Es noticia
Rabia en las familias por la lentitud en rescatar los cuerpos atrapados bajo los vagones de Adamuz
  1. España
  2. Andalucía
Adif espera una autorización judicial

Rabia en las familias por la lentitud en rescatar los cuerpos atrapados bajo los vagones de Adamuz

La maquinaria no permite recuperar los dos primeros vagones del Alvia Madrid-Huelva, ya que el Iryo impide el acceso de las grúas. Los allegados de las víctimas viven la situación con angustia en un centro cívico de Córdoba

Foto: Familiares de víctimas del accidente de Adamuz, a su llegada al centro cívico Poniente Sur de Córdoba. (Europa Press/Rocío Ruz)
Familiares de víctimas del accidente de Adamuz, a su llegada al centro cívico Poniente Sur de Córdoba. (Europa Press/Rocío Ruz)
EC EXCLUSIVO

La desesperación cunde entre las familias que esperan conocer noticias sobre los viajeros del accidente ferroviario de Adamuz de los que no se tiene noticia. Las últimas informaciones oficiales elevan a 42 los fallecidos en la peor tragedia de la línea AVE en 34 años de historia. Pero se espera que la cifra suba. La tensión era palpable en el entorno del centro cívico Poniente Sur de Córdoba, donde se trasladaron aquellos que no encuentran a sus allegados entre los heridos ni en los hospitales. Se esperaba que a lo largo del día los servicios de rescate pudieran acceder al talud donde cayó el tren de Alvia que iba de Madrid a Huelva, que se salió de la vía tras el descarrilamiento previo del Iryo que salvaba la distancia entre Málaga y la capital. Es ahí donde las autoridades esperan más cadáveres y donde, por el momento, no se ha podido llegar.

La lentitud de los trabajos de recuperación de los cuerpos que se estima que estén allí tiene dos explicaciones. De un lado están las dificultades de acceso que se han encontrado las máquinas necesarias para levantar los dos primeros coches del tren de Renfe. Se trata de vagones que presentan un gran "deterioro", según explicó Juanma Moreno, después de que salieran "disparados" en el siniestro. Ese es el verbo que utilizó Óscar Puente, ministro de Transportes, en la noche del domingo y que da cuenta del estado del tren accidentado.

El consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, confirmó anoche en una entrevista a Ángel Expósito en COPE que los servicios de rescate tenían localizados al menos los restos de tres personas entre los hierros de los vagones del Alvia siniestrado. Este martes, pasadas las 15 horas, se ha confirmado la recuperación de dos de los tres cuerpos.

El presidente de la Junta avanzó en la tarde del lunes que Adif estaba ya planteando "medidas alternativas" ante la dificultad técnica para el rescate de los cadáveres que se ha encontrado el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias para levantar los vagones del Alvia. Habría una fórmula más sencilla que pasa por retirar el Iryo que descarriló a las 19.45 del domingo y que sigue varado a la altura de Adamuz, pero a unos 850 metros del convoy de Renfe. El problema es que para ello es necesaria una autorización de la autoridad judicial que se encarga de la investigación del siniestro y que debe dilucidar las causas de la mayor catástrofe ferroviaria a la que se ha enfrentado la alta velocidad en España desde su puesta en marcha en 1992.

Foto: adif-alta-velocidad-madrid-barcelona-baches-via

El Ministerio de Transportes informó a última hora del lunes de las primeras decisiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Los funcionarios de este organismo se llevarán "los carriles" en el punto donde se produjo el descarrilamiento y las rodaduras del tren Iryo. "La extracción y custodia" de estos elementos se llevará a cabo entre el martes y el miércoles para ser analizados en un laboratorio. La investigación, según la CIAF, podrá prolongarse hasta un año y también contempla el análisis de las rodaduras de otros trenes que hayan pasado en las últimas fechas por el mismo punto. "Todas las hipótesis están abiertas", zanja el comunicado.

