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Recetas de buen periodismo en el "cruce de caminos" entre presión e incertidumbre
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Organizado por El Confidencial en Sevilla

Recetas de buen periodismo en el "cruce de caminos" entre presión e incertidumbre

El foro 'Hacia dónde van los medios' apunta hacia el optimismo, con matices, del impacto de las nuevas técnicas de la profesión, que seguirá siendo necesaria y que se convierte en un refugio para la ciudadanía en momentos de crisis

Foto: El director de El Confidencial, Nacho Cardero, durante su intervención.
El director de El Confidencial, Nacho Cardero, durante su intervención.

El periodismo está en medio de un "cruce de caminos" que definirá su razón de ser en las próximas décadas. La expresión es de Nacho Cardero, director de El Confidencial, que este viernes participó en un foro en Sevilla para analizar los retos de los medios de comunicación patrocinado por la Fundación Cajasol y la Junta de Andalucía. El jefe del rotativo nacido hace ahora casi un cuarto de siglo se rodeó de periodistas de investigación, columnistas, responsables de la televisión pública y académicos para analizar esa encrucijada en la que están periódicos, radios y televisiones. Y lo hizo ante un auditorio poblado en su mayoría por estudiantes de comunicación, que apuntaron las recetas que allí se dibujaron sobre cómo debe ser el periodismo del futuro y también el del presente.

El anfitrión de la jornada fue Antonio Pulido, presidente de la Fundación Cajasol, que albergó el evento y lo inauguró con un análisis de cómo ha sido el recorrido de los últimos 25 años. En ese trayecto, dijo Pulido, ha habido un notable impacto de las nuevas tecnologías que han derivado en el surgimiento de nuevos formatos que van desde lo puramente digital al podcast. "El Confidencial fue pionero en el periodismo digital en España", reconoció el responsable de Cajasol, que destacó cómo la fórmula con la que nació el diario en 2001 es hoy "la línea general del sector".

"Es un momento crucial", abundó Pulido, que se mostró convencido de que los medios "serios y rigurosos" podrán seguir realizando su labor en los años venideros. Cardero recogió el guante con una apelación directa a los jóvenes, a esa compleja combinación entre nuevas generaciones y periodismo. "Nuestro mundo cambia a pasos agigantados y hoy es más necesario que nunca contar lo que otros no quieren que cuentes", lanzó el director del periódico, que cree que en esta "era de la desinformación" son necesarios "medios cualificados que ejerzan de contrapeso" ante situaciones "altamente complicadas".

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Esa situación compleja es el "cruce de caminos" en el que se encuentra la profesión. Y no son sólo dos los caminos que confluyen en la actual contingencia. Los medios viven sometidos a varias amenazas, como son las "presiones" del poder político y también la "desafección progresiva de los lectores a la prensa". "Siempre se ha dicho que hay rechazo del público a los medios, pero se ha agravado con las redes sociales y la tecnología". Estos dos elementos, según el relato de Cardero, han sido claves para que la intermediación que antes ejercían los medios cada vez sea más débil.

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"Ahora tienen otros medios al margen de la prensa tradicional y están muy bien, pero eso no es periodismo ni información", advirtió el periodista, que también puso el foco en el binomio que forman la independencia editorial y la económica. Cardero explicó que el "divorcio" entre los medios y las redes sociales y buscadores como Google y las grandes tecnológicas tendrá un efecto económico ante la más que probable caída de la audiencia y, en consecuencia, de los ingresos por publicidad. "Esto lo saben los poderes y cada vez presionan más", lamentó el director de El Confidencial, que recordó cómo en EEUU Donald Trump "quita y pone presentadores" o intenta influir en referentes como The Washington Post o The New York Times.

En España también ocurre —"llamadas ha habido siempre para poner o quitar un titular"—, aunque Cardero aludió a la complicada situación que vivió su periódico en febrero de 2024, cuando el rotativo publico informaciones que afectaban directamente al Gobierno de Pedro Sánchez y que hoy tienen efectos políticos. "Hay una cacería contra los medios que quieren ejercer periodismo libre e independiente", denunció el periodista, que dejó claro que cuando una información "es de interés general y está contrastada" no hay lugar a ese tipo de cacerías.

placeholder Javier Caraballo, José María Olmo, Carmen Torres, Hada Sánchez y José Luis Losa.
Javier Caraballo, José María Olmo, Carmen Torres, Hada Sánchez y José Luis Losa.

