La PAC, Mercosur y la política verde: el disputado y enfadado voto del campo en Castilla y León
La pugna entre el PP y Vox por hacerse con el apoyo de los agricultores y ganaderos es total. El PSOE también aspira a recoger votos en un sector que emplea a 100.000 personas y supone el 11% de la riqueza de la comunidad
Tractorada contra Mercosur y la PAC en Valladolid. (Europa Press/Claudia Alba)
El disputado voto rural va a ser decisivo en la batalla electoral de Castilla y León. Tras décadas de una cierta estabilidad, no exenta de problemas, el campo se agita y la insatisfacción con Europa crece hasta colarse en los discursos políticos de todos los partidos. Las tractoradas de hace dos años rechazaban los excesos de las políticas verdes europeas y el modo en el que condicionaban, para mal, la rentabilidad de las explotaciones. Este año los agricultores han vuelto a la calle, movidos por los recortes de la PAC y la amenaza del acuerdo con Mercosur. Las aguas bajan revueltas en un sector que emplea a 100.000 personas y que representa el 11% de la riqueza de la comunidad, pero con una relevancia aún mayor en el imaginario de los habitantes de Castilla y León, pues muchos de ellos han sido agricultores, o proceden de familias dedicadas a este sector.
El campo es, además, uno de los frentes de batalla en los que se librará la pugna PP-Vox el próximo 15 de marzo. Pero también es relevante para los socialistas, que aspiran a recuperar terreno. Hay acuerdo en muchas materias: necesidad de impulsar la incorporación de jóvenes, el impulso a los regadíos, la demanda de una PAC menos perjudicial para Castilla y León, la necesidad de modernizar y digitalizar las explotaciones actuales… En lo que no hay acuerdo es en la valoración de la gestión que ha realizado el PP durante las cuatro décadas que lleva al frente del Gobierno regional.
El PP habla en su programa de una PAC justa para Castilla y León y acompaña su demanda con el acuerdo de las organizaciones agrarias. El PSOE, por su parte, pide lo mismo y se escuda en el trabajo del ministro Luis Planas. Y Vox critica que la PAC haya abandonado su finalidad inicial para garantizar rentas y haya terminado convertida en un instrumento de promoción de políticas verdes. Y respecto a Mercosur, mientras PP y PSOE ven positivo el acuerdo (lo han apoyado en Europa) y se apoyan en las garantías de reciprocidad y medidas compensatorias aprobadas, Vox rechaza el pacto y cree que las salvaguardas son papel mojado.
"Que no hagan nada, pero que no nos pongan piedras en el camino. Con eso nos conformamos", asegura la consejera de Agricultura María González Corral, en relación con las críticas socialistas. Le tocó relevar a Gerardo Dueñas, consejero de Vox, tras el abandono de los gobiernos autonómicos por parte de la formación que dirige Santiago Abascal, y también lanza una andanada contra sus antiguos correligionarios: "Los agricultores y ganaderos saben que el PP nunca les ha abandonado y que ha estado a su lado. No como otros, que los dejaron tirados".
Otro ejemplo. Aunque la consejería de Vox impulsó planes para la incorporación de jóvenes al campo, el PP presume ahora de que es con ellos al frente con quienes se han conseguido los mejores resultados. A lo largo de la legislatura se ha logrado incorporar a 2.200 jóvenes, según la consejera, pero 900 de ellos pertenecen a la última convocatoria. Con un gasto total de 140 millones de euros destinados a ayudas y estímulos. Ahora se anuncian medidas para aumentar las bonificaciones en seguros agrarios para jóvenes, que pasarán del 10% al 25%. También un plan para facilitar la incorporación de mayores de 40 años y el incremento de las ayudas para mujeres de un 15% más. Y la prolongación de políticas de fiscalidad favorable a los habitantes e iniciativas del medio rural, lo que incluye impuestos cero para la transmisión de propiedades y otras gestiones.
"PP y Vox usan el medio rural para sacar provecho político, pero lo atienden muy poco", opina José Aceves, diputado del PSOE por Segovia. El socialista saca pecho por la labor realizada por el Gobierno de Pedro Sánchez, que concedió ayudas directas a agricultores y ganaderos en dos ocasiones, lo que, según asegura, no había ocurrido nunca antes. Aceves cree que el gobierno regional se limita a gestionar fondos que le llegan de Europa y del Gobierno —como los dedicados a renovación de regadíos— "pero carecen de una política propia, aunque son suyas las competencias". Y protesta por el modo en el que la burocracia y la falta de medios personales frenan el impacto de muchas medidas de apoyo a los jóvenes en el campo. "Tengo constatado un caso en Segovia de un expediente que se prolongó durante cuatro años".
