La sanidad catalana, en pie de guerra por el blindaje de una ‘élite’ de 700 médicos
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ALGUNOS SON DIRECTIVOS DE ENTES PÚBLICOS

La sanidad catalana, en pie de guerra por el blindaje de una ‘élite’ de 700 médicos

Pocos y escogidos. Un reducido sector de médicos catalanes han puesto en pie de guerra al sector sanitario porque sus privilegios apenas han sido tocados

Foto: Un médico de un centro de atención al paciente (CAP) de Salt (Girona). (EFE)
Un médico de un centro de atención al paciente (CAP) de Salt (Girona). (EFE)

Pocos y escogidos. Un reducido sector de médicos catalanes han puesto en pie de guerra al sector sanitario porque, a pesar de los brutales recortes que ha tenido que realizar el Gobierno de la Generalitat, sus privilegios apenas han sido tocados. Dentro del consejo de administración del Instituto Catalán de la Salud (ICS) ha habido fuertes tensiones por este tema y enfrentamientos durísimos en la que este celebró en el mes de enero. Este organismo público incluso ha tenido que anular una instrucción que había sacado en diciembre del 2013 y realizar una modificación sobre la marcha.

Dos días después de la modificación, el director gerente, Joaquim Casanovas, era destituido a mediados de enero. Lo curioso del caso es que, en esta ocasión, no son estrictamente los representantes de los trabajadores quienes se enfrentan con la Administración, sino que el conflicto ha generado una cruenta batalla sindical en el seno de la sanidad pública.

El núcleo del problema se encuentra en el colectivo que se denomina de médicos de cupo y zona, que no llegan a 700 en toda Cataluña, de un colectivo de 35.000 facultativos. Los sindicatos del sector exigen que ese colectivo sea incluido dentro de las plantillas del personal de la Administración, ya que actualmente se encuentran fuera de convenio. El Sindicat Metges de Catalunya (MC), no obstante, es partidario de flexibilizar su inclusión, como pretendía el dimitido Casanovas.

Protesta contra los recortes en Cataluña. (EFE)No es de extrañar el recelo con que estos médicos son vistos por parte de la mayoría de sus colegas. Su situación se debe a unas convocatorias exclusivas que se realizaron hace decenas de años, durante el franquismo. El médico que se acogía a ese sistema trabaja sólo 2,5 horas al día, aunque ha de estar dispuesto y localizable por si se requieren sus servicios el resto de la jornada. “Al ser médicos de mucha antigüedad, su salario es muy alto, puesto que cobran trienios. Además, la mayoría son médicos que están cercanos a la jubilación”, explica a El Confidencial una fuente médica.

Más de 500 ni aparecen pos su puesto de trabajo

El problema, sin embargo, se agrava porque afirman que, de ese colectivo, más de 500 no aparecen nunca por su puesto de trabajo. Y es más: “Incluso tienen otras actividades o se reciclan en puestos directivos de organismos públicos por los que también cobran”. La crisis, pues, no les afecta. O, al menos, no lo hace tanto como a sus colegas. Eso es lo que ha hecho saltar chispas dentro de la Administración pública sanitaria de Cataluña.

Esta situación viene a agravar aún más la situación de la sanidad pública catalana, que este año recibirá 209 millones de euros menos

El problema es que, desde el año 1987, cuando se dictó el primer decreto de integración, este colectivo médico ha ido manteniendo contra viento y marea sus privilegios. Se ha modificado la ley y los trabajadores del sector han pedido reiteradamente que esta se aplique y que sean homologados al resto de las plantillas. El último intento de hacer desaparecer los privilegios fue la publicación del Real Decreto Ley 16/2012 que establece su homologación al resto de las categorías de facultativos.

Integración voluntaria

El pasado mes de diciembre, el Consejo Interterritorial de Salud (que engloba al Ministerio y a los consejeros del ramo de las comunidades autónomas), lanzó una recomendación a todos: seguir el ejemplo del País Vasco y flexibilizar la integración, confirman a El Confidencial fuentes de MC. La Generalitat, no obstante, emitió una instrucción el pasado 19 de diciembre en la que daba de plazo hasta el 1 de enero para que esta se produjera. “Esta previsión se adopta siguiendo el punto segundo del acuerdo del acuerdo del Consejo Interterritorial de Salud de 18 de diciembre de 2013”, especificaba el acuerdo. Además, detallaba que “el personal que percibe haberes por el sistema retributivo y de prestación de servicios de contingente y zona podrá solicitar, hasta el 31 de diciembre de 2013, su integración en el sistema de prestación de servicios, de dedicación y de retribuciones que establece el Estatuto marco del personal estatutario de los servicios de salud”.

