LOS ANTISISTEMA RECHAZAN NEGOCIAR CON TRIAS

El portavoz de los okupas de Barcelona usa nombre falso y tiene antecedentes violentos

En Barcelona nada es lo que parece. Su nombre real es Rubén Molina y ya fue detenido con motivo del asedio al Parlamento catalán en junio del año 2011

Foto: Los portavoces del colectivo de Can Vies, Marc Justicia (i) y Pau Guerra. (EFE)
Los portavoces del colectivo de Can Vies, Marc Justicia (i) y Pau Guerra. (EFE)

En Barcelona nada es lo que parece. El joven que esta tarde se erigió en el portavoz de los antisistema que llevan asolando la capital catalana toda la semana se presentó ante la prensa como Pau Guerra, pero realmente todo es una burda mentira. No se llama Pau ni se apellida Guerra. El nombre no es escogido al azar: se presentó ante la prensa como Pau Guerra (su traducción normal sería Pablo Guerra, pero Pau también significa Paz). Su nombre real es Rubén Molina y ya fue detenido con motivo del asedio al Parlamento catalán en junio del año 2011, durante unos disturbios en que fueron agredidos varios diputados y el propio presidente de la Generalitat, Artur Mas, tuvo que acceder al edificio parlamentario en helicóptero.

Molina se encuentra pendiente de sentencia, ya que el juicio por el asedio al Parlamento se acaba de celebrar en este mismo mes de mayo. Sobre el portavoz de los antisistema pende una petición fiscal de cinco años y seis meses de prisión. Este descubrimiento coincide con el anuncio del alcalde de la ciudad, Xavier Trias, de paralizar el derribo del edificio Can Vies, cuyo desalojo provocó las algaradas de las últimas noches, que se han saldado con más de 60 detenidos y cuantiosos daños materiales.

La postura del alcalde ha sorprendido a propios y extraños, máxime porque salió el primer día de los incidentes anunciando tolerancia cero con la violencia. En un comunicado de este mismo viernes, el Ayuntamiento llama al diálogo y ofrece la paralización del derribo del edificio de Can Vies como una muestra de buena voluntad.

Los antisistema, no obstante, por boca de tres portavoces, entre ellos Pau Guerra, ya han dado por finiquitado el diálogo con el consistorio. Es más: han retado al Ayuntamiento no sólo a que cese el derribo, sino a que no se inmiscuya más en el centro desalojado, que piensan reconstruir a partir de este sábado por la mañana. Si la Administración no les hace caso y no les deja acceder a las ruinas, el conflicto se “eternizará”.

Si después de todo las dos partes pueden sentarse a una mesa a negociar, la paradoja será que Trias tendrá como un interlocutor a un fantasma, puesto que el portavoz Pau Guerra no es quien dice ser.

Alberto Fernández Díaz, presidente del grupo municipal del PP de Barcelona, convocó también este viernes a la prensa para transmitir a Trias su petición de “diálogo y derribo” en Can Vies. “Le pido a Trias diálogo y derribo –dijo–. Diálogo con aquellas entidades y vecinos que no son violentos y además rechazan la violencia. Y derribo para que los radicales y violentos no vean en la parada de la demolición una victoria de sus tesis violentas”.

Fuentes del PP subrayaron también a El Confidencial que “la dureza de Trias con la violencia duró sólo 24 horas. Lo malo es que con la paralización del derribo los violentos se crecen y se da la imagen de que sólo con la violencia la Administración accede a negociar”. Por su parte, el futuro candidato socialista a la alcaldía, Jaume Collboni, acusó este viernes al alcalde de dejar que se queme todo el barrio de Sants (en el que está el edificio desalojado que provocó todas las algaradas) por culpa de su parálisis.

Cataluña
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios