Es noticia
¿Cómo medimos el éxito?
  1. España
  2. Apuntes de liderazgo
Plácido Fajardo

Apuntes de liderazgo

Por

¿Cómo medimos el éxito?

Las posibilidades de éxito comienzan por trabajar en un sitio con el que se comparten sus valores, en una conjunción que facilite la motivación para el aprendizaje, el buen desempeño y el desarrollo

Foto: Imagen: Pixabay/IgorKocka.
Imagen: Pixabay/IgorKocka.

En una de esas noches veraniegas de tertulia entre amigos, cuando el relax de las vacaciones nos hace tomar distancia y cierto desapego de lo cotidiano, surgió en la conversación un asunto poco convencional, más profundo de los habituales. Se trataba de identificar el indicador que usamos para medir el éxito en la vida. Qué era lo realmente importante, lo que convierte una vida en exitosa, según los valores de cada cual. Una de mis amigas lo llevó al terreno familiar. El éxito, decía, será para mí dejar una familia unida, que mis hijos se quieran y ayuden, y que quieran estar con sus padres. Una forma de verlo muy sensata, desde luego.

Precisamente, de las múltiples formas de evaluar nuestra vida trata uno de los libros del top 12 de la lista que elabora cada año McKinsey Global Publishing, con recomendaciones de personas relevantes de diferentes campos: ' How Will You Measure Your Life?'. Se trata de una especie de guía que apela a principios empresariales para ayudar a las personas a encontrar el ansiado propósito (tan en boga últimamente al hablar de liderazgo empresarial), como verdadero significado de sus vidas personales y profesionales, más allá del éxito económico. Y de conectarlos con un impacto positivo en los demás y con el logro de relaciones significativas. Para los autores, las tres dimensiones de una vida plena -o exitosa- serían: ser feliz en la carrera profesional, lograr relaciones familiares y personales satisfactorias a largo plazo y mantener la integridad personal para no desviarse del camino correcto.

¿Qué es realmente el éxito? Pues es un concepto subjetivo, que depende de cada persona. En el fuero interno, cada cual tendrá su propia idea y medida de lo que es el éxito. Así, quien haya vivido acorde con los propios valores y con su propósito aspiracional, acercándose lo más posible a lo pretendido, tendrá íntimamente una gratificante sensación de éxito, ya sea conseguir poder, dinero o posición social, tener una familia unida, adquirir conocimientos, jubilarse pronto o no hacerlo nunca o entregarse a servir al prójimo, quién sabe, habrá para todos los gustos.

Pero, en el mundo profesional, el éxito se mide externamente. El verdadero valor del trabajo que se presta lo establece quien lo recibe, sean clientes, compañeros, jefes o colaboradores. Está muy bien tener bien alta la propia valoración o interpretación de lo que se hace, pero, a la hora de la verdad, lo que cuenta es lo que se consigue, el impacto que se genera, la huella que se deja, a juicio de aquellos. De hecho, no son pocas las veces en que alguien sale de una organización sintiendo que ha tenido éxito y, sin embargo, deja un regusto de insatisfacción allí de donde sale, sin pena ni gloria. A veces por falta de coincidencia en lo que se considera éxito para el profesional y para la organización.

Foto: exito-y-fracaso-dos-impostores Opinión
TE PUEDE INTERESAR
El éxito y el fracaso, esos dos perfectos impostores
Dr. Enrique Rojas

Esta disonancia entre la propia valoración y la ajena es causa frecuente de desencuentros y conflictos. Es cierto que, salvo los muy autoexigentes o los muy humildes, los seres humanos somos más generosos al valorarnos a nosotros mismos de cómo nos valoran los demás. Y también ocurre que no siempre se nos dice claramente lo que se espera de nosotros, ni tampoco recibimos opiniones sinceras y claras sobre cómo lo estamos haciendo. El famoso 'feedback' que es asignatura pendiente en tantos sitios. Pero también es cierto que a veces hacemos oídos sordos al escuchar lo que no queremos. El caso es que, sea un motivo u otro, todos ellos son detonantes que hacen descarrilar las carreras profesionales.

Las posibilidades de éxito comienzan por trabajar en un sitio con el que se comparten sus valores, en una conjunción que facilite la motivación para el aprendizaje, el buen desempeño y el desarrollo. Es muy difícil crecer o progresar en una organización en la que el éxito se mide de forma opuesta a como lo consideramos. Porque nos empuja a mostrarnos de forma distinta a como somos, a comportarnos de manera diferente a nuestra naturaleza. A no ser auténticos, a seguir un patrón de actuación impostada, que nos obliga a vivir con una máscara y a representar un papel acorde con un guion que nos resulta ajeno. A menudo, me siento como una extraterrestre, me decía una profesional, en un entorno de trabajo que no va conmigo, en el que la ética y el respeto a las personas están completamente disociados del éxito.

Foto: inteligencia-politica-carrera-profesional Opinión
TE PUEDE INTERESAR
Inteligencia política y carrera profesional
Plácido Fajardo

Si no hay forma de lograr este alineamiento después de intentarlo, lo mejor es cambiar de aires. Y, si no se puede, buscar la felicidad en la satisfacción interior más que en la aceptación externa, que sería otro camino. La madurez ayuda a ello.

Cómo de coherentes somos en lo que hacemos respecto a nuestro propósito. Cuánta coincidencia y alineamiento de valores tengo con el lugar donde trabajo. Qué estoy echando de menos más de la cuenta y con más frecuencia de la deseable. De vuelta a la rutina de los quehaceres cotidianos, nunca está de más dar una pensada a estas cosas.

Y, para el nuevo curso, que el éxito les lleve a ser felices.

En una de esas noches veraniegas de tertulia entre amigos, cuando el relax de las vacaciones nos hace tomar distancia y cierto desapego de lo cotidiano, surgió en la conversación un asunto poco convencional, más profundo de los habituales. Se trataba de identificar el indicador que usamos para medir el éxito en la vida. Qué era lo realmente importante, lo que convierte una vida en exitosa, según los valores de cada cual. Una de mis amigas lo llevó al terreno familiar. El éxito, decía, será para mí dejar una familia unida, que mis hijos se quieran y ayuden, y que quieran estar con sus padres. Una forma de verlo muy sensata, desde luego.

Liderazgo
El redactor recomienda