Una vez que se solucione el bloqueo y los rescatistas puedan acceder al lugar, comenzará la identificación de los cuerpos que se espera que estén entre los amasijos de hierros de los primeros dos vagones del Alvia, donde viajaban 53 de los casi 200 pasajeros del tren con destino Huelva. Por ese motivo la mayor parte de viajeros de los que se desconoce su paradero proceden de la provincia onubense, de donde también son algunos de los fallecidos cuya identidad ha trascendido, como la familia de Punta Umbría de la que sólo ha sobrevivido una menor de seis años.

Al Instituto de Medicina Legal de Córdoba han llegado ya los cuerpos de 37 de los fallecidos en el accidente. Sólo diez de esos cadáveres han sido "plenamente identificados" por el servicio de criminalística de la Guardia Civil a través de las huellas dactilares. Los facultativos han realizado la autopsia a 23 cuerpos hasta el momento.

43 denuncias de desaparición

Además, hay 43 denuncias de desaparición presentadas en las comandancias de la Guardia Civil de Huelva, Sevilla, Córdoba, Málaga y Madrid. El Centro Integrado de Datos (CID) activado para este siniestro ha realizado además un listado con los 527 pasajeros de ambos trenes. "Sólo podemos informar de los fallecidos que han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal y no de las personas fallecidas que aún pueda haber en la zona del siniestro, puesto que no hay constancia de cuántas son", añaden fuentes del organismo en un comunicado difundido por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

El centro cívico Poniente Sur está a medio camino de la estación de trenes de Córdoba y el Hospital Reina Sofía. Entre esos tres puntos han peregrinado durante todo este lunes los familiares de las víctimas del accidente de tren de Adamuz, que ha dejado al menos 42 fallecidos y 37 heridos, de los cuales 9 están en la UCI (todos adultos). En la estación de ladrillo rojo, inaugurada en 1992 como punto medio entre Madrid y Sevilla, un cartelón remite a los allegados de desaparecidos y heridos a dirigirse al edificio municipal, junto al Coso de Los Califas, la plaza de toros de la ciudad.

Las administraciones colocaron allí desde primera hora los dispositivos para atender a todo aquel que no tuviera noticias de familiares y amigos que viajasen en los dos trenes siniestrados. Allí había esperándolos equipos de emergencias del 061, efectivos de la Policía Local y los servicios sociales del Ayuntamiento de Córdoba y profesionales sanitarios y psicólogos de la Cruz Roja. El goteo de llegadas fue lento, pero constante hasta bien pasado el mediodía. Llegaban desde sus lugares de origen y también desde Adamuz, desde donde fueron trasladados en autobús después de que pasaran la noche entre la caseta municipal y el polideportivo de esta pequeña localidad que ronda los 4.000 habitantes.

Los trabajadores que los han atendido hablan de reacciones que van desde la ira a la ansiedad. Y esas emociones se dejaron ver según iban llegando al edificio municipal donde pasaron gran parte del lunes. Algunos llegaban llorando y exclamando los nombres de los familiares a los que iban buscando. Otros rechazaban hablar con los periodistas, que pronto fueron trasladados desde la misma puerta a un espacio más lejano, a unos metros de la entrada, para evitar el contacto directo con las víctimas. Más de medio centenar de personas esperaban con angustia noticias de, al menos, 33 viajeros de los casi 500 que iban en los trenes siniestrados.

Foto: accidente-ferroviario-cordoba-pueblo-adamuz
TE PUEDE INTERESAR
En la zona cero del accidente de Adamuz: "Yo vi cómo arreglaban las vías hace unos meses"
Guillermo Cid. Adamuz (Córdoba) Gráficos: Unidad de Datos Mapa: Emma Esser Fotografía: Pedro Pascual

La tensión se dejó notar según pasaron las horas y, ya pasadas las 18:00, se escucharon gritos e incluso hubo una carrera que puso en alerta a los servicios de emergencias. Al poco tiempo, la familia de uno de los heridos pidió a los medios la difusión de su foto para intentar localizarlo, ya que aseguran que la Policía Judicial lo localizó con vida, pero no han sido capaces después de encontrarlo en ninguno de los hospitales de Córdoba donde están ingresados los heridos del accidente.

