COMIENZA EL JUICIO POR FRAUDE FISCAL

Messi ocultó a la Administración durante seis años las actividades de su fundación

El 'crack' barcelonista y su padre se enfrentan a partir del martes en la Audiencia de Barcelona al juicio por la querella interpuesta por tres delitos contra la Hacienda pública

Foto: El juicio a Messi y su padre comienza el próximo martes. (EFE)
El juicio a Messi y su padre comienza el próximo martes. (EFE)

El jugador del FC Barcelona Leo Messi legalizó su fundación privada (una entidad sin ánimo de lucro) en 2013, a pesar de que llevaba funcionando desde el año 2007. La legalización tuvo lugar, curiosamente, seis días antes de que la Fiscalía presentase contra él y su padre, Jorge Horacio Messi, una querella criminal por tres delitos contra la Hacienda pública. El juicio por esa querella comienza mañana martes en la Audiencia de Barcelona y tiene previsto durar tres días.

La acusación sostiene que Leo Messi dejó de ingresar más de un millón de euros en 2007, más de 1,5 millones en 2008 y otro tanto en 2009 por IRPF, al omitir en su declaración los ingresos por derechos de imagen, que había cedido a empresas controladas por él y su padre y que, en ocasiones, acabaron en cuentas ubicadas en paraísos fiscales. El 'modus operandi' era muy simple: Leo Messi cedía los derechos de imagen a empresas interpuestas (con domicilio en Suiza o Reino Unido) que luego desviaban el dinero a otras controladas por la familia. El dinero acababa en cuentas corrientes en los paraísos de Belice o Uruguay.

Mediante este mecanismo, según la Fiscalía, “con formas y sedes jurídicas elegidas con extremada precisión, se conseguía que de la totalidad de la renta satisfecha por la empresa contratante del servicio, únicamente tributase de manera efectiva la comisión que por su supuesta labor de intermediación percibía la sociedad con la que, según los casos, se contrataba el servicio (las domiciliadas en Reino Unido y Suiza) y, además, se conseguía la total opacidad de la titularidad del beneficiario último de los ingresos generados frente a la Hacienda pública española, que no podía asociar las sociedades de la estructura y sus ingresos con el querellado Lionel Andrés Messi”.

Pero los negocios del 'crack' del Barça siempre han adolecido de su poca transparencia. Un claro ejemplo de ello es el funcionamiento de la Fundación Leo Messi, que ya ha sido denunciada en Argentina por uno de los antiguos testaferros del padre del jugador.

Para hacer funcionar la fundación, Jorge Horacio Messi contrató a un experto en la materia: Alejandro Rebossio. Este, a través de la compañía Social Time, administraba la rama de la fundación en Argentina previo pago de una comisión. Lo que hacía era dirigir y gestionar las actividades de la fundación, que se implantó en Argentina en 2009. En 2015, llegó la ruptura entre ambos y Rebossio interpuso una denuncia por estafa, fraude a la propiedad intelectual y administración fraudulenta contra Jorge Messi. Según el antiguo testaferro, el padre del 'crack' del Barça “desviaba dinero a un paraíso fiscal y no era aplicado como debería”.

La inscripción de la fundación

En un conocido programa radiofónico, Rebossio argumentó que Jorge Horacio Messi “se ha salido de la línea y ha desviado fondos para aplicarlos en beneficio propio. Quebró un comportamiento ético”. El meollo de la cuestión era que “el dinero que entra por la fundación no tiene impuestos”. Su abogado, el mediático Fernando Burlando, contactado en varias ocasiones por El Confidencial, siempre alegó su excesivo trabajo para no responder a las preguntas sobre su cliente.

Pero no hay duda de que sobre la Fundación Leo Messi se ciernen muchos interrogantes. Dicha fundación fue creada en 2007, pero, según la Dirección General de Derecho y Entidades Jurídicas, no fue inscrita en los registros públicos hasta el 6 de junio de 2013. ¿Por qué en esa fecha? Porque la familia ya tenía conocimiento de que la Fiscalía española estaba a punto de interponer una querella por fraude fiscal.

Y no se equivocaban: el 12 de junio de ese año, seis días después de inscribir oficialmente la fundación en el registro de la Generalitat, el fiscal interponía la temida querella criminal. Posteriormente, el jugador llegó a un acuerdo con Hacienda y pagó hasta 52 millones de euros en impuestos atrasados, por lo que el Ministerio Público decidió retirar la acusación contra él, aunque sí la mantuvo contra su padre. El abogado del Estado, en cambio, mantiene las acusaciones contra ambos.

