La lista del PSOE en Cádiz se enquista y abre a Montero un frente tras una negociación de infarto
Los socialistas cierran casi todas las candidaturas tras una negociación marcada por los conflictos internos en las provincias, sin secretarios generales salvo la excepción de Málaga y con figuras del susanismo
Con medio mundo pendiente del Estrecho de Ormuz y la frontera entre Israel y el Líbano, hay otro lugar donde este miércoles los estruendos se escuchaban igual de fuerte: la reunión donde se estaba cerrando la lista del PSOE en Cádiz para las elecciones del 17 de mayo. La provincia que José Antonio Griñán bautizó como Cádiz Herzegovina se ha convertido en el principal dolor de cabeza de María Jesús Montero en la elaboración de las candidaturas para las andaluzas que se celebrarán en apenas un mes.
Las malas expectativas electorales se han mezclado con las ya clásicas disputas internas en cada provincia. Esa ecuación ha acabado de dificultar un reparto que incluso en tiempos de bonanza provocaba más de una tirantez. Desde que el lunes comenzó el proceso de confección de listas ha habido discusiones en casi todos los territorios, pero el principal foco de conflicto está en la provincia gaditana. Es la única de las candidatura que es susceptible de ser modificada en la comisión de listas que el PSOE regional celebrará el próximo viernes, antes del Comité Director que refrendará las candidaturas.
La reunión del principal órgano del PSOE andaluz entre congresos será precisamente en Cádiz por decisión de la dirección que encabeza Montero. La negociación se antojaba complicada desde el lunes, cuando hubo asambleas locales que ni siquiera votaron propuestas ante la falta de una propuesta oficial desde la ejecutiva que encabeza Juan Carlos Ruiz Boix. El diputado y alcalde de San Roque ganó las primarias por 81 votos, pero sus críticos aseguran que no ha hecho "ni un gesto" para integrar al 48% que perdió las elecciones internas frente al 51% que logró Ruiz Boix.
En la lista que ha remitido la dirección gaditana al regional ocurre casi lo mismo. Sólo uno de los miembros pertenece a la minoría, Fernando López Gil. Parlamentario andaluz y concejal de San Fernando, es también el jefe de campaña de Montero y responsable de comunicación en la Ejecutiva autonómica. Es uno de los miembros del equipo de la exministra que ella ha querido incluir en las listas, como es también el caso de Mario Jiménez en Huelva o Ángeles Férriz en Jaén, también alejados de las direcciones provinciales de deben proponerlos para ir en las papeletas del 17-M. Pero allí los encajes no han sido tan complejos y las cúpulas onubense y jiennense aceptaron antes la entrada de estas dos figuras clave para la candidata.
La situación de López Gil ha cambiado varias veces en estos días. En apenas una hora se han publicado informaciones que apuntaban a su inclusión en la lista y después a su exclusión. Finalmente está en la propuesta de la dirección gaditana como número tres, por detrás de Juan Cornejo y Rocío Arrabal, afines a Ruiz Boix. Fuentes socialistas recuerdan que en 2015 hubo también pugnas en la lista de Cádiz, pero los puestos en juego era el quinto y el séptimo. En aquellos comicios el PSOE logró seis escaños frente a los tres que consiguió en 2022, un buen síntoma de la mala situación por la que pasa el partido y las malas previsiones para los comicios de mayo.
Fuentes del PSOE andaluz indican que el orden de la lista gaditana en sus primeros puestos podría cambiar el viernes, algo que no está previsto en el resto de candidaturas, aunque tampoco han estado exentas de polémicas. Los otros dos puntos conflictivos a primera hora del miércoles eran Almería, Córdoba y Granada, provincias donde los secretarios generales provinciales tenían intención de encabezar las listas. Había una norma no escrita que decía que si un líder provincial quería acudir en la lista, podía hacerlo, pero esto ha cambiado con la llegada de Montero a San Vicente.
Sólo un jefe territorial, Josele Aguilar en Málaga, será el número uno en su provincia. Fuentes del PSOE malagueño entienden que esta excepción tiene que ver con la posibilidad de que Aguilar, que hoy es parlamentario autonómico, tiene intención de ser candidato a la alcaldía de la capital de la Costa del Sol, por lo que su presencia en el viejo Hospital de las Cinco Llagas tendría fecha de caducidad. No tendrán esa misma posibilidad los secretarios generales de Córdoba, Rafi Crespín, y Granada, Pedro Fernández.
La cordobesa, diputada en el Congreso, mostró su voluntad, pero finalmente se ha quedado fuera, igual que su principal contrincante, Isabel Ambrosio. En Córdoba hay quien piensa que Crespín ha renunciado a ir en la candidatura, pero al mismo tiempo ha pedido que Ambrosio tampoco estuviera. Finalmente la lista la encabezará Silvia Mellado, alcaldesa de Fuente Obejuna, seguida del portavoz en la Diputación, y Victoria Fernández, que forma parte del equipo de Luis Planas en el Ministerio de Agricultura.
Pedro Fernández, que es delegado del Gobierno en Andalucía, había dado señales de su voluntad de dejar su puesto de gestión, pero tampoco irá al Parlamento. La candidatura granadina la encabeza la actual diputada Olga Manzano, secretaria de Igualdad en la Ejecutiva andaluza, seguida del exalcalde de la capital granadina, Paco Cuenca, y la portavoz de sanidad del PSOE en la Cámara, Mariángeles Prieto. En Almería ocurre algo similar y el subdelegado del Gobierno, José María Martín, seguirá en el cargo. Su número dos a nivel orgánico, José Nicolas Ayala, encabezará la papeleta junto con Fátima Herrera, concejal en el Ayuntamiento de Almería.
El número tres en Almería será el exconsejero Rodrigo Sánchez Haro, exconsejero de Agricultura y afín a Susana Díaz. Su inclusión responde a la voluntad de Montero por aunar a todas las corrientes en las candidaturas para así movilizar al partido. En Sevilla también hay muestras de esta apuesta con el puesto número 5 de Verónica Pérez.
La lista de la provincia que dirigirá la secretaria general no ha sido tan problemática, pero sí ha albergado alguna sorpresa. Encarnación Martínez, cercana a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, se ha ido al séptimo puesto, que no fue de salida en 2022. Esto puede leerse como un tirón de orejas al vicepresidente del Congreso, que ha visto como su enemiga íntima, Susana Díaz, ha salido mejor parada. Lo llamativo de esta candidatura es la inclusión en el número tres de Marta Alonso Lappi, concejal en Mairena del Aljafe con cargo en la Diputación que dirige el secretario general del PSOE sevillano, Javier Fernández de los Ríos.
Con medio mundo pendiente del Estrecho de Ormuz y la frontera entre Israel y el Líbano, hay otro lugar donde este miércoles los estruendos se escuchaban igual de fuerte: la reunión donde se estaba cerrando la lista del PSOE en Cádiz para las elecciones del 17 de mayo. La provincia que José Antonio Griñán bautizó como Cádiz Herzegovina se ha convertido en el principal dolor de cabeza de María Jesús Montero en la elaboración de las candidaturas para las andaluzas que se celebrarán en apenas un mes.