El PSOE de Cádiz gana el pulso a Montero y le abre una crisis en una negociación a cara de perro
La dirección amagó para colocar de número uno a Fernando López Gil, jefe de campaña, pero el líder de los socialistas gaditanos mantiene a Juan Cornejo a cambio de incluir en las listas a su rival, Irene García
María Jesús Montero sale magullada del diseño de las listas del PSOE para las elecciones del 17 de mayo. La dirección regional que encabeza la exvicepresidenta no ha podido imponer su criterio en la candidatura de la provincia de Cádiz, donde aspiraba a colocar como número uno al jefe de la campaña, Fernando López Gil. Los socialistas gaditanos han presionado hasta que su opción, con Juan Cornejo como cabeza de lista, ha salido adelante, aunque después de una durísima negociación. El parador de Cádiz, a la vera del Atlántico, ha albergado un sainete que ha provocado el retraso en la celebración del Comité Director que debía refrendar las planchas en más de una hora.
El horario estaba claro. A las 12:00 ha comenzado la reunión del comité regional de listas que debía aprobar las propuestas que remitieron el miércoles las ejecutivas provinciales. En San Vicente ya avisaron esa misma tarde que era probable que la plancha de Cádiz sufriera cambios de orden en la propuesta que salió de la cúpula que dirige Juan Carlos Ruiz Boix. Esa candidatura la encabezaba Cornejo y tenía como número dos a Rocío Arrabal, también afín al líder territorial y alcalde de San Roque. En el número tres estaba López Gil, un antiguo aliado de Susana Díaz que se ha convertido en un actor clave del equipo de Montero, mientras que el cuatro era para Laura Álvarez, concejal de Jerez y también alineada con Ruiz Boix.
El cambio probable al que aludían fuentes de la ejecutiva regional pasaba por llevar a López Gil al número uno. Y es lo que aprobó la comisión regional de listas a mediodía de este viernes con el voto en contra de Cornejo, que forma parte del citado organismo. Ahí estalló el cónclave socialista en el icónico hotel gaditano. Cornejo, que es secretario de Organización provincial e hijo de la mano derecha de Susana Díaz en sus últimos años como lideresa, anunció que no iría en la lista en esas condiciones. Y comenzó una serie de reuniones, muchas muy tensas, en las distintas salas del edificio, plagadas de dirigentes socialistas que estaban llamados al Comité Director previsto para la tarde.
Pasadas las dos de la tarde ya había quien veía a López Gil de nuevo en el número tres. En alguno de los encuentros en el parador estaban la propia Montero, Cornejo y el secretario de Organización regional, Francisco Rodríguez, que ha quedado desautorizado en todo este proceso. Fuentes de la cúpula regional del PSOE indican a este periódico que el órdago con el jefe de campaña fue, en realidad, una estrategia de negociación para forzar a los socialistas gaditanos a seguir negociando para lograr el objetivo de la secretaria general, que todas las listas incluyeran en sus primeros puestos a "todas las sensibilidades".
En todas las provincias ha habido tirones y codazos, pero en todas se fue llegando a un acuerdo más o menos satisfactorio y en el cual San Vicente logró imponer su posición, como ocurre con la consigna de que no haya secretarios generales provinciales en las listas salvo en Málaga.
Con Cádiz no ha ocurrido lo mismo ante el temor a un cisma que se fue calentando desde el miércoles al viernes. El exdirigente provincial Francisco González Cabaña admitió en 7TV Cádiz que si el número uno era López Gil no iría a votar el 17 de mayo. Aunque el histórico ya no milita en el PSOE, su mensaje encaja con la resistencia que hay en las facciones que hoy dirigen el socialismo gaditano, donde están los cachorros del histórico clan de Alcalá, parte de la agrupación de Jerez y el área del Campo de Gibraltar que encabeza el propio Ruiz Boix.
Estas familias son las que dieron al alcalde de San Roque la victoria en las primarias de hace apenas un año, en las que se impuso con el 51% de los votos y apenas 81 papeletas frente al grupo donde está encajado López Gil y que lideró entonces el alcalde de Rota, Javier Ruiz Arana. El resultado de la pugna se ha saldado con una solución intermedia y que maquilla el traspié de Montero, pero el proceso ha mostrado que tiene una cierta debilidad orgánica. Cornejo será finalmente el número uno con Arrabal y López Gil detrás. La cuarta será Irene García, expresidenta de la Diputación provincial y enemiga íntima de Ruiz Boix que forma parte de la minoría que perdió las primarias.
En el sector que perdió aquellos comicios achacan el pulso del PSOE de Cádiz a la forma de funcionar que tiene la cúpula del regidor sanroqueño, que no ha hecho una labor de integración de los perdedores del congreso. Lo mismo ocurre en la otra provincia donde hubo primarias, Jaén, pero allí sí asumieron la petición de dar un puesto relevante a Ángeles Férriz, también enfrentada con su dirección pero que forma parte del equipo regional de Montero.
En su discurso, que ha empezado con una hora y media de retraso, la exvicepresidenta ha conminado a los suyos "a dedicar el menor tiempo posible a los asuntos orgánicos". Y ha hecho un llamamiento a la unidad para poder tener opciones de dar la vuelta a las encuestas. El partido, ha dicho, "debe ser capaz de darse mano con mano" y "tomar consciencia de lo que nos jugamos". La líder del PSOE andaluz ha calificado sus candidaturas de "serias y preparadas" en su intervención abierta antes de insistir en la necesidad de poner el foco en el funcionamiento de los servicios públicos.
Montero ha alabado el papel de los militantes "que no piden nada a cambio" y no aspiran a ir en las listas en un pellizco de monja a aquellos que han disputado los puestos de salida en un contexto de malas expectativas electorales. También ha agradecido a los que "dan un paso atrás" para dejar su hueco en los primeros puestos, un mensaje que tampoco es baladí tras la guerra de las listas. La secretaria general del PSOE-A nunca fue muy aficionada a la vida orgánica y, de hecho, sólo se afilió al partido cuando se lo pidió José Antonio Griñán después de ejercer como consejera independiente en los gobiernos de Manuel Chaves.
"Lo fundamental es que lleguemos a una solución que nos permita ser capaces de impulsarnos", ha sentenciado la exministra de Hacienda tras agradecer su "generosidad" a los líderes provinciales que han sido capaces de aunar los intereses de las distintas familias en cada territorio.
María Jesús Montero sale magullada del diseño de las listas del PSOE para las elecciones del 17 de mayo. La dirección regional que encabeza la exvicepresidenta no ha podido imponer su criterio en la candidatura de la provincia de Cádiz, donde aspiraba a colocar como número uno al jefe de la campaña, Fernando López Gil. Los socialistas gaditanos han presionado hasta que su opción, con Juan Cornejo como cabeza de lista, ha salido adelante, aunque después de una durísima negociación. El parador de Cádiz, a la vera del Atlántico, ha albergado un sainete que ha provocado el retraso en la celebración del Comité Director que debía refrendar las planchas en más de una hora.