Miquel Iceta luchará por controlar el PSC y sustituir a Montilla
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SU CANDIDATURA ALEJA A CARME CHACÓN DE CATALUÑA

Miquel Iceta luchará por controlar el PSC y sustituir a Montilla

Los socialistas comienzan a mover ficha. El actual portavoz del PSC en el Parlamento catalán, Miquel Iceta, luchará para tomar el control del partido en el

Foto: Miquel Iceta luchará por controlar el PSC y sustituir a Montilla
Miquel Iceta luchará por controlar el PSC y sustituir a Montilla

Los socialistas comienzan a mover ficha. El actual portavoz del PSC en el Parlamento catalán, Miquel Iceta, luchará para tomar el control del partido en el congreso que este partido (la rama catalana del PSOE, con un considerable peso dentro de la organización) celebrará a mediados de diciembre. Su intención es sustituir a José Montilla, ex presidente de la Generalitat que, desde las elecciones autonómicas de finales del 2010 se ha retirado de la política activa. Iceta es uno de los pesos pesados del socialismo español, un dirigente bien considerado en su partido y por sus rivales políticos.

Lo hizo público ayer en una conferencia que había despertado inusitada expectativa, por lo que puede representar de sacudida en el socialismo no tan solo catalán, sino español. Se reveló como un ideólogo de fondo. Para empezar, su candidatura aleja definitivamente a Carme Chacón de Cataluña. La ministra de Defensa en funciones se ve ahora abocada a posicionarse para ocupar un lugar en la dirección del PSOE, disputándole el liderazgo a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Con la postulación de Iceta no tiene opciones. “¿Podría ser yo un buen primer secretario del partido [caro similar al de secretario general] en estos momentos? Creo que sí. Por estos motivos: mi experiencia política; mi capacidad de análisis, de trabajo en equipo y de comunicación; mi talante abierto e integrador, mi capacidad de sumar y de unir sensibilidades; porque puedo ofrecer una dedicación exclusiva al partido y no tengo ninguna obligación más; porque, como diputado, puedo ejercer tareas de oposición alternativa; y porque no me planteo como objetivo presentarme a las elecciones primarias para ser candidato socialista a la Generalitat”, explicitó Iceta.

Pero subrayó: “Mi eventual candidatura a la primera secretaría del PSC no es lo más importante. Lo más importante es que colectivamente seamos capaces de acertar el rumbo para superar la difícil situación que atravesamos”. Porque “estoy dispuesto a tirar del carro como el primero de los militantes o a empujar el carro como el último”.

El dirigente socialista dejó claro que su proyecto es único y específico del PSC. Porque este partido “ha de querer influir en el PSOE, no sólo en los temas referidos al autogobierno y a la estructura del Estado, sino también en los temas referidos al proyecto político y económico general que queremos compartir y también a nuestra visión sobre el futuro de Europa, el Mediterráneo y al gobierno mundial”.

Pero le queda un dificilísimo papel al frente del PSC. Los socialistas catalanes perdieron, por primera vez, unas elecciones legislativas frente a sus ancestrales rivales, Convergència i Unió (CiU). Pasaron de 25 diputados a sólo 14, mientras que CiU pasó de 10 a 16. Y ahora se imponía, en las filas de la izquierda, una estrategia de renovación, de cambio. Este cambio es en doble sentido: de dirigentes y de programa. Iceta es de la vieja guardia, no es una cara nueva; pero es un viejo zorro de la política cuya experiencia puede hacer navegar el barco del PSC sin que encalle en los arrecifes. Y está abierto a nuevas sugerencias, a propuestas novedosas, y a conservar tanto a los viejos militantes de la Federación Catalana del PSOE como a los nacionalistas que comulgan con la socialdemocracia.

