Castilla y León encara la recta final hacia las elecciones autonómicas del 15 de marzo con un escenario político abierto y marcado por el debate televisado entre los principales candidatos. Alfonso Fernández Mañueco (PP), Carlos Martínez (PSOE) y Carlos Pollán (Vox) confrontaron sus propuestas en un cara a cara donde afloraron las principales líneas de campaña: el modelo de gestión de la comunidad, la despoblación, la sanidad o los posibles pactos tras las urnas.
El encuentro, organizado por RTVE, se estructuró en cuatro grandes bloques temáticos —medio rural, servicios públicos, economía y pactos políticos— y concluyó con el tradicional “minuto de oro” de cada candidato. Aunque el formato buscaba contrastar propuestas, el debate también estuvo marcado por reproches cruzados y acusaciones sobre la gestión de la Junta y el rumbo político de la comunidad.
Uno de los primeros asuntos abordados fue el medio rural, clave en una comunidad marcada por la pérdida de población. Mañueco defendió la gestión del Partido Popular y aseguró que su partido ha respaldado al campo “en las buenas y en las malas”, destacando medidas dirigidas a agricultores y ganaderos. El presidente autonómico también señaló que la despoblación sigue siendo el principal reto para el territorio.
Desde el PSOE, Carlos Martínez criticó duramente ese balance. El candidato socialista sostuvo que el actual modelo de gestión está “agotado” y acusó al PP de haber abandonado el medio rural y de no ofrecer soluciones frente al envejecimiento y la falta de oportunidades. En la misma línea, insistió en que muchos jóvenes se ven obligados a marcharse de la comunidad por falta de empleo.
Por su parte, Carlos Pollán, candidato de Vox, situó el foco en las políticas europeas y en el impacto que, a su juicio, tienen sobre el sector primario. El dirigente de Vox acusó a PP y PSOE de respaldar decisiones en Bruselas que perjudican al campo castellanoleonés y defendió una mayor “prioridad nacional” en las políticas agrarias.
El bloque sobre servicios públicos derivó rápidamente hacia el estado del sistema sanitario. Mañueco defendió que Castilla y León cuenta con uno de los mejores sistemas de España y atribuyó la falta de médicos a decisiones del Gobierno central. Además, anunció medidas para reforzar la atención sanitaria, como la ampliación de medios y recursos.
Martínez rechazó esa visión y aseguró que la sanidad pública en la comunidad arrastra problemas estructurales, con retrasos en infraestructuras y carencias de personal sanitario. El socialista reprochó al Ejecutivo autonómico años de demora en proyectos sanitarios y acusó al presidente de no escuchar las protestas ciudadanas.
En materia económica, el debate giró alrededor del empleo, la financiación autonómica y el apoyo a los autónomos. Mañueco defendió los resultados de su gestión y afirmó que la comunidad ha experimentado crecimiento económico y creación de empleo. Martínez insistió en que Castilla y León pierde población activa y oportunidades laborales, mientras Pollán denunció las dificultades de muchas familias para llegar a fin de mes.
Pactos y migración, otro foco de confrontación
La última parte del debate estuvo marcada por las posibles alianzas tras las elecciones. Las encuestas coinciden en que ningún partido alcanzará la mayoría absoluta, situada en 42 escaños en las Cortes de Castilla y León.
El candidato socialista acusó al PP y a Vox de estar abocados a un acuerdo tras los comicios, algo que ambos partidos evitaron confirmar con claridad. Mañueco se limitó a afirmar que dialogará con otras formaciones si los ciudadanos así lo deciden, mientras Pollán insistió en que cualquier pacto dependerá de los resultados electorales.
El debate también incluyó referencias a la inmigración, tema que Vox introdujo de forma recurrente durante la discusión y que generó un nuevo intercambio de críticas entre los tres candidatos.
Encuestas con el PP en cabeza
La cita electoral movilizará a más de dos millones de votantes para elegir a los 83 procuradores del parlamento autonómico, con Valladolid, León y Burgos como las provincias con mayor número de escaños.
Los sondeos publicados hasta ahora dibujan un escenario similar: el Partido Popular parte como primera fuerza, seguido por el PSOE y con Vox consolidado como tercera opción, lo que podría convertir a la formación de Pollán en un actor decisivo para la formación de gobierno.
El barómetro del CIS otorga al PP alrededor del 33% de los votos, con entre 28 y 38 escaños, mientras que el PSOE se situaría cerca con un 32% y entre 26 y 35 representantes. Vox podría alcanzar el 16% del apoyo electoral y entre 11 y 19 procuradores.
Más allá de los tres grandes partidos, otras formaciones también se juegan su presencia en las Cortes de Castilla y León. Unión del Pueblo Leonés se mantiene estable en las encuestas, mientras que partidos como Soria ¡Ya!, Por Ávila o la coalición de IU-Sumar luchan por lograr representación. Los sondeos, además, coinciden en prever que Podemos perdería su único escaño en el parlamento autonómico.
Castilla y León encara la recta final hacia las elecciones autonómicas del 15 de marzo con un escenario político abierto y marcado por el debate televisado entre los principales candidatos. Alfonso Fernández Mañueco (PP), Carlos Martínez (PSOE) y Carlos Pollán (Vox) confrontaron sus propuestas en un cara a cara donde afloraron las principales líneas de campaña: el modelo de gestión de la comunidad, la despoblación, la sanidad o los posibles pactos tras las urnas.