Los pueblos de Huesca donde mejor se come, según National Geographic
Desde la alta montaña hasta la repostería artesanal, estos destinos son imprescindibles para los amantes de la buena gastronomía, ofreciendo sabores auténticos y propuestas únicas
El impresionante restaurante Canfranc Express con Estrella Michelin. (Instagram/@hotelcanfrancestacion)
Los pueblos de Huesca se han convertido en un referente gastronómico por su rica y variada oferta culinaria. Según National Geographic, varios de estos destinos destacan por ofrecer experiencias únicas que combinan tradición y calidad, convirtiéndose en paradas obligatorias para los amantes de la buena mesa.
Uno de los lugares más reconocidos es Aínsa, que además de su encanto medieval, es hogar del restaurante Callizo. Con una Estrella Michelin, este establecimiento, liderado por Josetxo Souto y Ramón Aso, junto con Eva y Pilar Sierra, ofrece una cocina que fusiona lo tradicional y lo contemporáneo, brindando una experiencia culinaria excepcional.
En Almudévar, el producto estrella es la trenza de Almudévar, elaborada por la familia Tolosana desde hace décadas. Este dulce artesanal, que combina hojaldre, mantequilla, nueces y pasas al ron, se ha convertido en un símbolo de la localidad, siendo la Pastelería Tolosana el lugar donde degustar la receta original.
El pueblo de Anciles es otro ejemplo de excelencia culinaria gracias a la labor de los hermanos Iris y Bruno Jordán en el restaurante Ansils. Este establecimiento se ha convertido en un referente de la cocina de kilómetro cero, apostando por ingredientes locales y ofreciendo platos que reflejan la esencia de la región. Cuenta con Estrella Michelin este 2024.
La localidad de Barbastro destaca por ser el centro de la DO Somontano. Aquí, además de visitar bodegas como Viñas del Vero o Bodegas Sommos, los visitantes pueden disfrutar de la propuesta gastronómica del restaurante Trasiego o degustar el famoso pastel Biarritz de la confitería Albas, ambos imprescindibles en la zona, según esta mencionada publicación.
En Canfranc-Estación, la gastronomía se mezcla con la historia gracias al hotel Canfranc Estación, a Royal Hideaway Hotel, que acoge el restaurante Canfranc Express. El chef Eduardo Salanova es el encargado de ofrecer menús temáticos que recorren los sabores de Huesca, haciendo de esta parada un viaje culinario único.
Jaca es también un referente en repostería, con confiterías como La Suiza y Echeto, donde se pueden encontrar dulces típicos que han dado fama a la ciudad. Finalmente, en Sallent de Gállego, la gastronomía de montaña se vive en restaurantes como Vidocq o Cambium, donde la carne y la trucha pirenaica son las protagonistas de una experiencia inolvidable.
Los pueblos de Huesca se han convertido en un referente gastronómico por su rica y variada oferta culinaria. Según National Geographic, varios de estos destinos destacan por ofrecer experiencias únicas que combinan tradición y calidad, convirtiéndose en paradas obligatorias para los amantes de la buena mesa.