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La crisis del SAS, Almería y la guerra entre PP y Vox lanzan a Moreno a agotar la legislatura
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Abascal pesca en la desafección

La crisis del SAS, Almería y la guerra entre PP y Vox lanzan a Moreno a agotar la legislatura

En San Telmo creen que el tiempo juega a su favor a pesar de la preocupación por el crecimiento del partido de Santiago Abascal, que pondrá alto el listón a los barones populares en Extremadura y Castilla y León

Foto: Juanma Moreno, en uno de los nuevos vehículos de Santana que se fabrican en Linares. (EFE / Carlos Cid)
Juanma Moreno, en uno de los nuevos vehículos de Santana que se fabrican en Linares. (EFE / Carlos Cid)
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A Juanma Moreno le gusta jugar con la fecha electoral en los meses previos a la apertura de las urnas. A veces, parece que disfruta al ver cómo sus adversarios pierden el tiempo en hacer cábalas y manejar distintos escenarios. Ya lo hizo en 2022, cuando incluso bromeó con pedirle inspiración al cristo que porta en la Semana Santa de Málaga para que lo iluminase con la fecha. A pesar de esta afición del barón popular, ha dejado claro en numerosas ocasiones que su intención es la de agotar la legislatura, lo que sitúa los comicios en mayo o junio del año próximo.

Esto responde al escaso gusto de Juanma Moreno por dar volantazos. Pero también a una conjunción de elementos que conducen a que ese será el escenario más favorable para el presidente de la Junta. Y hay factores internos y externos que justifican esa decisión. De un lado están las crisis que afronta el político malagueño en el plano doméstico: el escándalo de corrupción en Almería y el fallo en el sistema de cribados del cáncer de mama. Y del otro el calendario electoral que está a punto de comenzar en Extremadura y seguirá por Castilla y León antes de llegar a Andalucía.

En San Telmo hay ya un cierto alivio después de dos meses jugando al contraataque, algo a lo que el Gobierno de Juanma Moreno no está acostumbrado. El entorno del presidente respiró a principios de la pasada semana cuando la Fiscalía archivó la denuncia de Amama por el supuesto “borrado y manipulación” de pruebas diagnósticas. La crisis de los cribados no se ha acabado. Sobre todo cuando Antonio Sanz ya tiene en marcha un proceso de reorganización del SAS y ha habido varios ceses en lo que es una confesión velada de que la gestión sanitaria del PP andaluz no iba por buen camino.

Esa agilidad en la toma de decisiones, según el entorno del presidente, ha servido para lanzar el mensaje de que el Gobierno está manos a la obra. Tanto es así que en San Telmo admiten en privado que en octubre sufrieron en las encuestas y ese batacazo ya se ha recuperado. En el círculo cercano del presidente existe el convencimiento de que no hay un incendio sanitario como el que airea la oposición. Para demostrarlo, recuerdan que las investigaciones de los contratos de emergencia del SAS apenas son relevantes para el 3% de los votantes a pesar de que los últimos tres gerentes del organismo han pasado por los juzgados y la exconsejera Catalina García acudirá como testigo.

Foto: tropiezo-amama-denuncia-borrado-historiales-estrategia-oposicion-moreno

Con Almería ocurre algo similar. El cese fulminante de Javier Aureliano García y el resto de implicados y la designación de una nueva cúpula son suficientes, creen los populares, para poner un cortafuegos. El hecho de que todos los dirigentes del PP en la provincia más oriental de Andalucía hayan crecido a la sombra de Gabriel Amat no preocupa en San Telmo a pesar de que las conversaciones interceptadas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incluyen comportamientos que apuntan a graves delitos de corrupción

La rápida actuación en las dos crisis domésticas es el argumento que usan en el PP y el Gobierno para comenzar a darlas por resueltas. Pero para que el problema acabe por solucionarse la ecuación necesita también contar con el factor tiempo. "El tiempo nos beneficia", explican en el entorno del presidente para justificar ese escenario de elecciones en mayo o junio, siempre teniendo en cuenta el calendario de fiestas primaverales andaluzas y el calor estival.

El paso del tiempo permitirá también ver cómo se comportan los votantes en Extremadura y Castilla y León, las comunidades que abren el ciclo electoral y que son el factor exógeno que apunta a que las andaluzas serán dentro de seis o siete meses y no antes. Las campañas en estas dos regiones van camino de convertirse en una pugna entre PP y Vox, como demostró el enganchón que protagonizaron Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo en las primeras horas de la campaña extremeña.

El PSOE no remonta

Las encuestas apuntan a que los populares necesitarán a la formación ultra para atar la investidura, lo que abocará a una dura negociación para María Guardiola y Alfonso Fernández Mañueco salvo que haya un vuelco demoscópico. Mientras eso ocurre Moreno verá cómo el Parlamento andaluz aprueba sin problemas el presupuesto de 2026, pondrá en marcha una nueva campaña de promoción turística y seguirá cortando cintas de nuevos centros de salud. El contraste entre la pugna de sus compañeros con Vox y la estabilidad de la que presume el malagueño será su principal argumento para colocarse, como en 2022, como la opción lógica evitar que Vox toque poder en Andalucía.

El PSOE sigue sin remontar en los sondeos y eso coloca a Moreno como ese dique de contención, aunque en San Telmo admiten en privado que hay preocupación por el efecto del caso Almería en los ya de por sí buenos números de Vox. Es cierto que los de Abascal siempre se comportan mejor en las encuestas que en las urnas, pero el discurso de Manuel Gavira tras la detención de Javier Aureliano García se centró en la equiparación entre la corrupción del PP y del PSOE. "Ellos van a decir que somos lo mismo", expresan desde el Gobierno andaluz, una tesis que, por cierto, comparten los socialistas, que creen que Vox logra pescar entre la desafección que provocan la investigación en la Diputación almeriense y la relacionada con José Luis Ábalos, Koldo García y Santos Cerdán.

A Juanma Moreno le gusta jugar con la fecha electoral en los meses previos a la apertura de las urnas. A veces, parece que disfruta al ver cómo sus adversarios pierden el tiempo en hacer cábalas y manejar distintos escenarios. Ya lo hizo en 2022, cuando incluso bromeó con pedirle inspiración al cristo que porta en la Semana Santa de Málaga para que lo iluminase con la fecha. A pesar de esta afición del barón popular, ha dejado claro en numerosas ocasiones que su intención es la de agotar la legislatura, lo que sitúa los comicios en mayo o junio del año próximo.

Juanma Moreno
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