en subvenciones por el 1714

Mas destina 5 millones al Tricentenario y 8 a 'prensa amiga' y no paga a proveedores

En el último año se ha producido un exorbitante baile de dinero para conmemorar el aniversario en el que no han faltado una jugosa subvención a Jordi Pujol o ayudas para editar una revista internacional

Foto: El presidente de la Generalitat, Artur Mas (i), acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Antón Costas, durante su intervención en la inauguración de la XXXI Reunión del Círculo de Economía. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Artur Mas (i), acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Antón Costas, durante su intervención en la inauguración de la XXXI Reunión del Círculo de Economía. (EFE)

El pasado jueves, el presidente catalán, Artur Mas, decía en la apertura de las jornadas que el Círculo de Economía inauguraba en Sitges: “Quizá empleamos mucho dinero en algo que no se justifica por la eficiencia del sistema”. Se refería, claro, al Gobierno central, a quien echaba en cara destinar 13.000 millones de euros al tren de alta velocidad para transportar a 29 millones de pasajeros mientras que Cercanías de Barcelona, que transporta 400 millones de pasajeros, sólo recibía 400 millones.

Dos días antes, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, alertaba de la delicada situación de la tesorería de la Generalitat y anunciaba que, aunque las nóminas de los funcionarios están aseguradas, no tenía dinero para pagar a los proveedores.

¿De verdad la Generalitat no tiene dinero para hacer frente a sus compromisos? La frase del president afeando sus prioridades al Gobierno central cobra aquí un nuevo sentido. Porque durante el último año se han gastado millones de euros en actos conmemorativos del Tricentenario (que se pretendía que fuese la antesala de la independencia) en un baile de dinero en el que no falta el pago de la hipoteca de la sede de un empresario amigo, una jugosa subvención a Jordi Pujol tras confesar que su familia tenía dinero en Andorra o un suculento bocado dinerario a un dirigente convergente para editar una revista internacional.

El 9 de enero del 2014, la Consejería de Cultura decidía elaborar un catálogo de propuestas artísticas y actividades culturales relacionadas con la celebración del Tricentenario de 1714, la fecha en la que Felipe V conquistó Barcelona. La intención del Gobierno era que los ayuntamientos de hasta 5.000 habitantes incorporasen en su programación cultural anual las actividades de ese catálogo. Durante ese año, la Consejería produjo la Ruta 1714, Viles Cremades 1714 y Espais 1714 para que los ayuntamientos pudieran incorporar esas actividades a sus agendas. Sólo la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural gastó en esa producción 128.232,17 euros. Al margen, tanto Cultura como Presidencia destinaron millones de euros a promocionar el Tricentenario.

Pancarta reivindicativa del tricentenario que el FC Barcelona exhibió el año pasado en los prolegómenos de un partido frente al Athletic de Bilbao. (EFE)
Pancarta reivindicativa del tricentenario que el FC Barcelona exhibió el año pasado en los prolegómenos de un partido frente al Athletic de Bilbao. (EFE)

De hecho, con la conmemoración ha habido fuertes polémicas. El comisario del Tricentenario, Miquel Calzada, Mikimoto, no cobra por su cometido, pero en realidad sus emisoras musicales (nada que ver con la cultura catalana) reciben cientos de miles de euros al año en subvenciones públicas.

Una campaña muy onerosa

Pero los dispendios oficiales son mucho más onerosos. Durante el año pasado, la Generalitat destinó 3.629.230,80 euros a una campaña de publicidad institucional “para informar de la conmemoración del Tricentenario de 1714”. A modo de anécdota, basta decir que la gran campaña institucional de prevención de incendios forestales, una de las más importantes del ejercicio, se llevó sólo 494.827,09 euros. Ambas fueron encargadas, además, a la misma empresa: Media Planning Group. La campaña del Tricentenario, sin embargo, tuvo otros gastos “colaterales”: por la creatividad, el Gobierno pagó otros 233.772 euros; y por la producción y realización de actos, otros 460.000 euros adicionales. En total, pues, la campaña costó a las arcas públicas la friolera de 4,3 millones de euros.