En otras palabras, lo que proponía el Gobierno catalán es que los facultativos de cupo y zona pasen voluntariamente a engrosar la plantilla general del ICS. Y eso es interpretado por la mayoría de sindicatos como un blindaje de sus privilegios ante los recortes que sufre el resto de la plantilla.

El conseller de Salud, Boi Ruíz. (EFE)El pasado 9 de enero, en la reunión del consejo de administración del ICS, los representantes sindicales pusieron el tema sobre la mesa, aunque la Administración se negó a que sus propuestas fuesen votadas ni, mucho menos, a discutir el asunto. Para CCOO, “la resolución del director gerente del ICS prorroga de manera indefinida este sistema de prestación de servicios”. Una nota de protesta de este sindicato denuncia el diferente trato a los trabajadores públicos. “A unos, entre los que hay una mayoría de médicos y enfermeras, les aplica [el ICS] diligentemente las normas que empeoran sus condiciones laborales y retributivas. A otros, que ya disfrutan de una situación privilegiada, les mantienen sus condiciones aunque para hacerlo tengan que vulnerar de manera flagrante la legislación vigente. Ya sucedió con el incremento de jornada: el Govern, para aplicar la jornada de 37,5 horas semanales, aumentó la de todo el personal del ICS, incluidos médicos y enfermeras, excepto la de los que sólo trabajan 2,5 horas diarias”.

Reunión con el ‘conseller’

Fuentes de MC, por su parte, aseguran que la cúpula de este sindicato se reunió esta semana con el consejero de Salud catalán, Boi Ruiz, para pedir “que pusiese orden en el tema y adopte las medidas oportunas para aplicar las directrices del Consejo Interterritorial de Salud. Eso es lo que están haciendo gran parte de las comunidades autónomas”.

Durante esta crisis, el salario medio de los facultativos catalanes, según datos de MC, se recortó en un 30%

Este sindicato explica que “las condiciones de sus puestos de trabajo se las encontraron. No las exigieron ellos. La Administración sacaba este tipo de plazas pero por iniciativa propia. Lo que debe haber ahora es un proceso de integración con orden, ya que ellos argumentan que tienen derechos adquiridos y de lo que se trata es de no vulnerar esos derechos y compatibilizarlos con su pase al régimen general”.

MC, además, acusa a CCOO de “actitud ignominiosa” y de “poner palos en las ruedas” al exigir la integración forzosa de este colectivo. “Defender cualquier aspecto del Real Decreto 16/2012 es impresentable, pero reivindicar la aplicación de una medida contraria a los trabajadores es directamente vergonzoso. Un sindicato de clase no debería discriminar a ningún colectivo, aunque la experiencia nos demuestra que no es así, especialmente respecto a los médicos”, afirmó el secretario general de MC, Francesc Duch, tras el consejo de Administración del ICS en el que se produjeron los enfrentamientos.

En CCOO, no obstante, se insiste en que la Administración catalana incurre en una grave ilegalidad “por mantener un sistema atributivo que ha sido expresamente derogado”.

Esta situación viene a agravar aún más la situación de la sanidad pública catalana, que este año recibirá 209 millones de euros menos. Además, durante esta crisis, el salario medio de los facultativos catalanes, según datos de MC, se recortó en un 30% y las plantillas se han reducido de manera importante. En los dos últimos años, los continuos recortes de presupuestos han provocado “la proliferación de contratos basura, el cierre de camas hospitalarias y centros de atención continuada y el incremento sustancial de las listas de espera”. Sólo en los 8 hospitales del ICS estas listas integran a 55.409 pacientes. Muchos de ellos llevan ya cinco o seis años esperando a que les atiendan. Son datos del verano pasado, por lo que el cómputo puede verse modificado al alza.

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