Montilla hace autocrítica y apuesta por abrir el socialismo a otras corrientes de izquierdas
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EL LÍDER DEL PSC VE 'NECESARIA' LA RENOVACIÓN DEL PSC

Montilla hace autocrítica y apuesta por abrir el socialismo a otras corrientes de izquierdas

El líder del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), José Montilla, ha salido por fin a la palestra después de que en los últimos días diferentes

Foto: Montilla hace autocrítica y apuesta por abrir el socialismo a otras corrientes de izquierdas
Montilla hace autocrítica y apuesta por abrir el socialismo a otras corrientes de izquierdas

El líder del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), José Montilla, ha salido por fin a la palestra después de que en los últimos días diferentes sectores y líderes locales comenzasen a tomar posiciones de cara al congreso  que se celebrará en otoño. Faltan muchos meses para ello y Montilla detalló ayer la hoja de ruta que le espera al partido: todo se hará a su debido tiempo y el congreso será “la oportunidad para hacer la necesaria renovación programática, política y de personas”. Es un aviso a navegantes, para que los posicionamientos de los que aspiran a entrar en la dirección del PSC no entorpezcan y distorsionen la importantísima campaña de las municipales del 22 de mayo. Porque será el congreso el que permita modernizar la estructura del partido y "volver a ser la alternativa al centro derecha nacionalista". Y esa modernización pasa por escuchar a la militancia y hacerle caso. 

Montilla apuesta por la renovación de los postulados socialistas y por “la convergencia de diferentes tradiciones de izquierdas y de las nuevas tendencias”, pero ésa es sólo una línea de trabajo que se ha de discutir en el congreso de otoño. En ella, podrán incidir también los postulantes a copar el poder -como ya adelantó el líder de la corriente crítica Nou Cicle, Raimon Obiols, esta misma semana-, pero después de las municipales. Y Montilla ya apostilló que esa convergencia con otras fuerzas de izquierdas debe ir más allá “del ámbito estrictamente político”.

Montilla hizo autocrítica profunda. Admitió que es preciso “desterrar para siempre algunos vicios demasiado enraizados que nos han hecho mucho mal, como la actitud derivada de una falsa creencia sobre una supuesta superioridad moral por parte de la izquierda”. Pero subrayó que “el socialismo no puede dar por perdida ninguna batalla y precisa reafirmarse en nuestros principios, adaptar nuestras propuestas, modernizar nuestras estructuras y ser capaces de acercarnos y de trabajar de forma diferente con la sociedad que queremos representar, gobernar y transformar”.

El ex presidente catalán realizó estas afirmaciones en el curso de un acto bajo el lema La Agenda socialdemócrata en el siglo XXI, que también contó con la presencia del director general de la Fundación IDEAS, Carlos Mulas-Granados, el investigador de la Fundación Alternativas Manuel de la Rocha, el filósofo y director del Instituto de Gobernanza Democrática, Daniel Innerarity, y la portavoz socialista de política social en el Parlamento catalán, Eva Granados. Éste es el primero de un total de cinco debates precongresuales que el dirigente socialista irá desgranando en los próximos meses, con el fin de encauzar el debate ideológico que culminará en el congreso de la renovación del partido. De este modo, plasma la intención, ya manifestada el mismo día de las elecciones autonómicas, de no optar a la reelección pero sí de tutelar el periodo de transición abierto hasta la celebración del cónclave. Y son estos debates los que han de poner sobre la mesa los puntos débiles de la estrategia y de la ideología del socialismo para volver a ganarse la confianza de los ciudadanos.

Autocrítica del socialismo

Los otros contertulios también hicieron autocrítica. Innerarity advirtió que la agenda socialdemócrata ha se surgir “de la combinación de ecologismo, liberalismo -eliminación de las donaciones en el mercado- y socialismo -preocupación por la igualdad-. Ésta sería la tarea de una socialdemocracia que no se resigna a que los conservadores monopolicen una dimensión de la libertad y la gestionen sin hacer caso de la igualdad, con la superioridad que les otorga el fracaso de las estrategias de redistribución estatal”. De la Rocha reconoció que “la socialdemocracia no ha sabido adaptar su discurso a los tiempos que vivimos” y propuso cambios “como recuperar el valor de la igualdad” o “cambiar el lenguaje”. Y Mulas-Granados defendió la incorporación a la nueva agenda social, aparte de temas como la sanidad, la educación o la dependencia, cuestiones como las energías renovables, el turismo sostenible, las industrias culturales o los nuevos usos del tiempo “para gestionar las nuevas realidades personales de los individuos”.

Montilla también se refirió a temas de mayor actualidad. Valoró positivamente las recientes primarias que el PSC celebró en Barcelona y que dieron la victoria a Jordi Hereu como candidato a la alcaldía frente a la ex consejera Montserrat Tura. Para Montilla, en este debate se ha visto al “mejor Hereu”. Y abundó en la tesis, continuamente repetida por parte de la dirección, que el proceso ha servido para reforzar tanto al alcalde como al partido. Aseguró, a continuación, que ahora toda la formación se coloca detrás del candidato para que pueda revalidar una segunda victoria en las urnas.

También aprovechó para lanzar algún dardo contra el nuevo Gobierno de Convergència i Unió (CiU), al que reprocha su política estrategia. Montilla subrayó que en su última etapa como presidente de la Generalitat ya había comenzado a tomar medidas de ahorro para hacer frente a la crisis económica. Y enfatizó que algunas de estas medidas, como el recorte salarial de los funcionarios, son claramente impopulares, y más en un periodo preelectoral como en el que estaba.

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