El 'via crucis' del túnel del AVE a Málaga: a medio gas y con pinta de túnel de lavado
El colapso de uno de sus dos tubos el pasado julio concentra el tráfico ferroviario en el otro. Adif no da fecha de reapertura y admite fugas en la conexión disponible, aunque no ve riesgos de seguridad
Imagen de los daños por agua que ha sufrido el túnel, con el rebar expuesto. (Twitter)
Casi dos décadas después de su inauguración, el túnel del AVE de Abdalajís no deja de ser un quebradero de cabeza para los técnicos. Esta infraestructura, clave para la circulación de la alta velocidad en el eje Málaga-Córdoba-Madrid, mide más de siete kilómetros, es la más larga de Andalucía y también la más difícil de mantener de toda la línea. Ya durante su construcción, en 2005, los problemas se hicieron patentes, cuando una tuneladora fracturó el acuífero que abastecía al municipio de Valle de Abdalajís (2.457 habitantes), acabando con su suministro e imponiéndole el sobrenombre de "túnel de lavado" por las fuertes filtraciones. Pero ese mismo caudal que ya no llega al pueblo sigue causando dificultades dentro del conducto.
Desde la noche del 22 de julio de 2025, la conexión funciona a la mitad de su capacidad después de que uno de los dos tubos sufriera un desprendimiento a causa de la presión hidrostática que le imprime el agua subterránea. Seis meses y4,5 millones de euros en obras de emergencia más tarde, Adif asegura a preguntas de El Confidencial que aún no hay fecha para su reapertura —se fijó para este febrero, pero ahora rechaza poner plazos— y reconoce que el otro tubo presenta balsas de agua, aunque descarta riesgos para la seguridad.
El administrador ferroviario ha restado importancia a las nuevas filtraciones en su respuesta, asegurando que "todos los túneles las presentan y se canalizan a través de aliviaderos", así como que en este caso "no ponen en peligro la operatividad". También recuerda que el colapso no estuvo relacionado con las fugas, sino con la "rotura de un anillo de refuerzo", y defiende que ambos conductos son objeto de las labores de mantenimiento y vigilancia pertinentes. En el tubo afectado por el derrumbe, el avance de los trabajos ya ha permitido retirar los materiales caídos y el plan de reparación pasa ahora por "demoler por tramos el anillo de refuerzo dañado y reconstruirlo con vigas de acero reticuladas y hormigón".
El túnel de Abdalajís es un punto especialmente sensible al que se han destinado cuantiosos recursos. En 2006, el Consejo de Ministros aprobó una inversión extraordinaria de más de 42,6 millones de euros para impermeabilizarlo y tratar de recuperar las reservas de agua afectadas durante la perforación, aunque aquella actuaciónno logró restituir el sistema hídrico del municipio. Posteriormente, en 2021, Adif licitó un contrato específico por un valor superior a los 872.000 euros para controlar y auscultar el revestimiento estanco del túnel ante la posibilidad de que su capacidad impermeabilizante pudiera haberse deteriorado con el tiempo.
🔴 ÚLTIMA HORA | Nueva chapuza en la alta velocidad ferroviaria: desprendimientos y fugas de agua en un túnel del AVE en la provincia de Málaga.
El sistema ferroviario evidencia la pésima gestión de Sánchez, Montero y Puente. pic.twitter.com/pCHlChxNX0
Sin embargo, las intensas lluvias registradas las últimas semanas, que coinciden con un momento de máximo escrutinio sobre la red ferroviaria española, no han contribuido precisamente a la tranquilidad, pese a las actuaciones realizadas. Sobre todo al tener en cuenta que cualquier problema adicional en el segundo tubo supondría más escollos para el único conducto de alta velocidad que Málaga tiene en condiciones de operar. Fuentes sindicales consultadas por este diario recuerdan que el derrumbe del mes de julio se produjo tras las abundantes precipitaciones de final de invierno y primavera, que hicieron subir el nivel de las reservas subterráneas, justo como está ocurriendo ahora.
En este contexto, el secretario general del PP de Málaga, José Ramón Carmona, ha pedido explicaciones al Gobierno por las nuevas filtraciones detectadas y ha reiterado la petición de los populares para que el Ministerio de Transportes impulse una auditoría y una inspección integral de la red ferroviaria malagueña, cuya conexión con Madrid sufre una media de una incidencia cada 48 horas.
