La creatividad de la Generalitat o qué vender cuando ya lo has vendido todo
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INGENIERÍA FINANCIERA EN LAS ÚLTIMAS CONCESIONES

La creatividad de la Generalitat o qué vender cuando ya lo has vendido todo

La Generalitat está mostrando una creatividad inusitada en el terreno de las privatizaciones. Ante la problemática de qué vender cuando ya no hay nada

Foto:  El 'conseller' de Economía del Gobierno de Cataluña, Andreu Mas-Colell. (EFE)
El 'conseller' de Economía del Gobierno de Cataluña, Andreu Mas-Colell. (EFE)

La Generalitat de Cataluña está mostrando una creatividad inusitada en el terreno de las privatizaciones. Ante la problemática de qué vender cuando ya lo has vendido todo, el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, ha encontrado una nueva vía. La explicación oficial es que se ingresarán 800 millones de la gestión del agua en el área metropolitana de Barcelona. La práctica es mucho más compleja y pone sobre la mesa una compleja ingeniería financiera que supone titulizar de manera indirecta y parcial el canon del agua que cobra la Generalitat a cambio de una rentabilidad que rondará el 6%, según han avanzado fuentes financieras. Muy alta con las actuales condiciones del BCE.

En la actualidad, la Generalitat cobra el canon del agua, que es recaudado en el recibo del agua que cada compañía emite a los abonados. En el caso de los más de 30 municipios que integran el área metropolitana de Barcelona, Aguas de Barcelonaes quien remite este recibo, que ingresa cada año 146 millones de euros en las arcas públicas. En la práctica es parte de este canon el que se colocará en los mercados.

Con la obligación de reducir el déficit al 1% del PIB y con los mercados de deuda cerrados, ha sido necesaria una enmarañada estructura financiera para conseguir, a la vez, los ingresos previstos por privatizaciones –2.300 millones–, evitar el portazo de los inversores institucionales y que la operación no compute como mayor deuda pública.

El plan inicial era privatizar las depuradoras por 1.400 millones, pero se descartó, entre otras razones por el pequeño detalle de que muchas de dichas depuradoras no eran de la Generalitat. Con el nuevo esquema se concesiona de facto el canon del agua asegurando que no subirá, algo que algunas fuentes del sector consideran poco probable.

Para conseguir su objetivo, la Generalitat recurre a un tercero para que emita en los mercados 800 millones de euros. La Conselleria de Economía no ha especificado qué rentabilidad tendría esta emisión. El intermediario sería la empresa Aguas de Barcelona, ​​compañía metropolitana de gestión del ciclo integral del agua, más conocida como Aguas de Barcelona Mixta,una sociedad controlada por Agbar en un 85% y por el ente metropolitano, Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que preside Xavier Trias, en los últimos tiempos el mejor asistente financiero de la Generalitat. Dicha emisión, por la mayoría de Agbar, no sería reconocida como deuda de las Administraciones.

En busca de inversores extranjeros

Según explican fuentes cercanas a la operación, la colocación debería hacerse entre fondos buitres, sociedades de capital riesgo, un pool bancario o cualquier otro tipo de inversor financiero.

El calendario es que el convenio entre la Generalitat y AMB para dar el visto bueno a la emisión se firmaría después del verano, según fuentes próximas al proceso de titulización.

¿Y qué garantía tendría este inversor? Pues una parte del canon del agua que actualmente recauda Aguas de Barcelona Mixtaen el área metropolitana. Fuentes de la Generalitat han explicado que cada año se cobran 146 millones en la conurbación de Barcelona, de los que en el nuevo marco más de 50% serían ingresados directamente por la empresa mixta.

Así que la Generalitat recaudará 800 millones ahora, en este 2014, pero pierde ingresos futuros, más de 75 millones de euros anuales durante los 30 años que durará la concesión. Lo hace a cambio de renunciar a ingresos futuros durante ese período de más de 2.250 millones.

Aliado inesperado

En toda esta compleja ingeniería, Agbar actúa como el aliado inesperado. Sorprende la presencia de la empresa porque está a la greña con la Generalitat en los tribunales por la concesión de Aigües del Ter-Llobregat (ATLL). Y también porque no queda claro qué gana además de garantizarse una estabilidad de ingresos futuros para su empresa mixta, pero a cambio de mantener en su balance ese endeudamiento.

Fuentes de la compañía se han limitado a señalar que “ante el acuerdo al que han llegado La Generalitat y el Área Metropolitana de Barcelona, Agbar queda a la espera de estudiar con detalle el Decreto Ley aprobado esta mañana y poder analizar las implicaciones que de su aplicación puedan derivarse en el ámbito de su actividad como operador”.

Esta alambicada fórmula se justifica porque la Generalitat está rebañando el fondo de los cajones en su programa de privatizaciones. Hace unos meses Mas-Colell aseguró que todo estaba en venta menos “el Palau de la Generalitat y el Parlament”. En la práctica, los edificios buenos que no están calificados como equipamientos ya han sido vendidos y a la postre sólo queda la fórmula de la concesión: renunciar a ingresos futuros a cambio de ingresos inmediatos, con la hipoteca que eso supondrá para todos los catalanes.

Privatizaciones Andreu Mas-Colell
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