Ryanair invertirá más de 500 M€ para ubicar en Sevilla su gran centro europeo de motores
La compañía irlandesa construirá una planta en el entorno del Puerto hispalense con unos 600 empleos directos tras alcanzar un acuerdo con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento
Ryanair ha apostado por España para la apertura de un gran centro europeo de reparación y revisión (MRO) de motores de su flota de aviones, formada actualmente por cerca de 600 aeronaves, a las que se sumarán otras 300 ya encargadas para los próximos años.
Según ha podido saber El Confidencial, la compañía irlandesa ha alcanzado un acuerdo con la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla para ubicar en esta capital una de sus principales instalaciones industriales en Europa, una operación que supondrá una inversión estimada cercana a los 560 millones de euros. No obstante, su ejecución está ligada a una serie de compromisos por parte de la empresa y las administraciones públicas en los próximos meses.
El proyecto refuerza el peso del sector aeroespacial en Sevilla, una industria con una trayectoria centenaria que en los últimos años ha sumado hitos como la planta de ensamblaje final del avión A400M de Airbus, la sede de la Agencia Espacial Española o la reciente llegada del fabricante suizo de aviación ejecutiva Pilatus.
Hace ya más de dos años que el consejero delegado del grupo Ryanair, Michael O’Leary, anunció públicamente su intención de revisar en profundidad su modelo de gestión de los motores de los Boeing 737 que opera la aerolínea, una actividad que hasta ahora mantiene completamente externalizada. En la actualidad, Ryanair recurre a fabricantes y grandes talleres especializados, como CFM International —fabricante de los motores— o Lufthansa Technik, entre otros, para las revisiones integrales de estos componentes, uno de los capítulos más complejos y costosos de la operativa aérea.
España ha competido con países como Polonia, Turquía, Portugal o Marruecos por atraer esta inversión estratégica, ya que el plan inicial de Ryanair pasa por crear dos grandes centros de motores para cubrir sus necesidades en Europa occidental y oriental. El de Sevilla será el primero que pone en marcha la compañía, a pesar de las complejas relaciones que mantiene con varios ministerios del Gobierno central, a cuyo ministro de consumo, Pablo Bustinduy, llegó a ridiculizar.
Andalucía tomó posiciones desde el inicio del proceso y, en diciembre de 2024, los consejeros de Industria y Empleo de la Junta, Jorge Paradela y Rocío Blanco, se desplazaron discretamente a Dublín para presentar al grupo irlandés las ventajas de instalarse en una comunidad donde ya cuenta con una presencia industrial consolidada.
En la actualidad, varias decenas de aviones de Ryanair tienen su base en aeropuertos andaluces, principalmente en Málaga, uno de los principales mercados de la aerolínea en el sur de Europa. Sevilla, por su parte, es considerada una ‘focus city’ del grupo por razones industriales más que comerciales. En 2018, Ryanair abrió en el aeropuerto de San Pablo un centro de revisiones pesadas de fuselaje con más de 300 empleados, que no ha dejado de crecer desde entonces y que se ha convertido en uno de los principales talleres MRO del grupo en Europa. Por sus cinco bahías pasan cada año varios centenares de aeronaves, dentro de la red europea de soporte técnico de la compañía.
Sin embargo, el nuevo complejo dedicado a los motores no se ubicará junto a esas instalaciones, situadas en terrenos de Aena, empresa con la que Ryanair mantiene un pulso abierto por la política de tasas aeroportuarias. Ese conflicto ha llevado a la aerolínea a recortar casi tres millones de asientos en aeropuertos regionales y a abandonar o reducir de forma significativa su operativa en enclaves como Vigo, Asturias, Valladolid, Tenerife Norte o Jerez.
No obstante, pese a este repliegue en las pequeñas ciudades, sigue apostando por España, centrando la operativa en los aeropuertos de más tráfico, como el de Madrid, Barcelona o Málaga. De hecho, aunque los recortes en los aeródromos regionales comenzaron en 2025, ese mismo año transportó un 5,6% más de pasajeros por la red de Aena. Fueron 61,4 millones de personas, consolidándose como la compañía con mayor cuota de mercado del país, al acoger al 22,5% de los viajeros.