La fundación estuvo en activo y sin ningún control (pese a su obligatoriedad) por parte de la Administración durante seis años

El hecho de que durante seis años la fundación hubiese estado en activo y sin ningún control (obligatorio) por parte de la Administración, sin embargo, apunta a un modo de actuación poco ético. “Leo no se ocupó nunca de esos asuntos, sino que era su padre el que creó una red de empresas con la que evitó el pago de impuestos”, explica a El Confidencial una fuente conocedora del tema. La familia Messi, a preguntas de este diario, declinó realizar cualquier comentario al respecto.

Pero hay demasiadas lagunas sobre la actuación de la fundación, que debe ser, en principio, una organización sin ánimo de lucro. En el año de su inscripción, según la memoria depositada en la Administración, destinó a convenios de colaboración un total de 989.507,78 euros. De ellos, 540.385,78 euros fueron destinados a “Fundación Leo Messi Argentina” para “el mantenimiento de escuelas de enfermería y la investigación del mal de Chagas”.

El padre de Messi ya ha tenido que declarar por las cuentas.
El padre de Messi ya ha tenido que declarar por las cuentas.

En la memoria de 2013 (presentada el año 2014), la fundación declaraba un “excedente positivo del ejercicio” de más de 1,4 millones de euros, pero también comunicaba un excedente en 2012 de más de dos millones de euros, fecha en la que no estaba inscrita. En el movimiento de fondos propios, en cambio, declara un remanente de casi 2,6 millones en 2012 y más de 4,6 millones a 31 de diciembre de 2013, que en el balance figuran como “excedentes de ejercicios anteriores”. A ellos habría que sumar otro excedente de más de 1,4 millones del ejercicio de ese año, lo que totaliza casi 6,1 millones de euros de excedente. Y, aunque no llegan al millón de euros las aportaciones a convenios, declara como gastos por “donativos, donaciones y aportaciones” un total de 2,6 millones.

Sucursal en Argentina

En 2014, el excedente generado fue de más de medio millón de euros, lo que elevó la cifra total a 6,6 millones de euros. En ese ejercicio, no obstante, consignó más de 270.000 euros a “servicios profesionales independientes”, que al parecer se corresponden con pagos a un despacho de abogados que llevan los intereses del ‘crack’. Curiosamente, corresponden estos pagos con el periodo de defensa ante la querella del fiscal.

En ese año, los “donativos, donaciones y aportaciones” ascendieron solo a poco más de 59.000 euros, según consta en la memoria depositada en la Generalitat, aunque en los cuadros económicos que adjunta, sorprendentemente, declara un total de 1,4 millones. En cuentas corrientes, la fundación declaraba ese año un total de 5,8 millones de euros.

Hacienda cree que el 'crack' no actuó de buena fe y lo justifica alegando que para la creación de la entidad se usaron formas y sedes jurídicas precisas

En la memoria depositada en el Protectorado de la Generalitat correspondiente al ejercicio de 2014, detalla el patronato de la fundación (formado por el jugador, su padre, su hermano y la esposa de este, que asimismo fue contratada como trabajadora por la entidad) e incluye una curiosa información: “Para el desarrollo de sus actividades de interés general en la República de Argentina, en fecha 6 de junio de 2009, el patronato de la fundación acordó la creación de una delegación, registrada por la Inspección General de Personas Jurídicas, Fiscalía de Estado, provincia de Santa Fe”. Ello certifica que, aunque la fundación no hubiese sido inscrita, ya funcionaba como tal, aunque sin ningún control por parte de la Administración, como es obligatorio. Pero la curiosidad vuelve a ser que esa declaración se produce seis años después de la creación de la delegación de Argentina.

El juicio comenzará el próximo martes.
El juicio comenzará el próximo martes.

Recordaba también que la fundación “no tiene la obligación legal de someter sus cuentas anuales a auditoría externa" por no darse los supuestos previstos legalmente. Según la ley, una fundación ha de someterse a una auditoría externa si durante dos años consecutivos “el total del activo sea superior a los seis millones de euros”, o si el importe del volumen anual de ingresos supera los tres millones.

Por si fuera poco, según la ley, la fundación debe aplicar “al menos el 70% de las rentas y de los demás ingresos netos anuales que obtiene al cumplimiento de las finalidades fundacionales. El resto debe aplicarse al cumplimiento diferido de estas finalidades o al incremento de los fondos propios de la fundación”. Pero también especifica que esa aplicación del 70% “debe hacerse efectiva en el plazo de cuatro ejercicios a contar del inicio del siguiente al de la acreditación contable”. En este caso, pues, queda la incógnita de si podría entenderse la “acreditación contable” la de 2014, en vez de la de 2007, que es cuando oficialmente reconoce la fundación (y así lo indica en su web) que inició sus actividades.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios