Los 4.000 millones de financiación extra que Moreno quiere usar para desactivar a Montero
El presidente de la Junta intenta anticiparse a la titular de Hacienda, que presentará un modelo de financiación que favorecerá a Andalucía como pilar fundamental de su campaña como candidata del PSOE en 2026
En medio del torbellino de la crisis de los cribados, Juanma Moreno deslizó un mensaje el jueves que avanza cuál será, junto al debate sanitario, el otro pilar de la precampaña andaluza. El presidente de la Junta avanzó que su consejera de Hacienda, Carolina España, reclamará este lunes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera una financiación extra de 4.000 millones de euros para Andalucía. La cantidad le sonará a María Jesús Montero, que presidirá la reunión, pues es la cifra que resultó del informe sobre financiación autonómica que ella misma impulsó como consejera andaluza de Hacienda en 2017 y que contó con el apoyo del líder popular, entonces jefe de la oposición.
España pedirá a la vicepresidenta y ministra de Hacienda esta transferencia en una suerte de actualización del debate sobre el modelo de reparto de fondos entre las comunidades autónomas. Y la elección del momento no es casual. Montero ha citado a las regiones para informarles de la aprobación de la senda de estabilidad para las administraciones, primer paso del trámite de los Presupuestos Generales del Estado que la sevillana quiere sacar adelante a pesar de las dificultades que tiene el Gobierno para avanzar en su agenda parlamentaria. Pero en el orden del día habrá un punto para informar sobre cómo va la elaboración de la propuesta de nueva financiación autonómica.
Montero se fue a Madrid en 2018 con esta misión, pero la complejidad del reto ha hecho imposible afrontarlo hasta ahora, ya que ha pasado a formar parte de los acuerdos que el PSOE y el PSC han firmado con los partidos independentistas en los últimos años. La financiación singular para Cataluña sobrevuela el debate, pero las informaciones avanzadas por este periódico indican que Montero y su equipo van en otra dirección. Según fuentes de la Generalitat y del propio Ministerio de Hacienda, el proyecto que la vicepresidenta primera tiene entre manos va más encaminado a beneficiar a las comunidades infrafinanciadas que a contentar a Junts per Catalunya. Y Andalucía sería precisamente una de las regiones que saldrían mejor paradas.
El entorno de la ministra de Hacienda siempre ha deslizado, en privado, que las propuestas que salgan del edificio de la calle Alcalá no podrían perjudicar a su comunidad de origen. Mucho menos ahora que la dirigente socialista está apenas a unos meses de dejar el Ministerio para convertirse en candidata socialista a las elecciones andaluzas. Enfrentarse a ese reto con una nueva financiación que beneficie a Cataluña sería partir con demasiado peso en las alas y el escenario que se atisba es precisamente el contrario: un modelo donde Andalucía salga bien parada, igual que el resto de regiones infrafinanciadas, y que sirva a Montero en su campaña autonómica.
En San Telmo ya han pasado por una situación similar con la quita de la deuda, que también surgió de un acuerdo entre el PSOE y el independentismo y acabó extendiéndose al resto de comunidades. Moreno comenzó defendiendo que solo aceptaría la condonación si la cantidad era superior a la catalana, como acabó ocurriendo en la propuesta de Hacienda. Al constatarse este hecho, el Gobierno andaluz viró y a fecha de hoy mantiene el rechazo a la oferta del Ejecutivo central con el argumento de que Andalucía no necesita una quita, dado que mantiene una ratio de deuda frente al PIB que no supone un problema para las cuentas autonómicas.
El barón popular se enfrenta a un escenario similar y ha optado por poner la venda antes de la herida. Los 4.000 millones que reclama en el nuevo modelo de financiación son los que Montero pedía cuando Mariano Rajoy estaba en Moncloa. Y se puede encontrar con que Montero haga una propuesta que encaje en estas cifras, según las informaciones publicadas hasta ahora. El Ministerio de Hacienda pretende agrandar el montante que el Estado cede a las regiones para afrontar el gasto en servicios públicos que son de su competencia. Y en el caso andaluz pondría en un brete a Moreno si, al final, la líder del PSOE-A acaba por cumplir las expectativas.
"Nos tienen que dar los 4.000 millones", expresan desde San Telmo antes de conocer oficialmente cómo va el diseño de la nueva financiación. El movimiento de Moreno servirá para intentar contrarrestar un modelo beneficioso para Andalucía, una de las principales bazas de Montero en su campaña andaluza. Es cierto que la financiación autonómica no levanta pasiones en el electorado, pero forma parte del debate político en la comunidad más poblada del país desde hace décadas. El discurso del presidente de la Junta el pasado 28-F provocó una sonora ovación cuando abordó este asunto, pero es cierto que lo hizo ante un público más que favorable.
En Andalucía ya saben qué ocurre cuando una campaña electoral gira en torno al asunto catalán. Ocurrió en 2018, cuando al calor de los momentos álgidos del proceso independentista, Vox creció como la espuma y por debajo del radar de las encuestas. En San Telmo lo saben y en San Vicente también. Por eso, los populares intentan desactivar el probable órdago de Montero sobre la financiación autonómica. Sobre todo cuando puede ser una suerte de último servicio de la sevillana como titular de Hacienda.
Una buena propuesta de financiación y unos presupuestos que rieguen Andalucía serían una buena carta de servicios, por más que ninguno de los dos proyectos vayan a estar aprobados antes de las andaluzas, previstas para la primavera de 2026. La tramitación de la nueva financiación irá más allá y la compleja aritmética parlamentaria aleja la posibilidad de que los PGE lleguen a buen puerto. Pero protagonizarán el debate de la precampaña junto con la crisis en el Sistema Andaluz de Salud.
"Moreno sigue teniendo buenas cartas, pero ya no tiene tres ases y un rey", ilustra una fuente socialista para dibujar el escenario tras la polémica de los cribados. Las encuestas siguen sin dar alas al PSOE de María Jesús Montero, pero Juanma Moreno no recorrerá el camino hacia las andaluzas con la placidez que preveía hace solo un par de meses.
En medio del torbellino de la crisis de los cribados, Juanma Moreno deslizó un mensaje el jueves que avanza cuál será, junto al debate sanitario, el otro pilar de la precampaña andaluza. El presidente de la Junta avanzó que su consejera de Hacienda, Carolina España, reclamará este lunes en el Consejo de Política Fiscal y Financiera una financiación extra de 4.000 millones de euros para Andalucía. La cantidad le sonará a María Jesús Montero, que presidirá la reunión, pues es la cifra que resultó del informe sobre financiación autonómica que ella misma impulsó como consejera andaluza de Hacienda en 2017 y que contó con el apoyo del líder popular, entonces jefe de la oposición.