ECHÓ MANO DEL CENTRO DE SEGURIDAD

Puig pidió ayuda al Cesicat para cerrar una web crítica con él: “¿Te ocupas, Carles?”

El consejero acudió al Centro de Seguridad de la Información (Cesicat) para una cuestión que le afectaba personalmente. No fue la única

Foto: El ex consejero de Interior de la Generalitat, Felip Puig, en una foto de archivo. (Efe)
El ex consejero de Interior de la Generalitat, Felip Puig, en una foto de archivo. (Efe)

El 5 de abril del 2012, el entonces consejero de Interior de la Generalitat de Cataluña, Felip Puig, recibía un correo electrónico de un amigo (miembro de CDC y que trabaja en el Grupo Parlamentario Catalán) que le remitía el link de una web con el nombre de felippuig.com. “Supongo que lo debéis saber, pero te lo quería decir por si acaso, que alguien ha activado el dominio, dirigido hacia el diccionario con la definición de Infamia. Te lo digo porque si clicas, lo verás”. En otras palabras, que se había activado una web con el nombre del consejero cuya única finalidad era que, al abrirse, llevaba al lector a la definición del diccionario.

Inmediatamente, el conseller envió un escueto mail, rebotando ese mensaje al director general de Seguridad de la Información, Carles Flamerich: “¿Te ocupas, Carles?”, le decía. Suficiente. Inmediatamente, el director general remite otro mail a uno de sus asesores con un mensaje muy claro: “Ho pots fer petae?” (“¿Lo puedes hacer petae?”), decía. Y dándose cuenta de su error, remite una aclaración: “Petar, vull dir!”. (“¡Petar, quiero decir!”). En otras palabras, lo que le dice a su asesor, el director general, es si puede hacer “petar” la web. Es decir, “reventarla”, en lenguaje cibernético, o dejarla inservible, en román paladino.

En realidad, no hacía falta. El caso acabó de la mejor manera posible: legalmente, cuando un personaje público ve usurpado su nombre con mala intención, la ley le ampara, por lo que la web tuvo que echar el pestillo ante el imperativo legal, tras recibir un toque de atención de un organismo oficial. De ahí que el asesor, tras haber analizado las posibles acciones, cuando iba a actuar, se encontró con que el dominio ya se había desactivado. Y entre esas acciones estaban servicios de reputación en línea, asesoramiento en retiradas de contenido y gestión con los agentes y proveedores.

Francesc Homs
Francesc Homs

Ésta es una de las ocasiones en que Puig acudió al Centro de Seguridad de la Información (Cesicat) para una cuestión que le afectaba personalmente. Porque hubo varios episodios en los que miembros del Gobierno catalán acudieron a esta entidad cuando atisbaban un problema cibernético.

Ocurrió también, por ejemplo, cuando el consejero de Presidencia y portavoz del Govern, Francesc Homs, recibió un correo de una indignada señora. “¡Qué morro! ¿Quién redacta la Wikipedia? Supongo que ya lo sabéis, pero es indigno. ¿No se puede hacer nada? Buen fin de semana”. Su enojo era, hasta cierto punto, lógico. A continuación, copiaba dos párrafos de la biografía que la Wikipedia dedica a Felip Puig, con informaciones no del todo correctas. En una de ellas le relacionan con el hundimiento del túnel del metro del Carmel que, aunque ocurrió durante la legislatura de Pasqual Maragall, las obras habían sido adjudicadas cuando Puig comandaba la consejería de Política Territorial y Obras Públicas. El otro párrafo señala que Puig llegó a “copar 41 cargos consecutivamente (sic)” y que estuvo en el centro de la tormenta política cuando Maragall insinuó en el Parlamento que CiU cobraba comisiones del 3% de las obras públicas.

Parte al director de la Policía

Manel Prat
Manel Prat
Homs contestó a la misiva con un escueto “Lo desconocía. Lo encuentro muy grave. Se lo haré saber a Felip Puig”. Inmediatamente, remite copia de la comunicación a dos correos que hacía servir el entonces consejero de Interior.

Al día siguiente, Puig envía copia de las comunicaciones de Homs tanto a Flamerich como al director de la Policía, Manel Prat. “Que es pot fer??. Cordialment” (“¿¿Qué se puede hacer??. Cordialmente”), decía. Las órdenes llegaron de nuevo a los asesores, que tampoco hicieron nada en esta ocasión, ya que, tal y como ha comprobado este diario, la página de la Wikipedia sigue operativa. Por otra parte, es cierto que las afirmaciones que se realizan en la página web no están suficientemente matizadas y le confieren a Puig un protagonismo en esos episodios (especialmente en el del 3%) que no había tenido.

Hubo más: el 3 de septiembre del 2012, el conseller escribe un mail a Flamerich y le pide una reunión a las 13 horas de ese día. Le advierte ya que se trata de un tema personal, porque un anuncio de sexo que corría por la Red daba el teléfono de casa de sus hijas, por lo que no dejaban de recibir llamadas. “¿Lo puedes hacer rastrear?”, le pedía al tiempo que le adjuntaba el número. Diecinueve minutos más tarde, el director general pone el tema en conocimiento de Tomàs Roy, director del Cesicat, con el lema “Muy urgente”. Y 27 minutos más tarde, Roy envía un correo a un asesor para que se ocupe del caso. “Te lo comento cuando nos veamos”, le dice en la comunicación. El caso, de nuevo, se solucionó de manera satisfactoria, ya que todo parecía deberse a un error involuntario.

Cataluña
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