El bastión del PSOE-A tiembla entre sospechas de corrupción y una denuncia de acoso
La dimisión del alcalde de La Algaba tras una denuncia de un menor alumno de la escuela taurina se suma a la detención de un exconcejal cercano a Gómez de Celis y cuestiona la solidez del principal foco de poder del socialismo andaluz
Antes de un gran terremoto, a veces, se produce lo que se conoce como enjambre sísmico. Es una serie de pequeños temblores que avisan del aumento de la actividad que luego estalla y hace temblar la tierra. No siempre tiene que ser así y a veces esos microterremotos se quedan ahí, en un episodio aislado. Eso es lo que esperan que ocurra en el PSOE de Sevilla después de los últimos acontecimientos que han golpeado a varios dirigentes locales en el principal bastión de poder institucional del socialismo andaluz: un caso de presunta corrupción que afecta a un exconcejal del ayuntamiento de la capital y exasesor en la Delegación del Gobierno y salpica al actual alcalde de Gines y la dimisión tras una denuncia por acoso del ya exregidor de La Algaba.
Hace ya 17 años que Rafael Pineda abandonó el consistorio hispalense, pero después fue jefe de gabinete en dos etapas en la Plaza de España, donde está la representación del Ejecutivo central en Andalucía. A diez kilómetros del icónico edificio de la capital está Gines, donde Romualdo Garrido gobierna desde 2019. El dirigente local ha sido citado por la Guardia Civil por la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre la compraventa de una parcela municipal en la que está implicada también la mujer de Pineda y un trabajador de Emvisesa, la empresa municipal de vivienda de Sevilla.
Más al norte, a 11 kilómetros, está La Algaba, en el camino hacia la Ruta de la Plata y donde está el principal quebradero de cabeza para la cúpula del PSOE de Sevilla, dirigido por Javier Fernández de los Ríos, también presidente de la Diputación. El responsable de agrupación provincial con más militantes del partido en todo el país ha sido en estos últimos años el jefe de Diego Manuel Agüera, alcalde de esta localidad sevillana hasta este lunes. Era su jefe porque era el vicepresidente de la entidad supraprovincial Sevilla Activa, un cargo que depende de la Diputación y que también ha tenido que abandonar tras la denuncia por acoso de un menor.
Esta denuncia fue recibida primero por el canal antiacoso habilitado por el PSOE tras el último congreso federal y que ha adquirido protagonismo tras el caso de otro socialista sevillano, Paco Salazar. La situación ha escalado en el momento en que la denuncia ha pasado de la vía interna al ámbito judicial después de que los padres del menor, alumno de la escuela taurina de la localidad, han acudido a la Fiscalía. Agüera anunció el lunes que dejaba la alcaldía y este martes ha hecho lo propio con la militancia en el partido y el cargo provincial, aunque asegura que se trata de una salida temporal mientras se encarga de "desmontar todas las falsedades".
Agüera asegura que se trata de una denuncia falsa que debe enmarcarse en un conflicto con el director de la citada escuela. Fuentes socialistas indican que la pugna con el ya exregidor no es actual y que el denunciante había amenazado ya con filtrar las conversaciones desveladas por El Mundo y que figuraban en el escrito registrado en el canal antiacoso del PSOE. En los intercambios del alcalde con el menor en una red social se lee como el político le dice al joven "ay, si tuvieras 18" y otras presuntas insinuaciones.
El ya exregidor ha asegurado estos días que los mensajes están sacados de contexto y se ha mostrado convencido de que saldrá ileso del proceso judicial, aunque ha dimitido por consejo de su abogado. Las presiones para que lo hiciera han llegado también desde la cúpula del PSOE andaluz que dirige María Jesús Montero. Miembros de la Ejecutiva tuvieron que cambiar su agenda el lunes para reunirse con Agüera y forzar su salida de los cargos institucionales y orgánicos por un caso que se añade al goteo que ya ha dañado la imagen de los socialistas desde el estallido del caso Salazar y las denuncias por acoso que recibió el exasesor de Moncloa.
El terremoto provocado por el caso del exregidor de la Algaba llega sólo unos días después de la detención de Rafael Pineda y la citación como investigado de Romualdo Garrido. Es cierto que el primero ya no es militante socialista y que en los últimos meses había desvelado su decisión de empezar a trabajar con Juan Franco, alcalde de La Línea de la Concepción y creador del partido Unidos 100x100, que se presentará a las elecciones autonómicas en la provincia de Cádiz. "Es algo que no nos ha sorprendido a nadie, como cuando se conocieron las conductas de José Luis Ábalos", admite un dirigente de la cúpula del PSOE-A.
Pineda fue puesto en libertad al día siguiente de su detención, aunque sus cuentas han sido embargadas tras su implicación en la citada compraventa de una parcela municipal en la capital. Emvisesa vendió el terreno por 1,7 millones a la empresa de la mujer del exconcejal, Olga P., que luego la vendió a otra compañía por 3,9 millones. El Ayuntamiento de Sevilla, en manos del popular José Luis Sanz, ha puesto en marcha el proceso para anular el intercambio inicial, registrado en 2024, tras conocerse el caso de este exedil sevillano, que pertenecía al círculo del vicepresidente segundo del Congreso de los Diputados y miembro de la Ejecutiva federal socialista, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.
El enjambre sísmico que afecta al principal bastión de poder socialista en Andalucía se produce cuando faltan apenas tres meses para las elecciones autonómicas en las que el PSOE andaluz se juega mucho, igual que su candidata. Montero nunca ha formado parte de la vida orgánica de la formación hasta hace ahora un año, cuando se convirtió en secretaria general de la mayor federación socialista. En su entorno restan importancia a estos temblores en su provincia, aunque la Ejecutiva se ha implicado en aplacar lo antes posible el caso de La Algaba a la espera de la investigación judicial. Sobre Pineda, la creencia es que se trata de una figura amortizada.
Antes de un gran terremoto, a veces, se produce lo que se conoce como enjambre sísmico. Es una serie de pequeños temblores que avisan del aumento de la actividad que luego estalla y hace temblar la tierra. No siempre tiene que ser así y a veces esos microterremotos se quedan ahí, en un episodio aislado. Eso es lo que esperan que ocurra en el PSOE de Sevilla después de los últimos acontecimientos que han golpeado a varios dirigentes locales en el principal bastión de poder institucional del socialismo andaluz: un caso de presunta corrupción que afecta a un exconcejal del ayuntamiento de la capital y exasesor en la Delegación del Gobierno y salpica al actual alcalde de Gines y la dimisión tras una denuncia por acoso del ya exregidor de La Algaba.