Qué resultado necesita obtener Jorge Azcón en las elecciones para ser reelegido presidente del Gobierno de Aragón
Las elecciones autonómicas en Aragón se presentan como una prueba clave, con un Parlamento fragmentado y múltiples combinaciones posibles para formar gobierno tras el recuento
Jorge Azcón, actual presidente del gobierno de Aragón (Fuente: EFE)
Las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero se presentan como una de las citas más abiertas de los últimos años en Aragón. Con un Parlamento fragmentado, la entrada de nuevas formaciones y un electorado más volátil que en anteriores convocatorias, la gran pregunta no es solo quién ganará, sino qué resultado necesita Jorge Azcón para poder seguir al frente del Gobierno autonómico tras estos comicios.
El actual presidente, candidato del Partido Popular, llega a la cita electoral después de una legislatura marcada por los pactos. En las Cortes de Aragón hay 67 escaños y la mayoría absoluta se sitúa en los 34 diputados, una cifra que ningún partido ha logrado por sí solo en los últimos años. En el mandato actual, Azcón gobierna gracias a un acuerdo con Vox y el Partido Aragonés, una fórmula que podría volver a repetirse. O no.
El presidente de Aragón y candidato a la reelección Jorge Azcón (PP) (Fuente: EFE)
Para que el PP pueda gobernar en solitario, el escenario es claro sobre el papel: necesitaría alcanzar esos 34 escaños, algo que las encuestas consideran altamente improbable dada la fragmentación del voto. En las últimas autonómicas, los populares se quedaron en 28 diputados, ya entonces muy lejos de la absoluta. Mejorar ese resultado es factible; doblarlo, no tanto.
El objetivo realista de Azcón pasa por ganar las elecciones y quedar claramente por delante del PSOE, que concurre esta vez con Pilar Alegría como candidata. Si el PP logra mantenerse en una horquilla similar o ligeramente superior a la actual —entre 27 y 30 escaños—, tendría muchas opciones de seguir gobernando, siempre que sume apoyos suficientes en el bloque de la derecha y el centro-derecha.
Aquí entra en juego Vox, que en la legislatura vigente cuenta con siete diputados y vuelve a ser una pieza clave. Un resultado que permita a populares y Vox sumar por encima de los 34 escaños garantizaría la reelección de Azcón, incluso aunque el PP no mejore de forma notable sus cifras. En este escenario, bastaría con que Vox mantuviera una representación relevante y que el PP no sufra un retroceso significativo.
Otra variable a tener en cuenta es el papel del Partido Aragonés. Aunque su representación es modesta, un solo escaño puede resultar decisivo en un Parlamento muy ajustado. Si el PP se mueve en torno a los 28 o 29 diputados, la suma con Vox y el PAR volvería a ser suficiente para alcanzar la mayoría absoluta o, al menos, una mayoría estable para la investidura.
Más incierto es el comportamiento de las fuerzas regionalistas y de izquierda alternativa. La coalición Existe, Chunta Aragonesista, Podemos o IU pueden restar o sumar apoyos indirectos en función de cómo se repartan los escaños. Un buen resultado de estas formaciones podría dificultar la reedición del bloque que ahora gobierna Aragón y obligar a negociaciones más complejas.
También pesa la entrada de nuevas candidaturas, como Se Acabó la Fiesta, que pueden fragmentar aún más el voto y elevar el valor de cada escaño. En un escenario muy dividido, Azcón podría ser reelegido incluso sin alcanzar los 30 diputados, siempre que la suma con Vox y otros aliados supere a una posible alternativa liderada por el PSOE.
Las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero se presentan como una de las citas más abiertas de los últimos años en Aragón. Con un Parlamento fragmentado, la entrada de nuevas formaciones y un electorado más volátil que en anteriores convocatorias, la gran pregunta no es solo quién ganará, sino qué resultado necesita Jorge Azcón para poder seguir al frente del Gobierno autonómico tras estos comicios.