El túnel ha sufrido un derrumbamiento reciente. (EC)
Estos contratiempos no han cesado en los últimos días de fuerte temporal, en los que se ha sumado otro problema de gran calado. La conexión AVE entre Málaga y Madrid se mantiene interrumpida desde este miércoles 4 de febrero a las 7:29 a causa de un deslizamiento de tierras en el municipio de Álora, limítrofe con Valle de Abdalajís. El desprendimiento ha sepultado la vía y dañado los sistemas de electrificación, por lo que podría tardar varios días en ser reparado por su envergadura, según ha podido saber este diario. Además, se da la circunstancia de que ha tenido lugar en una zona cercana a donde el 29 de octubre de 2024, durante la Dana, se produjo el descarrilamiento de un convoy con 291 viajeros a bordo —sin heridos— después de que se le saliera un bogie del vagón delantero.
Hasta esta nueva eventualidad, la alta velocidad había seguido funcionando en la provincia tras el accidente de Adamuz mediante el plan alternativo de Renfe, que incluye transbordos de autobús. Este cambio ha elevado la duración del viaje entre Málaga y Madrid por encima de las cinco horas, frente a las dos horas y 40 minutos que se tardaba antes. La vuelta a la normalidad de la conexión AVE entre la capital española y Andalucía estaba prevista inicialmente para el domingo 8 de febrero. Pero el titular de Transportes, Óscar Puente, volvió a aplazarla sin fecha concreta debido a la complejidad de los trabajos para restañar las vías y los retrasos a causa de la situación climatológica.
Un pueblo que sigue sin solución
Desde que las obras para hacer el túnel de Abdalajís perforaran el acuífero aquel 23 de marzo de 2005, el municipio ha mantenido un enfrentamiento con Adif y consiguió una compensación, pero nunca se han llegado a reparar los perjuicios causados. "Que el Valle es un lugar repleto de agua se atestigua desde la época romana. Al municipio se le conoce como la Villa de los Manantiales. Y, pese a todas las advertencias, pasó lo que pasó", recuerda en conversación con este periódico José Romero, alcalde de la localidad entre 2019 y 2023 (IU) y miembro de la Plataforma Pro-Manantiales. El antiguo regidor insiste en que los técnicos de Adif "sabían del peligro" que conllevaba realizar el túnel y que, a pesar de ello, "estimaron un drenado de dos litros por segundo cuando en realidad salieron 800".
"A este municipio se le conoce como la Villa de los Manantiales. Adif sabía el peligro que corría"
En 2007 se alcanzó un acuerdo por el que la empresa pública se comprometía a garantizar el abastecimiento mientras se llevaban a cabo obras de recuperación y se analizaban soluciones alternativas, como la construcción de nuevos pozos y de una tubería desde Antequera que nunca llegó a materializarse. Desde entonces, el suministro se ha mantenido mediante el envío diario de alrededor de veinte camiones cisterna financiados por el gestor ferroviario. El servicio fue interrumpido en 2021, aunque una resolución de la Audiencia Nacional obligó a restablecerlo.
No obstante, el pasado mes de mayo el alto tribunal dio la razón a Adif y concluyó que ya no está obligada a seguir asumiendo el coste del abastecimiento. Aun así, anunció que mantendría los envíos de forma provisional mientras el Ayuntamiento tramita un recurso de casación. La empresa pública calcula que la inversión realizada en este concepto ronda los 40 millones de euros. Romero lamenta que, pese a los años transcurridos, el asunto siga sin resolverse. "Ya parece que nuestro problema está quemado, pero los grandes sacrificados para que Málaga tuviera AVE fuimos nosotros y no se nos ha compensado. Nada se ha movido para hacer la tubería". Y lanza un aviso final: "Ahora nos sobra el agua, pero en el futuro, como tantas otras veces, nos volverá a faltar y seguimos sin una infraestructura digna".
Casi dos décadas después de su inauguración, el túnel del AVE de Abdalajís no deja de ser un quebradero de cabeza para los técnicos. Esta infraestructura, clave para la circulación de la alta velocidad en el eje Málaga-Córdoba-Madrid, mide más de siete kilómetros, es la más larga de Andalucía y también la más difícil de mantener de toda la línea. Ya durante su construcción, en 2005, los problemas se hicieron patentes, cuando una tuneladora fracturó el acuífero que abastecía al municipio de Valle de Abdalajís (2.457 habitantes), acabando con su suministro e imponiéndole el sobrenombre de "túnel de lavado" por las fuertes filtraciones. Pero ese mismo caudal que ya no llega al pueblo sigue causando dificultades dentro del conducto.