Iñaki Sicilia, procurador de Vox por Burgos, presume de los orígenes agrarios de su familia. "He trabajado buena parte de mi juventud en el campo y lo conozco bien, porque estamos en contacto con agricultores y ganaderos", asegura. "Mientras estuvimos al frente de la consejería, la gente nos decía: por fin hay alguien que sabe de esto". Pero se lamenta de que algunos de sus objetivos —en especial los de la desregulación administrativa— fueran limitados por la consejería de Medio Ambiente. "Te obligan a hacer más papeles que a dedicarte a tu trabajo. Y la Junta pone aquí más pegas en muchas materias que el gobierno de Galicia, por ejemplo". Para Vox la clave de todo es la rentabilidad. "Para que se incorporen los jóvenes, hace falta que las explotaciones sean rentables. "Hacen falta políticas globales". Y ahí es donde entra en escena el marco europeo.
Un marco europeo de comercio global que, a juicio de Vox, está impactando muy negativamente en el campo castellano y leonés. Una muestra podría ser el cierre de las azucareras de Ebro en la Bañeza. "Es imposible lograr buenos precios para el azúcar si puedes importarlo de Ucrania, India o Pakistán". El cierre "pone en peligro" la supervivencia de 10.000 hectáreas que todavía hoy se dedican al cultivo de remolacha en la zona.
A todo ello se añade la preferencia comercial con Marruecos, o, ahora, el acuerdo con Mercosur, al que Vox se opone y que ha logrado parar de momento conjuntamente con otros partidos europeos. "Defendemos la preferencia nacional", explica Sicilia, quien desconfía de las medidas compensatorias. En el pasado, Vox reclamó que se exigiera a los productos que vengan de fuera los mismos requisitos que a los producidos aquí, pero ahora desconfía. "Las supuestas garantías son un engaño que ya no cuela. Perjudican a las pequeñas y medianas explotaciones".
"Las medidas de Vox son de pura autarquía. Es terrible. Como si no estuviéramos en un contexto de globalización de mercado o no formáramos parte de la UE", opina el socialista Aceves. "Mercosur puede ser un buen acuerdo, pero con garantías".
Unas garantías que figuran también en el programa electoral del PP, partido que reclama medidas de reciprocidad, cláusulas de salvaguarda y un fondo compensatorio que corrija los desequilibrios del acuerdo entre la UE y Mercosur, que los populares europeos apoyaron. "Estas cláusulas no se habían recogido en ninguno otro acuerdo firmado antes", resalta González Corral.
En relación con la PAC, la consejera de Castilla y León reivindica el trabajo del PP europeo, que ha logrado sumar 45.000 millones de euros más al proyecto original. "La PAC se aproxima a lo que venía siendo, pero todavía hay que definirla bien y faltan dos años de negociación". Todos estos debates tuvieron ya viva presencia en la campaña electoral europea, pero ahora vuelven a tomar cuerpo en una región que lidera la producción de cereales en España, y con una fuerte presencia ganadera, especialmente en sectores como el bovino, ovino y porcino. El futuro del campo sigue importando en Castilla y León, aunque cada vez menos personas se dediquen a un sector menguante que lucha por sobrevivir, y que es esencial para fijar población en el medio rural y combatir la tendencia al vaciamiento de los pueblos.
El disputado voto rural va a ser decisivo en la batalla electoral de Castilla y León. Tras décadas de una cierta estabilidad, no exenta de problemas, el campo se agita y la insatisfacción con Europa crece hasta colarse en los discursos políticos de todos los partidos. Las tractoradas de hace dos años rechazaban los excesos de las políticas verdes europeas y el modo en el que condicionaban, para mal, la rentabilidad de las explotaciones. Este año los agricultores han vuelto a la calle, movidos por los recortes de la PAC y la amenaza del acuerdo con Mercosur. Las aguas bajan revueltas en un sector que emplea a 100.000 personas y que representa el 11% de la riqueza de la comunidad, pero con una relevancia aún mayor en el imaginario de los habitantes de Castilla y León, pues muchos de ellos han sido agricultores, o proceden de familias dedicadas a este sector.