Los nacionalistas reclaman luz verde para el referéndum, 'avalado por estas elecciones'
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ERC supera a Ciu en votos

Los nacionalistas reclaman luz verde para el referéndum, 'avalado por estas elecciones'

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se convierte en la primera fuerza en esta comunidad. “¡Hasta la victoria final!”, exclama su candidato

placeholder Foto: Noche electoral de Junqueras y Ernest Maragall. (Efe)
Noche electoral de Junqueras y Ernest Maragall. (Efe)

Los nacionalistas se consideran más legitimados que nunca parareclamarluz verde al referéndum independentista de Cataluña. Esa es la primera consecuencia del resultado de las elecciones europeas celebradas ayer. Josep Maria Terricabras, candidato de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el partido que ganó los comicios en esta comunidad, lo expresó de manera muy gráfica: “¡Hasta la victoria final!”.

Lo dijo tambiénel presidente catalán, Artur Mas: “El conjunto de las formaciones que acordamos en diciembre pregunta y fecha de la consulta hemos salido claramente reforzadas de esta cita electoral subiendo 18 puntos respecto a hace cinco años. Y esto, como comprenderéis, refuerza el proceso político, el del derecho a decidir. Refuerza que queremos votar el 9 de noviembre. Hay un mensaje potente a Madrid y a Bruselas de que las fuerzas políticas que lo apoyamos son fuerzas mayoritarias pasadas por las urnas”. Sin embargo, Mas omitió en todo momento el hecho de que su formación, CiU, sigue cayendo y ya ha sido sustituida por ERC como la fuerza más votada en Cataluña.

Para justificarse, el president se agarraba a la aritmética: en el 2009, CiU (441.810 votos), ERC (181.213 votos) e ICV (119.755 votos) sumaban 742.778 sufragios. Ayer, Esquerra consiguió un hito histórico: sus 592.555 votos, sumados a los 547.413 de CiU y los 257.814 de ICV llegan a 1.397.782 sufragios. Por el contrario, el PSC cayó de los 708.888 a 357.544 y el PP pasó de tercero a quinto: había sacado en 2009 un total de 354.876 votos y ahora sólo llegó a 245.616. A estos hay que sumarles 157.344 de Ciutadans, que en las anteriores europeas habían logrado tan sólo 6.999, y que en esta ocasión logran dos escaños en Europa. Entre estas tres formaciones, pues, alcanzan sólo 760.504 sufragios.

De ahí que Mas avisase que “teniendo en cuenta el resultado, todo seguirá adelante.¡Ni un paso atrás!Nos hemos comprometido y este resultado nos avala”. Y se echó flores porque, subrayó, “hemos aguantado mejor que otros partidos europeos que también gobiernan”. Recordó también que “os había dicho que si somos capaces de llenar las calles, también lo debemos ser para llenar las urnas. Y hemos quedado por encima de la participación del Estado español y de la media europea. Por tanto, hemos dado una buena señal como país y un mensaje positivo a Europa”, dijo.

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, señaló que “asumimos la responsabilidad que nos toca. Y una de estas responsabilidades es la de la estabilidad institucional de nuestro país porque esta es imprescindible para que el referéndum del 9 de noviembre salga bien”. Y fue meridianamente claro al asegurar que “hoy, víspera del 9 de noviembre, estamos más esperanzados y sentimos el peso de la responsabilidad. Y ponemos el buen resultado que hemos cosechado al servicio del proceso y del referéndum del 9 de noviembre”.

Movilización independentista

De lo que no hay duda es de que estas han sido unas elecciones históricas: ERC ganó por primera vez desde la Segunda República unas elecciones en esta comunidad. Y lo hizo a pesar de que no iban en ninguna coalición, como en los anteriores comicios y, aun así sacó su ansiado segundo eurodiputado. Para los nacionalistas, pues, el Proceso ha ganado.Para el candidato de ICV, en cambio, quienes han ganado han sido “las izquierdas”. Y ahí habría que contar, claro, a ERC, PSC e ICV.

Pero es indudable que la peculiar situación catalana ha movilizado voto. En los anteriores comicios, la participación en Cataluña había sido del 36,94%. Ayer, llegó al 47,6%. También es cierto que la participación española se situaba casi en el 45% y ayer subió un punto. Pero a la vista de los resultados, ha de extraerse la conclusión de que los ciudadanos que acudieron a votar lo hicieron por los partidos soberanistas. El republicano Terricabras, por ejemplo, hizo sus deberes, especialmente en Gerona, su tierra. Cuando a las 6 de la tarde se avanzaban los resultados y se evidenciaba que en esta provincia la participación se había incrementado en más de 10 puntos,se confirmaba la movilización masiva de los independentistas.

