El chollo del teniente de alcalde barcelonés: sueldo mísero y saneada cuenta corriente
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El chollo del teniente de alcalde barcelonés: sueldo mísero y saneada cuenta corriente

Tiene 'topado' el sueldo por órdenes de su jefa, la alcaldesa Ada Colau, pero aun así le da para un patrimonio. Y para extender su influencia a los casos judiciales del Ayuntamiento

placeholder Foto: Carlos Jiménez Villarejo, Ada Colau y Jaume Asens. (EFE)
Carlos Jiménez Villarejo, Ada Colau y Jaume Asens. (EFE)

El milagro de los panes y los peces. El tercer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Asens, logra lo imposible: un salario de mileurista pero, paralelamente, un apetitoso patrimonio personal, una cuenta corriente supersaneada y una cuenta depósito que no está nada mal. En el año 2013, Asens declaró unos ingresos como empleado autónomo de 5.997,76 euros más 244 euros. En dividendos cobró 210 euros y por rentas por alquiler de inmuebles, 11.400 euros. En ese ejercicio pagó en concepto de IRPF 2.521,62 euros. Se supone que, como autónomo, también debería pagar su Seguridad Social de esos exiguos ingresos. Pero declaraba también un piso y un garaje por un monto total de unos 75.000 euros, una cuenta corriente con 45.000 euros y una cuenta depósito de 26.215 euros...

Hay quien sabe estirar el sueldo. Ahora cobra 2.200 euros netos al mes (su salario oficial es mucho mayor, pero la plataforma de la alcaldesa Ada Colau exige ese tope salarial y el resto, ingresarlo en un fondo común). De ahí que en alguna ocasión el propio Asens se quejase públicamente de que cobra muy poco dinero. Pero quien manda es su jefa, que les obligó a firmar un código ético en el que se contemplaba el tope salarial.

En realidad, Ada Colau no era la primera apuesta del polémico teniente de alcalde. Su ídolo hace tan sólo tres años era la monja Teresa Forcades, una de las cabezas visibles del pequeño partido Procés Constituent. Tanto Asens como Gerardo Pisarello, ahora primer teniente de alcalde de Barcelona, apostaban por la monja porque llegaba a sectores sociales donde ellos no podían llegar nunca. Un letrado barcelonés señala también que “Pisarello tiene mucho coco y mejor predisposición. Es mucho menos duro y con mucho sentido común. No es una tanqueta como el otro. El argentino [Pisarello] tiene mucha capacidad intelectual y a Asens lo que le va es discutir”. Pisarello y Asens son como los ‘zipi y zape’ del Ayuntamiento barcelonés. Dos hombres y un destino. Llevan siendo íntimos amigos más de una década y prueba de ello es que, desde entonces han escrito decenas de artículos de opinión a cuatro manos e incluso un libro, en el 2014, ‘La bestia sin bozal. En defensa del derecho a la protesta’.

Justificando la rebelión

En un artículo del 20 de julio del 2009, ambos interpretaban que los desahucios y los expedientes de regulación de empleo son “violencia del poder privado”. El 28 de diciembre de 2011, calificaban a la Audiencia Nacional y al Tribunal Supremo como herederos del Tribunal de Orden Público (TOP) franquista y que “han sido intérpretes privilegiados de una concepción de la lucha ‘antiterrorista’, a menudo contemporizadora con los abusos policiales y reñida con principios garantistas elementales”. El 9 de febrero de 2012, los dos amigos manifestaban que “el poder ilegal es aquel incapaz de cumplir con las reglas que él mismo se ha dado”. Y zanjaban: “Cuando el poder se despeña por la ilegalidad o consiente la irrupción de una legalidad privatizadora, a menudo mafiosa, la protesta ciudadana, la desobediencia, adquieren nueva luz. Aparecen, no ya como desórdenes susceptibles de criminalización, sino como el primero de los derechos. Como bandera necesaria, irrenunciable, de los más débiles en la impugnación de las actuaciones ilegítimas del más fuerte, para forzarle a cumplir sus promesas garantistas, y para instaurar, en ese acto de rebelión, un orden jurídico alternativo, más igualitario y libre de violencia”.

Asens y Pisarello pasaron juntos por organizaciones como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), impulsada por Ada Colau y su marido, y por la plataforma DESC, creada por el exteniente de alcalde y miembro del PSUC Jordi Borja. De hecho, Colau cobró durante años su salario en DESC porque una subvención anual del Ayuntamiento de Barcelona así lo establecía. De esta plataforma proviene la cúpula del Consistorio. Incluso entre los militantes y simpatizantes de Podemos (fuerza con la cual se alió Guanyem, el partido de Colau), ese grupo es conocido como La Secta.

Desde su despacho, presentó acusación contra Fèlix Millet, expresidente del Palau de la Música, contra la familia Pujol, Bárcenas y el Gobierno de EEUU

Era un grupo de amiguetes que buscaba su encaje social desde hace años. Cada uno tenía su ocupación, pero juntos probaban diferentes fórmulas de asalto al poder. Asens, desde su despacho, presentó acusación contra Fèlix Millet, expresidente del Palau de la Música, contra la familia Pujol, contra Luis Bárcenas o contra el Gobierno de los Estados Unidos por mantener la prisión de Guantánamo. También participó en causas contra el 'mobbing' inmobiliario o a favor de la memoria histórica. Asimismo, fue el abogado de uno de los 11 detenidos en diciembre de 2014 en la Operación Pandora. Esta operación fue dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez, que encarceló a 7 de los arrestados por pertenecer a los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), que se atribuyeron la colocación de varios artefactos explosivos.