"Una persecución tan explícita pocas veces la ha habido y la sociedad civil no se ha levantado para denunciarlo como debería", abundó el director de El Confidencial, que también esbozó el nuevo escenario que se abre con la llegada de la Inteligencia Artificial (IA) a las redacciones. La misma IA que participará de esa menor llegada de lectores por su efecto en los buscadores y añade incertidumbre en la generación de imágenes o audio, servirá también para revolucionar la tarea diaria del periodista, pero nunca para hacer la labor del redactor que elabora los contenidos o aporta análisis.

La muestra viva de esa afirmación de Cardero la aportó poco después José María Olmo, jefe de investigación de El Confidencial, que relató cómo para contrastar una información relacionada con el caso Begoña Gómez tuvo que verse primero con una fuente que resultó ser infructuosa y, después, con la que finalmente confirmó la información anónima que le había llegado. Lo hizo en una pista forestal a las afueras de Madrid donde la fuente lo invitó a comer hamburguesas en un merendero. "Si le pides un resumen a la IA de unas diligencias de 300 páginas no te va a sacar la palabra chistorra", añadió en alusión al vocabulario del caso Koldo para después afirmar que "es imposible sustituir el trabajo de un periodista de investigación.

"Los medios cada vez van a ser más necesarios, pero quizás para una audiencia más reducida", vaticinó el periodista de Cartagena, que reconoció que en el futuro ecosistema de medios habrá muchos que dejen de ser sostenibles. El problema de la IA, para Olmo, es que la extensión de su uso contagia la "sospecha" de la existencia de contenidos falsos por Inteligencia Artificial. El riesgo de esa nueva realidad es que esa duda "destruye la credibilidad, que es lo único que tenemos". "La IA es un desafío, pero no es un problema si no os convertís en parte del problema", apeló el jefe de investigación a los estudiantes allí presentes: "Si un periodista vive de la IA, su valor añadido será cero"

placeholder José María Olmo (El Confidencial), Carmen Torres (Canal Sur) y Hada Sánchez (Universidad de Sevilla).
José María Olmo (El Confidencial), Carmen Torres (Canal Sur) y Hada Sánchez (Universidad de Sevilla).

Hada Sánchez Gonzáles es catedrática de la Universidad de Sevilla, experta en IA y coincidió con Olmo en parte. "Ha venido para asistirnos", defendió la profesora de la US, que abogó por "alfabetizar" en el uso de las nuevas herramientas como ChatGPT o Gemini a las audiencias y también a los estudiantes para que sepan utilizarlas como "un copiloto o un asistente" y con "conciencia crítica". En el campo de los medios, Sánchez Gonzáles propuso el "introemprendimiento" para que introduzcan en su día a día la herramienta artificial, como ya ocurre en muchas redacciones.

"La IA va a provocar más adicción en la ciudadanía que las redes sociales", terció Javier Caraballo, columnista de El Confidencial y otros medios de comunicación, que reconoció no ser capaz "de augurar lo que va a ocurrir dentro de 50 años". Sobre todo, como recordó, porque hace ahora 50 años de la generalización del fax, una tecnología que ya no existe. "Pensaba que el salto que habíamos vivido desde el fax era irrepetible, pero ahora ya no lo sé", reconoció el periodista que, no obstante, se mostró más preocupado por "la inteligencia humana que por la inteligencia artificial",

Caraballo afirmó que en el momento actual "tiene más credibilidad la mentira que la verdad" y hay ciudadanos que "no quieren saber la verdad". En esa nueva realidad colaboran, según el columnista, los periodistas que se esfuerzan "en cavar la tumba del descrédito" y también nuevos creadores de contenido. Como Olmo, relató una anécdota reciente en la que tuvo que confrontar con una youtuber a la que afeó que afirmase que España es "un país inseguro" y que esa inseguridad "la provocan los inmigrantes". Tras el choque, la youtuber acusó a los periodistas con los que discutió en la mesa de debate de "no querer ver la realidad" en su canal con cientos de miles de seguidores. "Contra eso no puedes hacer nada, es la deriva de los tiempos", zanjó Caraballo.

placeholder Vista del público asistente a la charla.
Vista del público asistente a la charla.

Carmen Torres, directora de contenidos informativos y transformación digital de Canal Sur, le llevó la contraria a su antiguo compañero en El Mundo. "Cuando pasa algo, la gente a los medios de verdad", matizó la periodista gaditana, que aludió a situaciones como la pandemia de covid, la DANA de Valencia o el apagón del pasado abril. En esos contextos, "los ciudadanos son sensatos como para acudir a la radio o el periódico y no informarse a través de TikTok". "A la hora de la verdad, saben reconocer el rigor porque en los momentos críticos, los ciudadanos necesitan la verdad", zanjó.