El más perjudicado de los comicios en Cataluña fue el PSC (un bajón de más de 350.000 votos y 21,8 puntos). Su líder, Pere Navarro, destacó que “es la tercera participación más baja de todas las europeas” y no escondió el batacazo. “Aquí ganó ERC. La felicito. El PSC no tuvo buenos resultados. Estamos en porcentajes muy similares a los de las últimas autonómicas y hemos de hacer una reflexión en cómo explicar mejor nuestro proyecto político para Cataluña. Y Artur Mas hizo de estas elecciones unas elecciones plebiscitarias, implicándose a fondo en esta campaña. Estas son las segundas elecciones plebiscitarias que Mas pierde en Cataluña y por ello debería hacer una reflexión de hacia dónde lleva al país”, criticó Navarro.

Ahí, el líder socialista envía un mensaje envenenado al president: en las autonómicas, había intentado liderar el Proceso. Y los ciudadanos le retiraron su apoyo, cayendo 12 escaños en el Parlamento. Ahora, intentó de nuevo reclamar el voto útil para garantizar el referéndum; y, por primera vez, ERC superó en votos a CiU, que volvió a sufrir una severa derrota. El “ni un paso atrás” de Mas, pues, le está pasando factura: él no lo da ese paso atrás, pero su formación retrocede a cada comicio, en beneficio de la otra gran fuerza soberanista: ERC.

Por su parte, la presidenta popular de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, no hizo referencia a la importante bajada de votos en esta comunidad: exclusivamente se felicitó de que el PP había ganado las elecciones en España y en Europa. Pero fue el candidato Santiago Fisas el que se refirió al batacazo: es consecuencia de las duras medidas del Gobierno para salir de la crisis, aunque esas medidas ya empiezan a dar sus frutos. “Además, en Cataluña, estas elecciones han estado marcadas por la violencia moral y física y fue muy difícil para nosotros. Pero hemos ganado las elecciones en Europa y en España”.

Las claves de futuro

Sin embargo, hay varias imágenes que se han de tener en cuenta para el futuro próximo: casi a las 9.30 horas, el expresidente Pasqual Maragall llegaba a la sede electoral de ERC. No ya por convencimiento político personal –que también–, sino porque su hermano, Ernest Maragall, era el segundo de la candidatura republicana. Esa imagen es la plasmación de que un sector crítico del PSC comienza a consumar su divorcio con la dirección socialista.

Ese trasvase de dirigentes tiene su plasmación en el trasvase de votos: en la mayoría de poblaciones catalanas, ERC no sólo pasó por delante de PSC, sino incluso por delante de CiU. Y eso en feudos tradicionalmente convergentes o socialistas. El trasvase puede continuar –aunque ya con consecuencias mínimas–, pero, en todo caso, el resultado de Esquerra se ha de leer también en clave de voto útil de izquierda catalanista. Habrá que saber si el PSC puede atraer de nuevo a ese votante trasvasado.

Otra imagen es la de la sede electoral de CiU: en la noche de ayer, había un buen surtido de banderas esteladas (independentistas). Contrastaba ese panorama con la sede electoral de ERC, donde la euforia se mascaba en el ambiente sin que hiciesen falta banderas separatistas. Los convergentes, de momento, no variarán su estrategia y seguirán apretando el acelerador independentista con todas las escenificaciones posibles. Pero, en realidad, los votos de los conversos y de los independentistas ya convencidos siguen cayendo en el cuenco de Esquerra.

Y una última imagen fue la noche de TV3, la televisión autonómica catalana: comenzó la crónica del especial elecciones recordando la negación de JoséLuis Rodríguez Zapatero de la crisis y la promesa de Mariano Rajoy de que no habría rescate bancario. A partir de ahí, el relato fue una andanada contra el Gobierno central exonerando a la Generalitat de Cataluña de los drásticos recortes aplicados por Artur Mas. Y, por si fuera poco, tanto explícita como implícitamente, el proceso y la lectura bajo la clave del referéndum siempre estuvo presente en el especial. Ahí está una pista sobre la estrategia nacionalista a partir de ahora: la lucha continúa. O, como clamaba Terricabras, “¡hasta la victoria final!”.

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