El efecto Schröder: cómo una inundación puede apuntalar las opciones de Moreno en las andaluzas
La presencia constante del presidente de la Junta y la rápida respuesta ante el temporal, sumado a su gestión en Adamuz, refuerzan al líder del PP tras el bache de los cribados
Juanma Moreno, en su visita a las zonas inundadas de Jerez. (EFE/David Arjona)
El canciller alemán Gerard Schröder iba seis puntos por detrás en las encuestas en las elecciones federales de 2002, pero su despliegue en la gestión de las inundaciones que se registraron en el río Elba en el verano de hace más de 23 años cambiaron el tablero electoral. Juanma Moreno no va por detrás en las encuestas, más bien todo lo contrario. Pero sí es cierto que la mayoría absoluta que logró en 2022 había dado signos de desgaste en los últimos meses. La borrasca que ha golpeado Andalucía después de un enero lluvioso ha provocado crecidas nunca vistas en varios ríos y un inédito desalojo en Grazalema ante posibles deslizamientos de tierra. Y ahí ha estado el presidente de la Junta, a imagen y semejanza del socialdemócrata germano hace ahora casi un cuarto de siglo.
El despliegue del Gobierno andaluz comenzó antes incluso de que empezara a llover, en la tarde del martes. A mediodía, el jefe del Ejecutivo participó en la reunión del comité asesor de emergencias, que ejerce de dirección de la respuesta a este tipo de eventos y está encabezado por el titular de Sanidad, Presidencia y Emergencias Antonio Sanz. La Junta decretó la suspensión de las clases presenciales, preavisó a la Unidad Militar de Emergencias (UME) e hizo un sonoro llamamiento a la prudencia. Desde entonces la presencia de Moreno y Sanz ha sido constante, igual que los avisos.
Schröder dio en 2002 años las pistas sobre cómo gestionar la respuesta a unas inundaciones, pero hay más. La pasada semana la Junta recibió varias críticas al no suspender las clases en colegios e institutos al paso de la borrasca Kristín. Y, sobre todo, en España hay un manual muy reciente sobre de cómo no afrontar una emergencia de calado: la gestión del Gobierno valenciano de Carlos Mazón en la DANA del 29 de octubre de 2024.
En el Gobierno andaluz son conscientes de que el caos de aquella noche está en la memoria de todo el país, por eso tampoco hay lugar a ningún tipo de confrontación con la Administración central. En la primera reunión del citado comité estuvieron presentes la Agencia Estatal de Meteorología, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández. También ha habido colaboración con el CSIC en lo que respecta a las inspecciones geológicas en Grazalema y tanto Moreno como Pedro Sánchez, que estuvo el viernes en Cádiz, alabaron la "perfecta coordinación" entre los dos ejecutivos.
"Vemos como extraordinario lo que debería ser normal", expresa la secretaria general de CCOO en Andalucía, Nuria López, que cree que el presidente de la Junta "cumple con su deber" en esta comunicación constante y en las visitas a los afectados que lo llevaron a Jerez y Grazalema el jueves y a Huétor Tájar y Dúdar el viernes. "Lo comparamos con el Ventorro y le hacemos la ola", ironiza la dirigente sindical, que cree que se valora como un "esfuerzo adicional" algo que es ordinario: "Que un político no duerma en noches como estas".
Hay que tener en cuenta la importancia que Moreno y su equipo dan a la comunicación política. El jefe del Ejecutivo andaluz no va a ningún sitio sin sus fotógrafos, como ocurrió en la misma noche del accidente de Adamuz. El hecho de documentar cada paso tiene también sus desventajas cuando se da algún traspié, como le ocurrió el jueves en las barriadas rurales de Jerez. Hay una fotografía de Moreno con botas de agua y metido en una zona inundada por el río Guadalete con el agua por encima del tobillo.
"No lo puede evitar, se lo come el personaje", ha criticado Inma Nieto, diputada de Por Andalucía, en sus redes sociales, donde ha colgado también un vídeo del propio Moreno pidiendo "prudencia y sentido común" y reclamando a la población que no se aproxime a los cauces del río y afeando el comportamiento de las personas "que se acercan a los arroyos cuando hay lluvias intensas". "Además por una foto se pueden poner en peligro los equipos de emergencia", abunda Nuria López, que pone el foco en la importancia de los servicios públicos desplegados y recuerda que las entidades autonómicas que están trabajando más duro en el temporal, como el 112 y lo que hoy es la Agencia de Emergencias de Andalucía, forman parte de la llamada administración paralela, "a la que el PP en la oposición llamaba enchufados".
