La multinacional canadiense Colliers sella la compra de Ayesa Ingeniería por 600 M€
La compañía mantendrá la marca, al director y la sede en Sevilla, donde la familia Manzanares prevé crear un “family office” para invertir en nuevos proyectos
La multinacional canadiense Colliers ha sellado la compra de la división de ingeniería de Ayesa en una operación valorada en 600 millones de euros, culminando un proceso iniciado el pasado otoño.
El acuerdo garantiza la continuidad de la sede en Sevilla, mantiene al frente del negocio a su actual máximo responsable operativo, Rosalío Alonso, y preserva la marca Ayesa Engineering, una decisión que refuerza el mensaje de estabilidad hacia empleados y clientes y subraya el carácter industrial de la operación, frente a un planteamiento puramente financiero. La firma, fundada hace 60 años por José Luis Manzanares, cuenta actualmente en su división de Ingeniería —corazón histórico del grupo— con en torno a 3.400 empleados y una facturación que alcanzó los 312 millones de euros en 2025, con Sevilla como principal núcleo operativo.
Colliers integrará Ayesa Engineering como plataforma autónoma dentro de su división global de servicios técnicos, un encaje que apunta a continuidad operativa y a la preservación del talento interno en una fase clave de transición accionarial. Tras la integración, Colliers Engineering pasará a tener operaciones en 23 países y cerca de 14.000 profesionales, reforzando su actividad en transporte e infraestructuras, agua y medio ambiente, edificación y energía.
La transacción pone fin al proceso iniciado por los propietarios de Ayesa tras la venta, hace un mes, de su división digital a un consorcio vasco por 480 millones de euros. Con ambas operaciones, la desinversión del grupo alcanza una valoración próxima a los 1.100 millones de euros, en función de los ajustes finales de perímetro y deuda.
Desde hace cinco años, la familia Manzanares era propietaria del 33% del capital de Ayesa, tras dar entrada al fondo A&M Capital Europe (AMCE), con el que impulsó una intensa etapa de adquisiciones que permitió al grupo multiplicar por cuatro su tamaño y cerrar 2025 con una facturación superior a los 900 millones de euros y un ebitda cercano a los 100 millones, según cifras de mercado.
Con esta operación, tanto la familia Manzanares como AMCE salen por completo del capital, cerrando un ciclo empresarial de seis décadas. La familia prevé ahora constituir un family office desde Sevilla para canalizar nuevas inversiones, mientras que el fondo estadounidense obtendrá cerca de 650 millones de euros con la desinversión.
En esta ocasión, la venta afecta al núcleo histórico de la compañía: la ingeniería, con sus tres principales ramas de Transportes (40% del negocio), Energía (35%) y Civil (25%), un área con fuerte implantación internacional, presente en 16 países, que se ampliarán hasta 23 tras su integración en Colliers Engineering, y con alrededor del 80% de su facturación generada fuera de España.
La cartera de pedidos supera ampliamente los 1.500 millones de euros, lo que explica tanto el interés del comprador como la valoración alcanzada. Frente al mayor dinamismo —y volatilidad— del negocio tecnológico, la ingeniería se apoya en contratos de largo recorrido, márgenes más estables y una posición consolidada en mercados de Europa, América Latina, Oriente Medio y Asia. La operación se sitúa entre las mayores transacciones de ingeniería en España de los últimos años.
Para Colliers, la compra encaja en una estrategia que va mucho más allá del inmobiliario tradicional. Colliers International Group es una firma global de servicios profesionales diversificados y gestión de inversiones, con presencia en 68 países, que cerró su último ejercicio con una facturación cercana a los 4.500 millones de dólares y una plantilla de más de 23.000 profesionales. En los últimos años, el grupo ha acelerado su transformación hacia una plataforma integral de servicios, incorporando capacidades en infraestructuras, energía, transporte y activos complejos.
La integración de Ayesa Engineering permite a Colliers reforzar su división técnica y acelerar su crecimiento fuera de Norteamérica, consolidando una oferta que combina consultoría estratégica y financiera con capacidad propia de diseño y ejecución de grandes proyectos en un momento de fuerte concentración del sector a escala global.
El presidente y consejero delegado global de Colliers, Jay Hennick, ha señalado que esta operación estratégica amplía la presencia global del grupo en el sector de la ingeniería y la gestión de proyectos, refuerza su posición entre las 30 principales firmas de ingeniería del mundo y aporta mayor escala y nuevas oportunidades tanto para clientes como para profesionales.
Por su parte, Rosalío Alonso, futuro consejero delegado de Ayesa Engineering, ha destacado que la incorporación a Colliers permitirá seguir construyendo sobre el legado de innovación y excelencia en el servicio, ampliar la oferta a clientes y generar nuevas oportunidades de desarrollo profesional para los equipos, que afrontan esta nueva etapa con vocación de crecimiento a largo plazo.
Para esta operación, Colliers ha contado con Alantra como asesor financiero y Uría Menéndez como asesor legal, mientras que Ayesa ha sido asesorada por Baird y Arcano Partners en el ámbito financiero, y por Pérez-Llorca, Weil, Gotshal & Manges y Alvarez & Marsal en el legal y en la separación corporativa.
La multinacional canadiense Colliers ha sellado la compra de la división de ingeniería de Ayesa en una operación valorada en 600 millones de euros, culminando un proceso iniciado el pasado otoño.