REVUELO EN LA ‘COMISIÓN PUJOL’

Javier de la Rosa solivianta al Parlamento catalán: “Lamento haberles dado mi respeto”

De la Rosa advirtió al principio que no iba a contestar a ninguna pregunta y mantuvo su postura, hasta que le llegó el turno al diputado de Ciutadans Carlos Carrizosa

Foto:  El presidente de la comisión del Parlament sobre el fraude, David Fernàndez (d), escucha al financiero Javier de la Rosa (i). (EFE)
El presidente de la comisión del Parlament sobre el fraude, David Fernàndez (d), escucha al financiero Javier de la Rosa (i). (EFE)

Javier de la Rosa es perro viejo en las batallas dialécticas. Lo dejó meridianamente claro en su comparecencia esta mañana en la Comisión de Investigación sobre el Fraude y la Evasión Fiscales y las Prácticas de Corrupción Política, más conocida como Comisión Pujol del Parlamento catalán.  El empresario modelo de Jordi Pujol, a quien se conocía como JR en los ambientes financieros, menospreció soberanamente a los diputados y terminó con una diatriba digna de figurar en los anales de la prepotencia: “Lamento mucho que por la posición jurídica no haya podido a contestar a sus preguntas. Pero lo único que lamento de hoy es haberles dado mi respeto al principio, porque eso parece que les haya molestado”, dijo el otrora financiero y tiburón de los negocios.

De la Rosa advirtió al principio que no iba a contestar a ninguna pregunta y mantuvo su postura, hasta que le llegó el turno al diputado de Ciutadans Carlos Carrizosa, que le tachó de faltar al respeto a los representantes del pueblo, o sea, a los diputados. “¿Es cierto que se apropió de 64 millones de euros de Grand Tibidabo? ¿Y que desvió 375 millones de euros de KIO?”, le espetó Carrizosa.

Javier de la Rosa. (EFE)
Javier de la Rosa. (EFE)

Ahí saltó De la Rosa acusando al diputado de que “usted sólo ha hecho una perorata sobre mi persona y mi pasado, pero no me ha hecho ninguna pregunta. Le voy a decir que en la sentencia de Grand Tibidabo no se menciona ninguna responsabilidad civil, por lo que saque consecuencias. Pero ustedes no se han preparado bien estos temas. No se puede contestar a unas preguntas que están basadas en datos que no son ciertos”.

“¿Y cuántos años estuvo en la cárcel?”, insistía el diputado, habida cuenta de que no quería contestar a nada relacionado con CiU, con la política o con Pujol. “Ustedes me están empujando a constar, pero con datos que no son ciertos”, subrayó, aludiendo a que hablaban de oídas y que no se habían preparado los temas porque no habían tenido acceso a documentos de primera mano. “Es lícito empujarle a que las conteste. Pero tiene usted la piel muy fina para estar involucrado en asuntos tan difíciles”.

El representante de Ciutadans le inquirió por sus declaraciones en otros tiempos de que había regado con miles de millones de pesetas a los partidos políticos y De la Rosa abrió la boca un poco más. “Eso se dijo hace 20 años y en sede judicial. Pero ninguno de sus partidos tuvo interés de que tomaran nota de ello. Luego, se dijo si yo declaré y me eché atrás. No, señor. Yo no me eché atrás. Yo, lo único que hice fue ratificar ante el juzgado mi declaración y acto seguido retirarla. Pero claro, ustedes no han tenido acceso a estas cosas y por eso es inútil intentar que las expliquemos ahora”, argumentó el exfinanciero. “Al contrario, es aquí donde puede usted aclararlas”, quemó su último cartucho el diputado. Y ahí quedó todo, con un De la Rosa sumido de nuevo en el silencio.

Los pesados silencios de JR

Permaneció impasible durante el resto de la comparecencia. Isabel Vallet, representante de la CUP, intentó sonsacarle de todas las formas posibles. Le acusó de llegar a la comisión con “aires de suficiencia. Si usted no es un bocazas, supongo que llega con pactos cerrados con el PP, con CiU, con Pujol y hasta con los Borbones”. Le preguntó sobre sus negocios con los Borbones, sobre si tenía dinero en Luxemburgo, sobre si iba a devolver el dinero defraudado y sobre la relación del “españolismo con el autonomismo”. “No voy a contestar”, era la reiterada respuesta de De la Rosa. “Está usted excedido en su suficiencia y prepotencia”, le afeó Vallet.

De su silencio quiso sacar partido CiU, cuya portavoz en la comisión, Meritxell Borràs, no asistió a la sesión porque en aquellos momentos se hallaba reunida con el presidente Artur Mas, que la acababa de nombrar consejera de Gobernación. Le sustituyó Roger Montañola, que acusó a De la Rosa de haber “embadurnado [la política y la imagen de los políticos] más de lo que uno puede imaginar”. Le acusó también de “incongruente” y de haber “alimentado a los diputados que no son rigurosos”.

Y es que Javier de la Rosa había ido a declarar a la Audiencia Nacional que él había regalado a CiU y a Jordi Pujol personalmente miles de millones de pesetas y que el dinero se lo entregaba incluso en su despacho oficial. Por si fuera poco, esas declaraciones fueron las que también le realizó al pequeño Nicolás, que las grabó y las hizo públicas hace un mes.

Tras sus declaraciones iniciales ante la Udef, el exfinanciero hizo público que el propio Jordi Pujol le había citado en un bar de Barcelona para amenazarle por ellas y anunció que las retiraba. A ello se refería cuando le dijo a Carlos Carrizosa que ratificó sus primeras declaraciones y luego las retiró, en un juego de manos habitual en el modo de proceder del que había sido el financiero ejemplar del régimen pujolista.

Pero tanto fue el cántaro a la fuente y tantos los desplantes que el propio presidente de la Comisión, David Fernández, le recriminó su actitud. “Sólo recordarle que está usted aquí porque es su obligación. Cualquier persona tiene la obligación de presentarse si es llamado a declarar por la comisión. Por tanto, no está voluntariamente. Luego, es cierto que puede usted acogerse a su derecho a no declarar”, le recordó Fernández.

Cataluña

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