A partir de ahí, los gastos se desbocaron. Hay decenas de actos en pequeños pueblos cuyas subvenciones varían entre los 1.000 y los 8.000 euros aproximadamente para conmemorar el Tricentenario. Y, paralelamente, hubo dinero a espuertas para las cuestiones más peregrinas relacionadas con 1714. A la Federación Catalana de Asociaciones de Gremios de Panaderos, por ejemplo, la Generalitat le otorgó 3.000 euros para promocionar el “Pan del Tricentenario”. La Agrupación Excursionista de Cataluña recibió otros 3.000 euros por la “Quiniela del Tricentenario”, mientras que la Federación Catalana de Turismo Ecuestre, por el mismo concepto, recibió 2.700 euros. Otro tanto se llevó la Fundació Reeixida por un “proyecto de difusión popular del Tricentenario del 11 de septiembre”. En cambio, el Gremio de Filatelia y Numismática recibió 1.878 euros por una “prueba numismática conmemorativa del Tricentenario del Tricentenario”.

La lista es larguísima. A la Asociación Coral Maristas de Montserrat, la Generalitat le dio 2.463,30 euros por la actividad Lleida canta al Tricentenari. A la Asamblea de Jóvenes de Caserres, 1.050 euros por la “conmemoración del Tricentenario en Casserres”. A la Asociación de Amigos de la Música de Avinyó, 2.450 euros por un “concierto familiar conmemorativo del Tricentenario: la música como vínculo cultural entre generaciones”. A BTT Els Navegants Club, 2.400 euros por una charla de conmemoración del Tricentenario. A la Asociación GR5, 2.430 euros por un “audiovisual divulgativo sobre las actividades educativas del Tricentenario de 1714”. A CAE, Formació i Serveis Socioculturals, 3.000 euros por un juego de mesa Manresa 1724: reconstruyamos la ciudad quemada. A la Capella de Música Burés, 2.700 euros por un concierto del Tricentenario en Cardona. A la Colla Gegantera de Nou Barris, en Barcelona, 2.700 euros para la “finalización del proyecto de ‘Gegants del Tricentenari’ (Gigantes del Tricentenario). A la Coordinadora de Asociados por la Lengua Catalana, 2025 euros por la “versión reducida de la exposición 1714: el catalán ayer, hoy y mañana. Te tomo la palabra. A la Unión de Comerciantes de Puig-Reig, 2.195 euros por la conmemoración del Tricentenario en esta localidad. A la compañía Inestable Ceretana de Teatre, 3.000 euros por la obra 1714, 300 años de asedio… y así un largo listado de ayudas. Incluso se destinaron 10.000 euros para pagar a la editorial Harper Collins Publishers LLC por “la traducción de la novela Victus al inglés”.

También tuvo suerte la Fundació Universitat Catalana d’Estiu, que se llevó 8.840 euros por la “organización del concierto con la interpretación de la suite Catalunya 1714 de Salvador Brotons por la orquesta de Joves Intèrprets dels Països Catalans y el Cor Jove dels Països Catalans”. La empresa Excés d’Estusiasme Produccions, por su parte, se llevó 30.000 euros para la “creación del espectáculo del musical Fang i Setge durant l’any 1714 (Fango y Asedio durante el año 1714).

Pujol también se llevó su parte

El dispendio se produce a nivel de todo el Gobierno. La consejería de Empresa y Empleo, que encabeza Felip Puig, convocó un concurso para la realización de la exposición Ideas, proyectos y personas que mueven Cataluña, para lo que destinó más de 480.000 euros. Bajo esta apariencia inocua se pretendía conmemorar el Tricentenario y, de hecho, en la Mesa de Contratación del contrato se incluyó a Miquel Calzada, comisario del Tricentenario. También el Departamento de Economía, a cuyo frente está Andreu Mas-Colell, destinó 15.000 euros para “financiar los gastos asociados a la organización del Congreso Turismo y Patrimonio Gastronómico: Paisajes Alimentarios, Gastrorregiones y Turismo Gastronómico en el marco del Tricentenario”.

El expresidente catalán Jordi Pujol declara en el Parlament. (EFE)
El expresidente catalán Jordi Pujol declara en el Parlament. (EFE)

La Fundación Privada Centre d’Estudis Jordi Pujol, por su parte, se llevó en el segundo semestre del año 40.000 euros, a pesar de que cerró sus puertas en el mes de septiembre, ya que en julio se produjo el escándalo de la confesión de las cuentas andorranas de la familia Pujol Ferrusola. La compañía Enciclopedia Catalana SAU, por su parte, se embolsó 72.000 euros por la edición de la obra “Cataluña, nación de Europa (1714-2014)”.

