Rufián persigue a Yolanda Díaz en el CIS y sus socios arrojan dudas sobre su candidatura
El portavoz de ERC es el preferido como presidente para el 3,6% de los encuestados, solo dos décimas menos que la ministra de Trabajo. Sumar se reúne este sábado para repensar su estrategia
Yolanda Díaz conversa con Gabriel Rufián en presencia de Sira Rego. (EP)
Yolanda Díaz no ha dicho todavía si tiene intención de volver a presentarse a encabezar la candidatura de Sumar a las próximas elecciones generales, sean cuando sean, pero a nadie le extrañaría que lo hiciera. La ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda es la jefa del ala minoritaria del Gobierno de coalición y lideró la confluencia de izquierdas en los comicios de julio de 2023. A pesar de la pérdida de escaños respecto a Unidas Podemos, aquella alianza armada alrededor de la política gallega fue clave para que Pedro Sánchez pudiera sumar los votos suficientes para ser investido. Lo lógico será repetir la fórmula, pero la izquierda española no siempre funciona bajo los preceptos de la lógica.
La titular de Trabajo es la virtual jefa de una amalgama de partidos que ya ha sido abandonada por dos de los integrantes —Podemos y Compromís— y hay que recordar que Díaz ni siquiera tiene un cargo orgánico en el partido-movimiento que se fundó a su alrededor. Aunque sigue controlando su funcionamiento, dio un paso al lado tras encadenar varios fracasos electorales en las autonómicas y europeas del año pasado. Y el ciclo electoral que comienza en Extremadura en apenas un mes tampoco se presenta muy halagüeño. Con estos mimbres resulta lógico que en el espacio a la izquierda del PSOE haya dudas sobre la idoneidad de que la gallega sea la más idónea para amalgamar un voto imprescindible para que haya gobierno de coalición.
Y en medio de este escenario hay pistas en las encuestas que discuten también el liderazgo de la vicepresidenta segunda. Y no solo la escuálida intención de voto que arrojan los distintos sondeos. La última oleada del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) apunta un dato llamativo en la pregunta sobre la preferencia para el puesto de presidente del Gobierno. Pedro Sánchez encabeza la clasificación, con el 24,5%, seguido de lejos por Santiago Abascal (11%) y Alberto Núñez Feijóo (8,9%). La siguiente ya es Yolanda Díaz, con el 3,8% de los encuestados, pero muy de cerca aparece Gabriel Rufián, a solo dos décimas de la gallega, con el 3,6%.
Es cierto que son porcentajes muy pequeños, pero no despreciables en esta competición. Sobre todo cuando hace apenas seis meses, en el sondeo de mayo, el portavoz de ERC en el Congreso no aparecía en el CIS. Y lo más relevante es que se trata de una pregunta que tiene respuesta espontánea, es decir, que los encuestadores no han planteado la opción del político catalán, sino que hay 145 de los 4.028 participantes en el sondeo que han dicho su nombre motu proprio. Y en el caso de Yolanda Díaz son solo 153.
Rufián apareció por primera como preferido para ser presidente en el CIS de junio con un exiguo 0,6%. Es el mismo nivel que tenían Irene Montero (0,8%) o Ione Belarra (0,5%), mientras que Yolanda Díaz estaba en el 3,8%. En julio, el dirigente republicano escaló al 1,7%, justo cuando deslizó una propuesta de armar un "frente plurinacional" para aunar no solo a quienes estuvieron bajo el paraguas de Sumar, el 23-J, sino también a fuerzas como EH Bildu, el BNG o Adelante Andalucía. Aquello fue recibido con frialdad cuando no con un sonoro portazo. Esta última respuesta fue la que recibió precisamente de sus correligionarios, que situaron la fuga de Rufián en una idea del portavoz, sin apoyo orgánico.
Desde entonces, Rufián no ha hecho más que ganar apoyos en la pregunta del CIS, con un 2% en el sondeo de septiembre, un 2,7% en el de octubre y el citado 3,6% de la encuesta divulgada hace apenas unos días. Y es llamativo ver de dónde llegan esos votantes que quieren al catalán en Moncloa. Los más rufianistas son los de ERC, ya que el 19,3% lo mencionan. El porcentaje es similar al que recibe de los afines al BNG (17,5%) y EH Bildu (16,1%), pero entre quienes votaron a Sumar en 2023 ha convencido a un 9,8%. Esto significa que uno de cada diez personas que votó a Yolanda Díaz prefiere al dirigente de ERC como presidente antes que a la gallega. Y entre quienes optaron por el PSOE hay un 4% que también lo mencionan, un porcentaje pequeño pero que corresponde a unos 300.000 votantes socialistas si se extrapola a los resultados del 23-J.
Que no exista un recambio obvio no significa que no haya voces que no digan en público que la candidatura de Yolanda Díaz es cosa hecha
Del Rufián que sacó una impresora desde su escaño en 2017 al que interrogó duramente a Carlos Mazón el pasado lunes en el Congreso hay un viaje mucho más extenso que el que va del salón de plenos a la sala Prim, donde se celebra la comisión de investigación sobre la DANA. Es la evolución de un cachorro del independentismo un tanto estridente y al que ahora muchos miran como referente en el espacio a la izquierda del PSOE. Y esto no significa que el político de Santa Coloma se vaya a lanzar a competir con la vicepresidenta por encabezar la lista de una confluencia de izquierdas a nivel estatal. Pero sí que podría estar en las condiciones de hacerlo.
Más allá de la irrupción de Rufián en el CIS, lo que sí hay es un debate soterrado sobre cómo debe ir la izquierda a los próximos comicios. Se da por imposible que Podemos vaya a volver al redil, ya que las tesis en la cúpula morada pasan por recuperar la bandera de referencia en el espacio más radical que el PSOE. Hay quien piensa que debe ponerse en marcha una "nueva cáscara" que no repita los errores de Sumar. Y también que se abra el debate sobre un nuevo referente, aunque fuentes del espacio reconocen en privado que "no hay un mirlo blanco".
Que no exista un recambio obvio no significa que no haya voces que no digan en público que la candidatura de Yolanda Díaz es cosa hecha. "Eso no está cerrado", expresó el coordinador general de IU, Antonio Maíllo, este martes en un desayuno informativo en Sevilla. Él mismo no se descartó, aunque su paso adelante para encabezar la lista de Por Andalucía a las autonómicas de 2026 hace casi imposible que acabe dando el paso de competir con su aliada.
Yolanda Díaz no ha dicho todavía si tiene intención de volver a presentarse a encabezar la candidatura de Sumar a las próximas elecciones generales, sean cuando sean, pero a nadie le extrañaría que lo hiciera. La ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda es la jefa del ala minoritaria del Gobierno de coalición y lideró la confluencia de izquierdas en los comicios de julio de 2023. A pesar de la pérdida de escaños respecto a Unidas Podemos, aquella alianza armada alrededor de la política gallega fue clave para que Pedro Sánchez pudiera sumar los votos suficientes para ser investido. Lo lógico será repetir la fórmula, pero la izquierda española no siempre funciona bajo los preceptos de la lógica.