La directiva de RTVA aludió también al "hooliganismo político" y marcó la línea divisoria entre el periodismo y el activismo, aunque en este segundo bando haya quien tiene el carnet de periodista. "Cuando ves en una tertulia a periodistas que hablan con información, no es como cuando ves a un activista que se dedica a la agitación o la demagogia", señaló Torres, que garantizó que en Canal Sur no hay tertulianos que "insulten a los votantes". "Un medio público no puede ser hostil a los representantes de los ciudadanos", abundó la periodista, que contrastó esta realidad con otros medios públicos en los que sí ocurre.

"Yo aprendí a respetar a los compañeros", abundó Torres en una defensa de la vieja consigna del periodismo, el "perro no come carne de perro". Lo hizo para criticar que en al actual contexto de polarización hay un constante señalamiento y "depende de en qué caso, eres héroe o villano". Por eso, asegura, ha dejado de opinar en redes sociales. Sobre ese asunto, Javier Caraballo recordó que el enfrentamiento entre medios es un fenómeno que siempre ha existido, pero ahora la situación es distinta. "Un medio puede ser conservador o progresista, pero no del PP o del PSOE", censuró el columnista, que cree que hay periodistas "adquiriendo el papel de los políticos más grotescos. "Se enzarzan en debates en redes sociales de forma más bestia que los políticos.

placeholder Los periodistas Ana Ordaz, Antonio Rubio y José Luis Losa.
Los periodistas Ana Ordaz, Antonio Rubio y José Luis Losa.

Olmo añadió que, en su opinión, son "activistas a los que les molesta la verdad" y admitió que hay periodistas "con grandes altavoces abonados a locuras para que la realidad les encaje a martillazos". "La gente busca refuerzo a las cosas que ya piensa y eso es muy barato", explicó el jefe de investigación de El Confidencial, que puso el acento en la diferencia entre trasladar hechos a la opinión pública y apostar por los adjetivos. "Lo primero cuesta dinero, pero el adjetivo es muy fácil, generar rabia en el lector es muy barato".

"Los influencers se aprovechan del algoritmo para vender mensajes viscerales", lamentó Olmo, que habló de una generación "que tiene la cabeza frita de ver vídeos improductivos". Y se mostró optimista a la espera del surgimiento de un efecto rebote para que las audiencias vuelvan a apostar por el "consumo responsable de información". Carmen Torres abundó en esa misma idea para reclamar también la "responsabilidad individual" de los ciudadanos, que tienen el deber de estar informados. Y auguró que los jóvenes que hoy no se interesan por la información, se harán mayores y "serán más activos y responsables" con el consumo de medios. Hada Sánchez Gonzáles, por su parte, puso tarea a los medios para "aterrizar y buscar a los perfiles jóvenes" en las plataformas que utilizan para informarse.

Esos jóvenes son los que se matriculan cada año en el máster que El Confidencial y la Universidad Rey Juan Carlos organizan y cuyo director, Antonio Rubio, participó en las jornadas del viernes en Sevilla. "La inteligencia humana tiene que ir a informarse de verdad", dijo el veterano periodista para recoger el guante de Caraballo y antes de dialogar con Ana Ordaz, periodista de datos y exalumna del citado máster. Rubio anunció al final de su intervención la creación de los Premios de Periodismo de Investigación que El Confidencial entregará el año próximo por su XXV aniversario antes del cierre de la jornada, que quedó a cargo de Justo Navarro, director del Centro Andaluz de las Letras. Navarro destacó el ejemplo de El Confidencial como referente del periodismo de investigación. "El público no se conforma ya con las sobras o migas de la información caída de los centros de poder gubernamentales, militares, judiciales o policiales quiere algo más, periodismo de investigación, campo en el que también El Confidencial ha sido ejemplar", afirmó.

El periodismo está en medio de un "cruce de caminos" que definirá su razón de ser en las próximas décadas. La expresión es de Nacho Cardero, director de El Confidencial, que este viernes participó en un foro en Sevilla para analizar los retos de los medios de comunicación patrocinado por la Fundación Cajasol y la Junta de Andalucía. El jefe del rotativo nacido hace ahora casi un cuarto de siglo se rodeó de periodistas de investigación, columnistas, responsables de la televisión pública y académicos para analizar esa encrucijada en la que están periódicos, radios y televisiones. Y lo hizo ante un auditorio poblado en su mayoría por estudiantes de comunicación, que apuntaron las recetas que allí se dibujaron sobre cómo debe ser el periodismo del futuro y también el del presente.

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