La paz entre Amama y Sanz naufraga y eleva la presión sobre el SAS por los cribados
La asociación que denunció los errores se queja del "veto" en el Parlamento tras una tensa reunión sobre el plan de choque. La elección de un dirigente del PP que trabaja en la sanidad privada como viceconsejero de Sanidad genera nuevas críticas
La paz entre la Consejería de Sanidad y la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) no ha durado ni dos semanas. El acercamiento entre Antonio Sanz y la entidad que preside Ángela Claverol desencarriló este lunes en el estreno de la organización en las reuniones del plan de seguimiento de la crisis de los cribados del cáncer de mama. Así lo confirmó poco después la representante de la asociación que denunció inicialmente el fallo en los diagnósticos precoces, que vuelve a alejarse de la Administración autonómica justo cuando acaba de presentar 25 reclamaciones patrimoniales contra la Junta.
Claverol se reunió con Sanz el pasado 29 de octubre tras varios portazos al dirigente popular, sobre todo después del choque que protagonizó con la exconsejera Rocío Hernández. La situación se agravó cuando el veterano político gaditano habló de "infundios" cuando Amama denunció la supuesta manipulación de pruebas diagnósticas en los servicios de información del Servicio Andaluz de Salud. Pero el titular de Sanidad no se rindió e insistió hasta que consiguió un encuentro del que la asociación salió más o menos satisfecha, según explicó la propia Claverol.
La cara visible de las mujeres afectadas por el error de los cribados agradeció la disposición de Sanz, pero le advirtió que todavía no se había granjeado su confianza. Y ahora parece que ya no lo hará. El acercamiento se tradujo en la invitación a Amama a la citada reunión sobre la respuesta a la crisis, pero la idea no acabó bien. "Estuve a punto de irme llorando", admitió Claverol, que denuncia que la Consejería de Sanidad le remitió un correo para que firmase un compromiso de confidencialidad para poder acceder a las actas del primer encuentro y participar en los sucesivos.
Según la presidenta de Amama, el resto de participantes le trasladaron allí mismo que no habían pasado por el mismo requisito. La Consejería de Sanidad niega esto y es lo que le trasladó a la propia Claverol la nueva delegada del ramo en Sevilla, Silvia Pozo, que fue nombrada hace ahora una semana y mantiene buena relación con la organización de mujeres. La responsable de Amama ha asegurado también que Sanz la ha "vetado" del Parlamento, donde la asociación tenía intención de comparecer como un agente social en el contexto de la aprobación de los Presupuestos de la Junta para 2026. Sanz, tras estas acusaciones, ha vuelto a tender la mano a la organización.
Claverol ha elevado el tono hasta el punto de acusar al Gobierno andaluz de "violencia institucional" el mismo día que ha desvelado que ya hay una veintena de reclamaciones patrimoniales de mujeres de Amama contra el Servicio Andaluz de Salud. La intención de esta entidad es hacer un recorrido por todas las provincias para poder registrar las demandas de más de 200 mujeres que se han puesto en contacto con ellas para denunciar, la mayoría en la provincia de Sevilla.
Lo que hay en el fondo de este disenso entre la Junta y Amama es que hablan idiomas distinto. La Consejería de Sanidad circunscribe el problema a las 2.317 mujeres que no recibieron el aviso de que su diagnóstico no era concluyente tras hacerse el cribado del cáncer de mama. Por eso Ángela Claverol insiste una y otra vez en que sus datos no coinciden con los de la Administración y que hay más afectadas. La asociación incluye ahí a cualquier mujer que haya sufrido un retraso en su diagnóstico, algunas de las cuales han desarrollado la enfermedad, como las 25 que ya han presentado su reclamación patrimonial.
Esa disparidad de opiniones aboca a una polémica que está lejos de resolverse, aunque en el Gobierno andaluz hay quien ve cerca el final de la crisis más grave a la que se ha enfrentado Juanma Moreno desde que es presidente. En San Telmo hay quien minusvaloró las manifestaciones del domingo antes de tiempo y que sacaron a la calle a casi 60.000 personas en las 8 provincias según datos de la Policía Nacional. Estas voces consideran que las protestas han sido instrumentalizadas por la oposición y, como prueba, recuerdan que los sindicatos profesionales como CSIF o Satse se cayeron de la convocatoria, mientras que el Sindicato Médico Andaluz nunca figuró en el cartel.
La fecha clave que tienen en Sanidad es el 30 de noviembre, cuando deben estar todas las pruebas de las mujeres que ellos consideran afectadas. Pero después de apagar este primer fuego Antonio Sanz todavía tiene tarea en el principal objetivo que se ha marcado: poner los cimientos de la reorganización del SAS que le ha encargado Juanma Moreno. En ese proceso ha optado por remodelar la cúpula de su departamento con varios nombramientos entre los que destaca el del nuevo viceconsejero, Nicolás Navarro, que ha levantado una polvareda en la oposición.
"Ha puesto al zorro a cuidar de las gallinas", expresó Nuria López, secretaria general de CCOO en Andalucía. La líder sindicalista se refería así al actual cargo de Navarro como jefe de urgencias del hospital HLA Inmaculada de Granada, propiedad de Asisa. El nuevo número dos de Sanidad es médico con plaza en un hospital público de El Ejido (Almería), pero no ejerce como tal por su condición de concejal del PP en Motril (Granada) y vicepresidente de la Diputación de Granada. Esta decisión ha sido muy criticada por los partidos de izquierda que acusan constantemente al Gobierno de "privatizar" la sanidad pública.
La elección de Sanz no deja de ser llamativa, sobre todo porque su nombramiento se produce sólo dos días después de que Juanma Moreno centrase su discurso del sábado en el congreso regional del PP en rechazar estas acusaciones de la oposición. "Os pido que cuando salgáis de aquí defendáis que el partido que más ha hecho por los servicios públicos es el PP de Andalucía", zanjó Moreno apenas unas horas antes de firmar el nombramiento de Navarro como viceconsejero de Sanidad.
La paz entre la Consejería de Sanidad y la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama) no ha durado ni dos semanas. El acercamiento entre Antonio Sanz y la entidad que preside Ángela Claverol desencarriló este lunes en el estreno de la organización en las reuniones del plan de seguimiento de la crisis de los cribados del cáncer de mama. Así lo confirmó poco después la representante de la asociación que denunció inicialmente el fallo en los diagnósticos precoces, que vuelve a alejarse de la Administración autonómica justo cuando acaba de presentar 25 reclamaciones patrimoniales contra la Junta.