EL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT ‘ROBA’ A CIU SUS RECETAS

Montilla prepara una batería de noticias económicas para remontar en las encuestas

El presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, ya tiene la receta para exhibir durante la campaña de las próximas elecciones autonómicas catalanas. Se trata

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Montilla prepara una batería de noticias económicas para remontar en las encuestas

El presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, ya tiene la receta para exhibir durante la campaña de las próximas elecciones autonómicas catalanas. Se trata de vender cosas tangibles y éxitos de su Gobierno. Sabedor de que Convergència i Unió (CiU), su principal rival, se centrará en los aspectos económicos para salir de la crisis, el president hará hincapié en la labor gubernamental en este campo.

 

“Durante los últimos meses, ha estado involucrado personalmente en proyectos que supongan un revulsivo en diversos territorios de Cataluña, proyectos que puedan generar empleo y que tengan una gran acogida popular”, señala a El Confidencial una fuente cercana al presidente.

 

El reciente viaje a China para atar el proyecto de la instalación de una fábrica de la automovilística Chery (con la previsible creación de unos 10.000 puestos de trabajo) es buena prueba de ello. Otra prueba es la operación de buscar un comprador para la fábrica que Nissan tiene en Viladecavalls (Barcelona). La multinacional japonesa cierra esta planta (la última que le quedaba en Europa) dentro de una estrategia mundial de repliegue y Montilla convenció al propietario de Ficosa, Josep Maria Pujol, de que haría un gran negocio quedándose con el centro de investigación nipón. “Lo que hacía Ficosa hasta ahora es una minucia respecto a las potencialidades que se le abrirán en un futuro. Para una empresa con vocación internacional, es el sueño perfecto”, señala una de las fuentes involucradas en la operación. Además, según ha podido conocer este diario, Montilla ha mantenido intensas conversaciones con la japonesa Nissan y ultima sendas operaciones con una gran industria química y con otra del sector marino. Las consecuencias de este trabajo de campo se irán conociendo paulatinamente durante las próximas semanas.

 

Con esta estrategia, el líder de los socialistas espera remontar el vuelo en las encuestas, que le sitúan muy por debajo de CiU. Los nacionalistas catalanes rozan, según los sondeos, la mayoría absoluta, mientras que el PSC puede bajar incluso de los 37 escaños que obtuvo en las elecciones del 2006. Desde las filas nacionalistas se cree que el principal objetivo de Montilla es superar como sea los 30 diputados, “con lo que salvaría los muebles”. Pero si el bajón es de siete escaños, Montilla puede encontrarse con serias dificultades internas. Por el contrario, si pierde dos o tres diputados se consideraría un resultado positivo, dentro de la coyuntura actual.

 

Un alto dirigente del PSC admite que “tenemos a nuestro electorado muy desmovilizado y hay que despertarlo en estos dos meses. Nuestros votantes y los de Esquerra Republicana son los más apáticos en estos momentos y hemos de poner remedio. Las encuestas, todas realizadas antes de las vacaciones, hablan de una participación muy baja y una desmovilización importante del electorado progresista”. En CiU, sin embargo, consideran que tienen a su electorado bastante movilizado, “mucho más que en el 2006, y esperamos mantenerlo así”.

 

Prioridad: combatir la crisis

 

Otra fuente apunta a este diario que el mayor handicap que tienen los socialistas en estos momentos “es la coyuntura de crisis general que existe entre los ciudadanos. O desterramos esa sensación, o lo pagaremos muy caro en las urnas”. Esta misma fuente niega que la labor del Tripartito juegue en contra de Montilla. Reconoce que la labor del Gobierno catalán se ha visto ensombrecida en muchas ocasiones por la salida de tono de alguno de los socios o por las controversias entre las tres formaciones que forman el Ejecutivo, pero afirma que eso no será determinante a la hora de votar.

 

“El votante socialista conoce la labor del Gobierno catalán y ve bien que se haya hecho una coalición de izquierdas. El tema del Estatuto es el que es y no decidirá voto en contra o a favor. Lo mismo cabe decir de los temas identitarios. Sin embargo, el votante sí que sucumbe ante la crisis económica, que le desmoviliza. Primero, la subida del IVA, cuyos efectos ya están controlados; luego, la subida del paro y, posiblemente, el repunte del euribor, son temas que influyen especialmente en el votante progresista. Lo que necesitamos es presentar resultados para decir que el Gobierno no está de brazos cruzados”, añade la misma fuente.

 

A Montilla le urge, pues, ofrecer a los ciudadanos brotes verdes de la economía. Y en este contexto se sitúa la personalísima labor que lleva a cabo desde hace meses, implicándose personalmente en temas económicos e industriales. “El president mantiene la vocación de ministro de Industria”, ilustra una de las fuentes consultadas. Pero habrá que esperar a ver si consigue, con los scoops económicos, transmitir ilusión a un electorado que no sólo está vapuleado por la crisis general, sino incluso en desacuerdo con las filigranas identitarias que han jalonado la última legislatura del Tripartito.

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