Hubo momentos muy complejos durante la jornada, como ocurrió con Miriam Albarico, vecina de Lepe que pareció ser localizada en un hospital cordobés, tal y como contó su padre, Horacio, ante las cámaras de Canal Sur. La joven de 27 años fue una de las personas cuya foto fue difundida por sus allegados en redes sociales con la esperanza de conseguir alguna pista sobre ellos. A pesar de las declaraciones del padre, al cierre de esta edición no había aparecido, lamentó una allegada en redes sociales, donde explicó que se había producido una confusión.

Otros optaron directamente por acudir a los hospitales de la ciudad, como hizo Juan Barroso, un vecino de Huelva que buscaba a cuatro viajeros del Alvia Madrid-Huelva, entre los que se encontraba su primo. Así lo contó a los periodistas a las puertas del Hospital Reina Sofía de Córdoba, que atendió a la mayoría de heridos que requirieron hospitalización tras las labores de triaje que se realizaron sobre el terreno en el puesto sanitario instalado en Adamuz en la noche del domingo.

Esa misma noche, según fuentes sanitarias, hubo que suspender todas las operaciones del principal hospital cordobés ante la llegada de las víctimas del accidente e incluso dieron de alta a pacientes pendientes de operación para liberar camas. Otros heridos fueron atendidos en los hospitales privados de Córdoba, pero también en centros de otras provincias como el Regional y el Virgen de la Victoria de Málaga o el Hospital del Alto Guadalquivir, en la localidad jiennense de Andújar.

La angustia era la misma a las puertas del Reina Sofía que en los alrededores del Centro Cívico Poniente Sur o en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Córdoba, donde custodiaron los cadáveres que llegaron desde Adamuz mientras la cifra oficial de fallecidos se mantenía casi estática. Para aliviar en lo posible la angustia, una veintena de profesionales de la Cruz Roja estaba a su disposición en turnos rotatorios en dependencias municipales habilitadas. "Les ofrecemos acompañamiento y apoyo presencial", explicó una portavoz de la organización, Carmen Torrico, que señaló que muchos de sus compañeros trabajaron en la zona desde la misma noche del accidente.

Los efectivos de Cruz Roja prevén que el edificio esté abierto toda la noche, pero fuentes conocedoras indican que allí no se han habilitado camas ni otro tipo de material. Hasta el edificio municipal se acercó también el alcalde de Córdoba, José María Bellido, y poco después llegó el consejero de Justicia y Administración Local, el cordobés José Antonio Nieto, de quien dependen además los institutos de medicina legal. Fuentes de su entorno explicaron a esta redacción que el dirigente popular estuvo hablando con los familiares uno a uno, por lo que su presencia se alargó durante un par de horas.

La desesperación cunde entre las familias que esperan conocer noticias sobre los viajeros del accidente ferroviario de Adamuz de los que no se tiene noticia. Las últimas informaciones oficiales elevan a 42 los fallecidos en la peor tragedia de la línea AVE en 34 años de historia. Pero se espera que la cifra suba. La tensión era palpable en el entorno del centro cívico Poniente Sur de Córdoba, donde se trasladaron aquellos que no encuentran a sus allegados entre los heridos ni en los hospitales. Se esperaba que a lo largo del día los servicios de rescate pudieran acceder al talud donde cayó el tren de Alvia que iba de Madrid a Huelva, que se salió de la vía tras el descarrilamiento previo del Iryo que salvaba la distancia entre Málaga y la capital. Es ahí donde las autoridades esperan más cadáveres y donde, por el momento, no se ha podido llegar.

Accidente tren Adamuz Iryo Renfe
El redactor recomienda