La nueva inversión ocupará en torno a 5 hectáreas en el diseño del proyecto, una dimensión necesaria para albergar tanto las naves de mantenimiento como los complejos bancos de pruebas de motores. Los terrenos se sitúan al sur de la ciudad, en el entorno del Puerto de Sevilla, aunque la localización concreta no se hará pública hasta que la operación quede definitivamente cerrada y adjudicada. La disponibilidad de suelo y la conexión con el puerto, el aeropuerto y la red viaria han sido factores determinantes en la elección de esta ubicación.
El acuerdo quedó perfilado en la visita a Sevilla realizada el pasado 17 de diciembre por el consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, quien mantuvo una reunión con los responsables del Gobierno andaluz a la que también acudió el alcalde de la ciudad, José Luis Sanz, para dar el respaldo del ayuntamiento a este gran poyecto, así como el director de Operaciones, Neal McMahon, y el director Corporativo, David Simón, por parte de la aerolínea.
En ese encuentro se cerraron los principales detalles de una inversión que alcanzará unos 560 millones de euros y que contará con ayudas públicas cercanas a los 40 millones, que incluirán incentivos regionales y fondos europeos. Además, la administración autonómica se ha comprometido a agilizar al máximo los trámites, declarando el proyecto estratégico e incluyéndolo en su Unidad Aceleradora de Empresas.
La previsión de la compañía es terminar toda la parte administrativa este mismo año y comenzar las obras a principios de 2027 para que la planta entre en funcionamiento en un plazo aproximado de dos años, coincidiendo con el crecimiento de su flota por la entrega de nuevos aviones.
El proyecto llevará aparejada la creación de alrededor de hasta 600 empleos directos cualificados, según las estimaciones manejadas en el diseño de la planta, con perfiles técnicos e industriales vinculados a la reparación y revisión de motores aeronáuticos. A esa cifra se sumará el empleo indirecto e inducido, que en una actividad industrial de estas características suele multiplicar por cuatro o cinco el impacto laboral directo, a través de proveedores, logística, servicios auxiliares y formación especializada.
De hecho, Ryanair mantiene abiertas negociaciones con la Junta de Andalucía para la creación en Sevilla de un centro de formación y entrenamiento de técnicos, destinado a cubrir las necesidades futuras del grupo en ingeniería y operaciones.
La inversión en Sevilla se enmarca en una estrategia más amplia de Ryanair para reforzar su presencia industrial y formativa en España. En Madrid, la aerolínea ha puesto en marcha recientemente su Centro de Formación de Tripulaciones del Boeing 737 "Gamechanger", una instalación valorada en 130 millones de euros y situada en el entorno del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, equipada con simuladores de vuelo de última generación y que emplea a 150 profesionales.
Junto a estas instalaciones, Ryanair cuenta también en Madrid con un centro tecnológico (Lab) que emplea a alrededor de 300 profesionales, dedicado a innovación operativa y soporte técnico del grupo.
Además, la compañía prevé inaugurar en breve en la capital un nuevo hangar, con siete bahías destinadas a las revisiones pesadas de aeronaves. El proyecto supondrá una inversión estimada de entre 40 y 50 millones de euros y permitirá la creación de varios centenares de empleos directos, ampliando la capacidad técnica del grupo en España.
En la actualidad, Ryanair transporta en todo el mundo alrededor de 200 millones de pasajeros al año y se ha marcado como objetivo elevar esa cifra hasta los 300 millones en 2034, manteniendo su política de precios competitivos.
Ryanair ha apostado por España para la apertura de un gran centro europeo de reparación y revisión (MRO) de motores de su flota de aviones, formada actualmente por cerca de 600 aeronaves, a las que se sumarán otras 300 ya encargadas para los próximos años.