Decálogo de renovación

El portavoz socialista lanzó un decálogo de renovación. Habló de “convertir el PSC en un laboratorio de ideas” con tres ejes fundamentales: una socialdemocracia fuerte, un federalismo fuerte y una Europa fuerte. Y detalló 10 prioridades que deben atender los socialistas: desde ayudas a los autónomos y los emprendedores hasta ganar la batalla de la investigación y desarrollo pasando por asegurar la dotación en infraestructuras o la mejora del sistema de salud pública y el aseguramiento de la red de servicios sociales.

Apostó por un “plan de choque” en este sentido, porque “hemos de renovar profundamente nuestros planteamientos en materia económica y fiscal”. Y también lanzó “una propuesta de fraternidad federal con el resto de los pueblos de España y con el PSOE”. “Lo cierto es que una vez que el PSC y el PSOE hayan hecho sus congresos, habrá que revisar estas cuestiones  animados por el espíritu federal”, advirtió. Por ello, queda la puerta abierta a plantearse la formación de un Grupo Socialista Catalán en el Congreso, lo que dejaría al grupo del PSOE con menos de 100 escaños.

Esta posibilidad, no obstante, no podrá consumarse en la legislatura que ahora comienza. Iceta no es partidario de formar este grupo, sino de una entente “como la que tienen la CSU y la CDU alemanas en el Bundestag, que comparten el mismo grupo pero con capacidad de acción diferenciada si no hay acuerdo”. En resumen, como dejó caer en su discurso. “¿Elegimos un nuevo líder o buscamos un dirigente para liderar los cambios necesarios?”. Y aquí se mostró partidario de unas primarias abiertas a los ciudadanos, como se hizo en Francia.

Diferentes fuentes consultadas por El Confidencial han hecho una lectura entre líneas del discurso de Iceta. Para empezar, están abiertas las puertas de unas primarias. Luego, se entrevé en sus propuestas que el PSC, con él al frente, optará por una dirección bicéfala: una cosa es el presidente del partido y otra, el candidato a la Generalitat. Una estrategia similar a la que el PNV ha mantenido en el País Vasco.

Opiniones encontradas

“Ha de haber una renovación, pero no se puede prescindir de la experiencia. Iceta encarna como nadie a la experiencia. Por tanto, ha de seguir en primera línea”, detalla a El Confidencial una fuente de la dirección socialista. Desde algunos sectores, esta opinión no es compartida. “Es uno de los culpables del desastre actual del PSC. Hemos llegado al suelo electoral que teníamos. De seguir así, seremos extraparlamentarios dentro de poco”, dice una fuente crítica. Desde el otro sector, se contraataca diciendo que “en las anteriores elecciones generales se sacaron más votos y más diputados que nunca en la historia y eso lo obvian ahora”. Y vuelta a contraatacar por los críticos: “Sí, pero nunca se ha pasado de estar en la cúspide a obtener los peores resultados. Eso es que algo se ha hecho mal y que no conectamos con los ciudadanos”.

De todos modos, según manifestaron a El Confidencial diversas fuentes del PSC, tanto oficialistas como de la oposición, en el congreso se intentará presentar una única candidatura de unidad. “Es posible que Iceta vaya en tándem con otro candidato, sea Pere Navarro (alcalde de Sabadell, que también se postula como primer secretario) u otro. Uno podría ser el líder del partido y el otro, candidato a presidente de la Generalitat. Pero lo que necesitamos en estos momentos es un partido cohesionado y fuerte. Además, aunque finalmente haya confrontación de candidaturas, en la dirección final se incorporarán todas las sensibilidades del partido. En eso se está trabajando durante las últimas semanas”, explicita a El Confidencial una de estas fuentes.

La única pega es que la conjunción de sensibilidades dentro del PSC se ha de hacer de modo que no parezca un pacto de cara a la galería. “Si se pacta, no ha de dar la sensación de que todo es un pasteleo. Se necesita debate; y debate profundo. Pero también hemos de huir de una guerra fratricida. Por eso el PSC ha de ir con pies de plomo”, advierte un veterano dirigente socialista.

José Montilla