La "pinza" entre Vox y la izquierda choca con la "estabilidad" de los Presupuestos de Moreno
Las cuentas de la Junta para 2026 saldrán adelante gracias a la mayoría del PP pese a las enmiendas de toda la oposición. El partido de Abascal y los socialistas coinciden en que las cuentas son peores a pesar de que tienen más dinero que nunca
La "unión temporal electoral" de la que habla Juanma Moreno últimamente no tiene hoy la suficiente fuerza para tumbar los Presupuestos de la Junta. Sí la tenía hace cuatro años, en noviembre de 2021, cuando PSOE, Vox y el resto de la izquierda votaron en contra de las últimas cuentas autonómicas del gobierno de coalición que entonces mantenían PP y Ciudadanos. Aquella derrota fue sonora y sirvió al barón popular para alertar a sus votantes contra esa alianza en su contra, una actualización del discurso de la pinza que usaron los socialistas en los años 90 en alusión a la entente que armaron Javier Arenas y el comunista Luis Carlos Rejón.
La estrategia del jefe el Ejecutivo andaluz en aquel otoño no es muy distinta de la que ha activado ahora. Hay paralelismos, desde luego. Faltan unos meses para las elecciones autonómicas y esta confluencia entre la oposición de derechas y de izquierdas le sirve al malagueño para aleccionar a los suyos. La diferencia es que entonces Moreno no tenía una mayoría que le garantizase la aprobación de las cuentas y ahora sí la tiene. La hegemonía que logro en las elecciones de junio de 2022 le permite sacar adelante sus cuentas sin grandes dolores de cabeza y, sobre todo, volver a sacar a pasear el discurso al que se ha abonado en las últimas semanas: si el PP no logra una "mayoría de estabilidad", lo que espera a Andalucía es el caos.
Moreno ya desplegó estas tesis en el congreso regional que los populares celebraron el pasado fin de semana en Sevilla y que blindó al malagueño como el principal barón del partido. En el Parlamento el jefe del Ejecutivo ha cedido el papel, como ocurre en cada debate de Presupuestos, a la responsable de Economía y Hacienda, Carolina España. "Esto es ya 'todos contra Juanma'; y si no son lo mismo, quieren lo mismo", ha espetado la portavoz de la Junta, que ha definido al actual Ejecutivo como "el más social de la historia".
La dirigente popular ha debatido durante varias horas con quienes ha bautizado como "compañeros de enmienda", como se ha referido a PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía. Y lo cierto es que los argumentos de las cuatro fuerzas han coincidido en múltiples ocasiones. "Con más dinero que nunca son peores Presupuestos que nunca", ha dicho la portavoz socialista, Alicia Murillo. "Se gastan cada vez más, pero cada vez peor", ha añadido un rato después el líder de la formación ultraderechista en el Parlamento, Manuel Gavira.
La coincidencia de los argumentos no es exclusiva del debate sobre los Presupuestos de la Junta para 2026. Son anteriores y se han recrudecido al calor de la crisis de los cribados del cáncer de mama. "¿Usted cree que un andaluz que está en una lista de espera le preocupa la estabilidad del Gobierno de Moreno Bonilla?", se ha preguntado el dirigente de Vox para responder el argumento de España sobre las bondades de la mayoría que aspira a renovar el líder del PP andaluz, a quien ha afeado que ya haya admitido que si depende del partido ultra para formar gobierno tras los comicios, no descarta repetir elecciones. "Muy democrático todo", ha ironizado Gavira.
"No me venga con la UTE, no tome por ingenuos a los andaluces", ha añadido el dirigente gaditano, que ha respondido a Moreno de forma indirecta por la llamada al voto útil que lanzó el presidente en el cónclave de su partido. "Ni un voto de Vox se va a ir al PP porque nuestros votantes saben por qué dejaron de votarles" ha añadido Gavira antes de acusar a los populares de gobernar en Andalucía con las mismas técnicas que los socialistas.
Los codazos entre el PP y Vox son relevantes porque es ahí donde los dos partidos tienen puesto el foco electoral. Los populares consideran que el PSOE "no es alternativa" y la preocupación de San Telmo está en el partido de Santiago Abascal. España ha recordado en varias ocasiones que Vox suele ser más fuerte en las encuestas que en las urnas, pero en el Gobierno andaluz creen que lo que pone en riesgo la mayoría absoluta de Juanma Moreno es el alza de la formación ultra. Pero al mismo tiempo, en los cuarteles generales del PP hay quien recuerda que el político malagueño podrá entenderse con el partido de su derecha, como ya ocurrió en 2019. Otra cosa es que Vox saque a relucir su versión más maximalista y, en ese caso, la repetición electoral estará sobre la mesa.
La polémica por el error en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha sobrevolado un debate de más de cinco horas, ya que se ha convertido en el epicentro de la discusión política andaluza en el último mes y medio. Inma Nieto, de Por Andalucía, ha lamentado que el Presupuesto de la Junta para 2026 no incluya las correcciones que anunció Juanma Moreno para intentar atajar la crisis de los cribados. "No han ido a resolver el destrozo del SAS", ha dicho la dirigente izquierdista, que ha acusado al Ejecutivo autonómico de poner el dinero "en las clínicas privadas".
La "unión temporal electoral" de la que habla Juanma Moreno últimamente no tiene hoy la suficiente fuerza para tumbar los Presupuestos de la Junta. Sí la tenía hace cuatro años, en noviembre de 2021, cuando PSOE, Vox y el resto de la izquierda votaron en contra de las últimas cuentas autonómicas del gobierno de coalición que entonces mantenían PP y Ciudadanos. Aquella derrota fue sonora y sirvió al barón popular para alertar a sus votantes contra esa alianza en su contra, una actualización del discurso de la pinza que usaron los socialistas en los años 90 en alusión a la entente que armaron Javier Arenas y el comunista Luis Carlos Rejón.