escogida miembro del Consejo Nacional de CDC y, de 2012 a 2015, fue presidenta de la Juventud Nacionalista de Cataluña (JNC), la rama juvenil de CDC. En las autonómicas de 2012 también fue elegida diputada en el ‘Parlament’. Desde hace un año es la portavoz oficial del partido. Es, pues, una cara joven pero con una veterana experiencia en cargos de responsabilidad en CDC.

El exconsejero de Justicia Germà Gordó. (EFE)
El exconsejero de Justicia Germà Gordó. (EFE)

Por su parte, Bonvehí fue elegido alcalde de Fonollosa en el año 2003. El 2007 no consiguió renovar el cargo, pero al año siguiente fue elegido presidente de CDC en la comarca del Bages. Es diputado desde el año 2010 y en su currículo figura que es el primer diputado catalán en silla de ruedas, ya que el año 2007 sufrió un accidente de tráfico que le dejó paralítico.

Marta Pascal subrayaba, tras presentar su candidatura a última hora de ayer que lo que hay es “una nueva manera de hacer política, que encarna la nueva política. Prueba de ello es que en la candidatura hay sólo dos personas de la antigua ejecutiva y la nueva está formada por gente nueva, lo que no quiere decir que no tengan experiencia”. Y tiene razón, puesto que para el principal órgano ejecutivo se ha rodeado de algunos alcaldes jóvenes que están llamados a ser el relevo generacional de la vieja guardia convergente, rechazando la integración en la misma de alguna cara de la Nova Convergència de Gordó: Albert Batet, alcalde de Valls; Marc Castells, alcalde de Igualada; Xavier Fonollosa, alcalde de Martorell; Lluís Guinó, alcalde de Besalú; David Saldoni, alcalde de Sallent; Lluís Soler, alcalde de Deltebre; Montserrat Candini, exdiputada y alcaldesa de Calella; Elsa Artadi, directora general de Coordinación Interdepartamental; Dolors Tella, alto cargo de la Generalitat; y Vanessa Farré, de la ejecutiva de Barcelona.

Tres candidatos para el Consejo Nacional

El conseller de Cultura de Cataluña Santi Vila. (EFE)
El conseller de Cultura de Cataluña Santi Vila. (EFE)

Para el consejo nacional, el máximo órgano de dirección entre congresos, se perfilan tres candidaturas: la de la presidenta de la Diputación, Mercè Conesa, la del actual consejero de Cultura, Santi Vila, y la de Joan Vila, alcalde de Bigues i Riells. Conesa, que también es alcaldesa de Sant Cugat desde el 2010, fue portavoz de Convergència antes que Marta Pascal. Santi Vila, por su parte, fue elegido concejal en Figueres en el año 1999. En 2006 se presentó a las autonómicas, siendo elegido diputado y, al año siguiente, fue cabeza de lista de CiU en las municipales y compaginó su escaño en el Parlamento con la alcaldía de su localidad. Cesó como alcalde en el año 2012, fecha en la que se incorporó a la Generalitat como consejero de Territorio y Sostenibilidad. Tras la llegada de Carles Puigdemont, pasó a ocupar la consejería de Cultura.

Joan Vila, por su parte, es un ‘payés’ (campesino) que a última hora de ayer lanzaba un tuit: “Un honor poder optar a presidir el Consejo Nacional del PDC. Impensable antes y ahora posible”.

Desde algunos sectores del partido, en cambio, se critica que “Artur Mas está maniobrando en función del peso que tienen las diferentes corrientes, pero no tiene en cuenta una cosa: la mayor parte de la militancia no pertenece a ninguno de esos sectores. No nos encuadramos en ninguna corriente. Lo que queremos es que se abandonen los viejos vicios que tenía Convergència y que se escuche a la militancia”. Habrá que esperar ahora a que el día 23 hablen los militantes para saber si los aspirantes a tener responsabilidades les convencen.

Cataluña

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