La cogida de Morante de la Puebla en la Maestranza de Sevilla sigue dejando imágenes y testimonios que estremecen al mundo del toro. El diestro sevillano, ingresado en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, evoluciona dentro de la gravedad tras una cornada que él mismo no duda en calificar como la más dolorosa de toda su carrera.
El torero ya ha abandonado la UCI y permanece en planta, donde afronta ahora un proceso de recuperación delicado y lleno de incertidumbres. “Tendré que estar unos días así, con nulo alimento”, ha explicado el propio Morante desde la cama del hospital, consciente de que la alimentación deberá realizarse por vía intravenosa durante al menos cinco días debido a la complejidad de la herida.
La intervención quirúrgica, que se prolongó durante más de dos horas, obligó a reconstruir parte del aparato esfinteriano tras una cornada que alcanzó la zona anal y rectal. Se trata de una localización especialmente sensible, lo que convierte la lesión en una de las más complicadas dentro de la cirugía taurina. El equipo médico, encabezado por el doctor Octavio Mulet, mantiene la cautela ante el riesgo de infecciones y la evolución de las suturas internas.
El propio Morante ha relatado con crudeza el momento de la cogida. “Ha sido la cornada que más me ha dolido en mi vida”, reconocía, todavía con gesto cansado. El torero sintió un dolor inmediato y profundo tras ser prendido por el toro cuando acudía a recogerlo en los medios. “Me daba miedo que hubiera mucha sangre. Pensé que me había alcanzado por dentro”, añadía, recordando la angustia vivida en los primeros instantes.
La escena en la Maestranza dejó helados a los aficionados. La tarde, que había comenzado con el sello artístico habitual del sevillano, cambió en cuestión de segundos tras la embestida del toro ‘Clandestino’. La plaza pasó del bullicio al silencio mientras el diestro era trasladado de urgencia a la enfermería, donde se decidió su inmediata intervención.
A pesar del fuerte impacto físico y emocional, Morante se muestra sereno dentro de la situación. Apenas puede moverse y recibe tratamiento con antibióticos y analgésicos, pero conserva la lucidez para bromear incluso sobre su dieta forzada: “A ver si me dan un yogur”, deslizó entre sonrisas, antes de que los médicos confirmaran que no podrá ingerir alimentos por vía oral en los próximos días.
El mundo taurino sigue pendiente de su evolución, mientras crecen las dudas sobre su calendario inmediato. Su próxima cita estaba fijada para el 10 de mayo en Valladolid, aunque a día de hoy resulta imposible prever si podrá reaparecer en ese compromiso.
La cogida de Morante de la Puebla en la Maestranza de Sevilla sigue dejando imágenes y testimonios que estremecen al mundo del toro. El diestro sevillano, ingresado en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, evoluciona dentro de la gravedad tras una cornada que él mismo no duda en calificar como la más dolorosa de toda su carrera.