El Papa interviene en Torreciudad para sosegar el conflicto entre el Opus y la diócesis de Barbastro
El pontífice ha nombrado a un comisario, Mons. Alejandro Arellano Cedillo, para que medie de forma directa en la disputa enquistada. El religioso será los ojos, las manos y la mente de la Santa Sede en Huesca
El Papa Francisco no quiere conflictos entre los fieles católicos. Así lo demostró este miércoles después de intervenir en la guerra abierta desde hace años en Torreciudad, un santuario de Huesca impregnado de polémicas. El pontífice ha nombrado a un comisario, Mons. Alejandro Arellano Cedillo, para que medie de forma directa en el conflicto entre el Opus Dei y la diócesis de Barbastro. De esta forma, la Santa Sede trata de calmar las aguas de la eterna disputa por la gestión y control de la infraestructura sagrada.
Alejandro Arellano ostenta el cargo de comisario pontificio plenipotenciario, es decir, un delegado del Papa que puede actuar en su nombre para determinadas cuestiones, según explica Omnesmag. El religioso será los ojos, las manos y la mente de la Santa Sede en Huesca. De hecho, no es la primera vez que Francisco le señala como una persona de su confianza. Hace tres años, y según relata el medio religioso, fue nombrado decano del Tribunal de la Rota Romana; el segundo juzgado con más competencias de la iglesia católica.
¿Conseguirá el segundo del Papa lidiar entre el Opus y la diócesis de Barbastro? La realidad es que la disputa viene desde hace años. El santuario de Torreciudad fue levantado en la década de los 70 por el Opus Dei como un lugar de peregrinación. Sin embargo, los curas oscenses insisten en que la infraestructura pertenece a su diócesis. La tensión, ahora, radica en el modo de gestión del espacio. Mientras que el obispado defiende una mayor participación de la administración, los Numerarios se cierran en banda.
Por el momento, es el Opus Dei quien controla económicamente el recinto. Una de sus principales líneas argumentales es que Torreciudad, que fue levantado por ellos, debe permanecer siempre bajo su jurisdicción. Y nada de esto convence a la diócesis de Barbastro, que reclama que la actividad pastoral se ajuste a las líneas marcadas por el obispado y que puedan aumentar su control y gestión sobre el centro. Su último movimiento fue solicitar ayuda a la Santa Sede; una demanda que el Vaticano ha decidido responder.
Se desconoce si Arellano conseguirá que estos hermanos de la fe puedan resolver sus diferencias, pero su currículum eclesiástico le respalda. Según omnesmag, el clérigo es miembro de la Confraternidad Sacerdotal de los Operarios del Reino de Cristo y estudió la ciencia de la fe en la pontificia Universidad Gregoriana, en Roma. La archidiócesis de Toledo, además, le nombró sacerdote en 1987.
En el ámbito legal, ha ejercido como Vicario Judicial adjunto en la archidiócesis de Madrid y juez diocesano en las diócesis de Toledo y Getafe. En 2007, el Papa Benedicto XVI lo nombró prelado auditor del Tribunal de la Rota Romana.
El Papa Francisco no quiere conflictos entre los fieles católicos. Así lo demostró este miércoles después de intervenir en la guerra abierta desde hace años en Torreciudad, un santuario de Huesca impregnado de polémicas. El pontífice ha nombrado a un comisario, Mons. Alejandro Arellano Cedillo, para que medie de forma directa en el conflicto entre el Opus Dei y la diócesis de Barbastro. De esta forma, la Santa Sede trata de calmar las aguas de la eterna disputa por la gestión y control de la infraestructura sagrada.