Colau contra Cifuentes

Pero hay más: Asens fue el abogado de Ada Colau en la querella que esta presentó contra la entonces delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, que acusó al partido de la hoy alcaldesa de apoyar a ”grupos filoetarras”. En su demanda, Colau le pedía 75.000 euros de indemnización, que deberían servir para pagar multas a activistas de la PAH, grupo que la propia Colau presidía entonces. En esa demanda, la entonces activista social criticaba que la defensa de Cifuentes corriese a cargo del abogado del Estado (ya que tenía cargo público) porque “se la pagamos entre todos”. Hoy, Colau ha metido al Ayuntamiento de Barcelona, que se nutre también del dinero de todos, en pleitos en los que toma parte el despacho de su teniente de alcalde.

Quizá debido a ello, en noviembre del año pasado, el Ayuntamiento de Barcelona se personó en la querella de la Asociación Altraitalia contra los bombardeos de las tropas italianas de Mussolini sobre Barcelona entre 1937 y 1939, en los que murieron 5.000 personas. En esa querella estaba personado el despacho de su tercer teniente de alcalde, pero el tema alcanza una nueva dimensión al introducir en el pleito al Consistorio barcelonés, una Administración pública. Y, curiosamente, la querella data de hace casi un lustro. Solo hizo falta que uno de sus impulsores llegase a la alcaldía para que el Consistorio, a pesar de que la instrucción lleva ya tiempo existiendo, se personase. La intencionalidad puramente política –y no solo de interés público- parece evidente. En otras palabras: los amigos de mi amigo son mis amigos.

Paralelamente, el Consistorio se personó en la querella contra los crímenes del franquismo por presuntos delitos de genocidio que abrió en Argentina la juez María Servini. Los anuncios los hizo el teniente de alcalde Jaume Asens, que compareció ante la prensa flanqueado por los líderes de ERC y de la CUP en el Consistorio, Alfred Bosch y María José Lecha respectivamente. La querella de Buenos Aires se extiende también a los sucesores de Franco y se dirige asimismo contra el Rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, por entender que legitiman lo que pasó durante la dictadura.

El Consistorio desoye la petición de la oposición de personarse en procedimientos más cercanos y no tan universales o que afectan más a los ciudadanos

El Consistorio, en cambio, desoye la petición de la oposición de personarse en procedimientos más cercanos y no tan universales como los anteriores. O que incluso afectan más a los ciudadanos de Barcelona. Por ejemplo, en la causa judicial contra el concejal cupero Josep Garganté, que intentó que un médico falsificase un informe sobre las heridas de un mantero que tropezó y cayó por unas escaleras. El concejal pretendía que el médico culpase de la contusión del mantero a los guardias urbanos, cuando las grabaciones de lo sucedido demostraban que no había ningún agente en las inmediaciones. Garganté irrumpió en unas urgencias hospitalarias y exigió al médico que cambiase su informe, presentándose como concejal, por lo que tiene diligencias judiciales abiertas. La oposición también considera que presionó e intimidó al médico.

Ya no acusa a los clientes de Asens

Paradójicamente, desde que Ada Colau llegó al Ayuntamiento de Barcelona, este se ha retirado de una veintena de causas por disturbios callejeros relacionados con la huelga general de 2012 y con los desalojos y posteriores disturbios de okupas en el barrio de Sants en 2014. La excusa para ello fue que la Fiscalía ya ejercía la acusación en los mismos, aunque eso ocurra en todas las causas. Es más: la Fiscalía lleva la acusación, por ejemplo, en el caso del exprofesor de los Maristas Joaquim Benítez, que tiene también 17 acusaciones particulares de exalumnos por supuestos abusos sexuales. Pues bien, a pesar de las acusaciones de fiscalía y particulares, el Consistorio ha iniciado los trámites para personarse también como acusación en el sumario. El doble rasero tradicional de cualquier partido político a la hora de encarar responsabilidades.

Se da la circunstancia de que Asens era el abogado de varios de los acusados en los casos de los disturbios que ahora ya parecen no interesar al Consistorio. De hecho, su despacho siempre ha estado estrechamente vinculado a los grupos antisistema.

Se da la circunstancia de que Asens era el abogado de varios de los acusados en los casos de los disturbios que ahora ya parecen no interesar al Ayuntamiento

El teniente de alcalde, por ejemplo, colaboró activamente en el documental ‘La ciutat morta’, que criminaliza a la Guardia Urbana. Lo curioso del caso es que el director, Xavier Artigas, fue contratado como colaborador por el Ayuntamiento cuando Colau y Asens entraron en el Consistorio. Su primer trabajo fue un vídeo sobre la cabalgata de Reyes. Eso sí, adujeron que se trató de una contratación con criterios “técnicos y sin interferencias políticas”. ¡Ver para creer!

Un mando de la Guardia Urbana de Barcelona señala a El Confidencial que el ahora teniente de alcalde de la ciudad “fue uno de los impulsores del 4F [como se conoce popularmente ese sumario]. Su tesis era que había habido malos tratos de los agentes, pero durante la instrucción quedó claro que las cosas estaban bien hechas y las diligencias eran correctas”. Pero los acusados y condenados eran, por lo que parece, sus colegas. No hay que olvidar que Asens es el ‘amigo de los okupas’, según la definición de la propia oposición.

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