Más allá de estas críticas, es indudable que Moreno está recibiendo un reconocimiento más o menos generalizado por su gestión de los efectos de la borrasca Leonardo. Y este momento ascendente llega después de hacer un ejercicio similar en Adamuz, tras el accidente de trenes que provocó el fallecimiento de 46 personas. La diferencia entre una crisis y otra es que la tragedia ferroviaria no corresponde a su competencia directa, al contrario que ocurre con las consecuencias de la borrasca. Pero lo más relevante es que el presidente andaluz ha llegado a este punto tras su momento más crítico desde que logró la mayoría absoluta.
Los datos con los que cuenta el propio Gobierno andaluz indicaban hace unos meses que la victoria aplastante de 2022 quedaba bien lejos. El principal motivo era la crisis provocada por los errores en el programa de cribados del cáncer de mama, que generó una respuesta ciudadana sin precedentes contra el barón popular. En San Telmo aseguran que el bache ha quedado atrás, algo que niegan en la oposición. Pero su situación es mejor hoy que en noviembre y el calendario electoral cada vez tiene menos hojas.
Las elecciones serán en primavera, es decir, entre abril y junio. Y los partidos ya comienzan a tomar posiciones. Tanto el PP como el PSOE han encargado encuestas que les servirán para testar el estado del electorado a unos meses de las urnas. En los cuarteles generales de los partidos admiten que el accidente de Adamuz y las inundaciones pueden contaminar el resultado, pero en San Telmo son optimistas, mientras que los socialistas se limitan a decir, en privado, que la política actual es "muy volátil".
Pitos a Sánchez y ausencia de Moreno
En el PSOE encendieron las alarmas tras la tragedia de la localidad cordobesa por las alabanzas que recibió Moreno de figuras como Óscar Puente. Y hay quien ahora se rasga las vestiduras por cómo está gestionando Moreno las emergencias y cómo lo hacen los suyos. "Pedro Fernández no es Pilar Bernabé", expresa un dirigente socialista en alusión al delegado del Gobierno en Andalucía y su homóloga en la Comunidad Valenciana. Bernabé se convirtió en punta de lanza en la labor de oposición a Carlos Mazón en Valencia tras la DANA, una labor que, sobre el terreno, está algo huérfana en Andalucía.
María Jesús Montero estuvo el jueves en Sevilla para interesarse por la situación, pero no ha acudido a las zonas afectadas. "Cuando no eres la que dirige el operativo, una foto en ese contexto es complicado", explican desde la dirección del PSOE andaluz, donde admiten que tanto la presencia como la ausencia tiene riesgos. Sánchez sí fue a Cádiz el viernes, aunque a un entorno controlado en el puesto de mando avanzado de San Roque. Allí se vio con la alcaldesa de la localidad y también con los regidores socialistas de Castellar de la Frontera y Grazalema. Antes, al bajarse de la aeronave en la que había sobrevolado las zonas inundadas, recibió sonoras críticas de los vecinos sanroqueños del campo de fútbol en el que aterrizó el helicóptero.
El canciller alemán Gerard Schröder iba seis puntos por detrás en las encuestas en las elecciones federales de 2002, pero su despliegue en la gestión de las inundaciones que se registraron en el río Elba en el verano de hace más de 23 años cambiaron el tablero electoral. Juanma Moreno no va por detrás en las encuestas, más bien todo lo contrario. Pero sí es cierto que la mayoría absoluta que logró en 2022 había dado signos de desgaste en los últimos meses. La borrasca que ha golpeado Andalucía después de un enero lluvioso ha provocado crecidas nunca vistas en varios ríos y un inédito desalojo en Grazalema ante posibles deslizamientos de tierra. Y ahí ha estado el presidente de la Junta, a imagen y semejanza del socialdemócrata germano hace ahora casi un cuarto de siglo.