Aprovechando el acontecimiento, hubo otra adjudicación curiosa: 65.000 euros por la “edición y comercialización de la Historia de Cataluña” que fueron a parar a la empresa Triacom Audiovisual. Esta compañía fue el centro de una reciente polémica, ya que produce varios programas para TV3. Un informe de Hacienda, sin embargo, destapaba que su gerente, Oriol Carbó, había pagado casi 200.000 euros a las esposas de Oriol Pujol Ferrusola y de David Madí, según desveló el diario El País. El primero está imputado -junto con su esposa, precisamente-, en el 'caso ITV'. El segundo había sido el responsable de Comunicación de Artur Mas hasta que éste se convirtió en presidente de la Generalitat, momento en el que Madí abandonó la política y pasó a ocupar distintos cargos en empresas probadas. Los pagos, según el informe, podrían deberse a trabajos ficticios.

Una mano a la ‘prensa amiga’

A estas ayudas, se pueden sumar, al menos, casi siete millones concedidos a la 'prensa amiga'. Sólo en el segundo trimestre del año pasado, el Gobierno catalán pagó 670.073,27 euros correspondientes a la “financiación de la cuota del préstamo hipotecario derivado de la compra y adecuación del edificio El Siglo correspondiente a 2014”. El edificio fue comprado por la empresa Asociació Cultural del País Valencià (ACPV), por lo que todos los catalanes están pagando la hipoteca de esta empresa privada, propiedad de Eliseu Climent. La misma compañía recibió otros 250.000 euros adicionales por “actividades culturales de la entidad durante 2014”. El mismo empresario recibió en otra partida 88.864,21 euros más para publicar la revista El Temps, pero en esta ocasión a través de la compañía Edicions del País Valencià. Climent está considerado el más importante empresario pancatalanista de Valencia, por algo recibió más de un millón de euros.

La Fundación Catalunya Món, creada por el dirigente de Convergència Víctor Terradellas, recibió también 120.000 euros para “la edición trimestral de la revista Catalan International View”.

La prensa que apoya al Gobierno catalán recibió, asimismo, un buen chorro de ayudas públicas. El diario La Vanguardia recibió 856.831 euros por su publicación en papel. Es, de lejos, el diario más beneficiado. Del grupo Godó también se beneficiaron las emisoras RAC1 y RAC105, que recibieron 117.472 y 34.010 euros. Por su parte, 8TV, la emisora de televisión de este grupo, suele obtener una subvención disimulada en el último trimestre del año en forma de cápsulas informativas que ronda los dos millones de euros.

El diario Ara, por su parte, obtuvo 322.562 euros por su edición barcelonesa en papel y otros 59.779 euros por su edición de Baleares. A ellos hay que añadirle 216.694 euros más por su edición digital. En total, pues, casi 600.000 euros. Para Hermes Comunicacions, que edita El Punt Avui, el Gobierno destinó 472.603 euros a la edición de papel y 112.128 euros para su edición digital. En total, pues, otros 584.000 euros. A El Singular Digital, la Generalitat le subvencionó la web con 26.828 euros, mientras que al diario naciodigital.cat la ayuda pública ascendió a 132.325 euros. Otro bocado importante se lo lleva el portal Vilaweb, que recibió en el último semestre de 2014 un total de 134.258 euros. También la editora de Diari de Girona y de Regió 7 recibió por las dos webs un total de más de 73.000 euros. El grupo de El 9 Nou, en Osona, recibió otros 80.000 euros (a los que se suman 25.354 euros por su emisora de radio) y el grupo Sapiens se embolsó más de 107.000 euros por sus publicaciones en papel y otros 31.000 euros por sus formatos digitales. El grupo Comunicació 21, que es tradicionalmente uno de los favorecidos, recibió una larga ristra de pequeñas subvenciones para sus diarios locales que rondan los 50.000 euros. La Asociación de Publicaciones Periódicas en Catalán (APPC) se llevó el pasado semestre 304.906 euros para “potenciar nuevos valores estratégicos de los editores que generen nuevas posibilidades de negocio”. Por este mismo concepto, la Asociación Catalana de Prensa Comarcal (ACPC) se llevó otros 100.047 euros. En total, la prensa amiga se embolsó sólo durante el segundo semestre del 2014 alrededor de 8 millones de euros. 

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