Casa en Valladolid y oficina en Madrid: vivir en una provincia y trabajar en otra a lomos del AVE
Un estudio de la Cámara de Comercio de Valladolid estima en cerca de 2.000 los usuarios profesionales del tren de alta velocidad, la mayoría de ellos con perfiles jurídicos y técnicos
Vista de la estación de Chamartín, donde llegan los trenes procedentes de Valladolid. (Europa Press/Gabriel Luengas)
Vivir en Valladolid y trabajar en Madrid es una opción que cada vez eligen más personas gracias a las oportunidades que permite la conexión por alta velocidad entre ambas ciudades. Un estudio de la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid estima en cerca de 2.000 personas las que se encuentran en esta situación, y diagnostica las causas: prefieren vivir en Valladolid por su mayor calidad de vida, seguridad y accesibilidad a servicios públicos, pero eligen trabajar en la capital del país porque perciben mejores sueldos.
El estudio se basa en 429 encuestas realizadas a usuarios del AVE entre las 6 y las 9 de la mañana, durante cuatro días del mes de octubre, entre el 7 y el 10, y sus conclusiones revelan que esas frecuencias tienen un uso abrumadoramente laboral: un 94,6% del total de los consultados tenían el trabajo como motivación.
Las respuestas permiten identificar una serie de patrones de usuarios que tienen algunos rasgos en común, como el tener perfiles profesionales de tipo jurídico y técnico. La media de edad está en los 41 años, aunque el informe identifica tres grupos con algunas diferencias entre ellos y en sus motivaciones.
El estudio evidencia que la calidad de vida de Valladolid y los mejores sueldos de Madrid son los factores principales que explican la decisión de vivir en una ciudad y trabajar en otra.
Ana Ayuso. Madrid/ValladolidGráficos: Unidad de Datos
Quienes se encuentran en esta situación son "profesionales altamente cualificados que han encontrado en Valladolid un entorno urbano que les permite conciliar su carrera profesional con un proyecto de vida social y familiar sólido", explica Jorge Valentín-Gamazo, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Valladolid. Los encuestados valoran su alta calidad de vida, la seguridad y la accesibilidad a los servicios, así como el menor precio de la vivienda. También la excelente conexión AVE con Madrid, así como una relación entre coste y calidad de vida más favorable que el de la capital del país. "Esto presenta a Valladolid como un auténtico polo residencial para profesionales que buscan calidad de vida", asegura Gamazo.
"La flexibilidad horaria y la conciliación familiar aparecen como criterios transversales" de motivación de las elecciones de vida y trabajo, "valorados de forma consistente por la mayoría de los encuestados, independientemente de su edad o nivel de ingresos", afirma el estudio. "Esto refuerza la idea de que las políticas laborales que promueven la conciliación y la adaptabilidad horaria pueden tener un impacto positivo amplio".
Sin embargo, el estudio revela también la convicción de los encuestados de que si desarrollaran el mismo trabajo en Valladolid,percibirían salarios inferiores, de entre 3.000 y 6.000 euros anuales menos. En las franjas profesionales más alta y baja eso supone un 10% menos de sueldo, pero en la intermedia, las retribuciones laborales podrían ser un 18% inferiores. "La mayoría percibe Valladolid como un escenario de menor remuneración", admite el estudio de la Cámara de Comercio, lo que también es un aspecto que debe ser objeto de estudio.
"Podemos decir que en los últimos años Valladolid está de moda, que ha vuelto (‘Valladolid is back’) al paquete de las grandes ciudades", aseguró el concejal de Transportes durante la presentación del estudio. "Teníamos una tendencia de pérdida de población y esta tendencia se ha invertido. Antes eran más quienes salían de la ciudad para empadronarse en Madrid, y ahora es al revés. Y esto está relacionado con la movilidad y con la calidad de vida de la ciudad". El concejal hace referencia a los últimos datos sobre los flujos de población con Madrid.
Según datos publicados por El Norte de Castilla, en 2012 fueron 1.685 los vallisoletanos que se fueron a vivir a Madrid, frente a solo 1.068 madrileños que optaron por la capital castellana, con un déficit demográfico de 617 personas. Sin embargo, en 2022 se equilibró la situación y en los dos años siguientes se invirtió la tendencia. De modo que en 2024, últimos datos completos conocidos, eran ya 1.744 los madrileños que elegían vivir en Valladolid, mientras que solo 1.232 hacían el camino inverso. La diferencia ahora en el balance demográfico es de 512 personas a favor de la ciudad pequeña en relación con la más grande.
"Una valoración realizada por la Inteligencia Artificial y que circula por las redes sociales coloca a Valladolid como una de las cinco mejores ciudades de España para vivir", aseguró el concejal. "Y un factor importante es el transporte, pero no solo la conexión que permite el AVE sino también el transporte urbano".
Gutiérrez anunció que en el futuro complementarán el estudio con otro centrado en la movilidad entre Madrid y Valladolid, o sea, las personas que viven en la capital del país y se desplazan a la ciudad castellana para trabajar. "Vamos a usar toda esta información en nuestras estrategias de captación de talento. No se trata de competir, sino de complementarnos".
El estudio estima que las frecuencias laborales del AVE hacia Madrid son usadas por un mínimo de entre 1.500 y 2.000 personas. "Pero estas cifras no incluyen a los que se desplazan en coche o teletrabajan regularmente", explica Valentín-Gamazo. Es una nueva realidad que incluso ha creado un patrón de conducta nuevo: gente que compra su piso en la ciudad de Valladolid, cerca de la estación, pensando en trabajar en Madrid.
Ese volumen de personas que se queda tiene una importante repercusión económica que el informe de la Cámara de Comercio también estima. Como mínimo, cree que generan un impacto de 166 millones de euros anuales sobre la economía de Valladolid, considerando efectos directos, indirectos e inducidos. Es decir, teniendo en cuenta los salarios de las personas y el efecto multiplicador que tiene el gasto que realizan en la economía vallisoletana. El director del Servicio de Estudios de la Cámara, Noé Abejón, cree que hay también un empleo asociado a este consumo, aunque no lo cuantifica.
La encuesta que sirve de base para el estudio se realizó mediante la distribución de 5.800 flyers entre los viajeros con un código de barras que les permitía acceder a la encuesta. El número de respuestas obtenidas es considerado relevante y suficientemente representativo como para ofrecer un perfil riguroso y fiable. Con todo, los autores admiten que el estudio tiene limitaciones: la principal es que se limita a usuarios del tren y no tiene en cuenta a quienes viajan a Madrid en coche o a quienes teletrabajan. Pero están convencidos de que el AVE es hoy por hoy la principal vía de conexión entre las dos ciudades debido al precio competitivo que ofrecen los bonos de transporte.
Precisamente, el mantenimiento de las bonificaciones a esos bonos es una de las demandas que los encuestados manifestaron en la parte de la encuesta que les ofrecía la posibilidad de realizar sugerencias. Aunque la demanda más común fue incrementar el servicio del AVE en las primeras horas de la mañana, incluso con alguna línea anterior a las existentes.
Vivir en Valladolid y trabajar en Madrid es una opción que cada vez eligen más personas gracias a las oportunidades que permite la conexión por alta velocidad entre ambas ciudades. Un estudio de la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid estima en cerca de 2.000 personas las que se encuentran en esta situación, y diagnostica las causas: prefieren vivir en Valladolid por su mayor calidad de vida, seguridad y accesibilidad a servicios públicos, pero eligen trabajar en la capital del país porque perciben mejores sueldos.