Moreno aprieta las tuercas al PP andaluz para apuntalar la absoluta tras el aviso de los cribados
El barón popular advierte a los suyos contra la relajación de cuatro años de mayoría absoluta y ante el riesgo de desgaste que provoca el alza de Vox y la crisis sanitaria: "Quien crea que esto está ganado se equivoca"
Juanma Moreno, en el congreso del PP de Andalucía, celebrado en Sevilla. (EP)
Rafael de Paula, que falleció el pasado 2 de noviembre, se retiró de los ruedos después de que en una corrida en su Jerez natal le dieran los tres avisos con los dos toros que tenía que lidiar aquella tarde de mayo del año 2000. Juanma Moreno recibió su primer aviso hace cosa de un mes, cuando estalló la crisis de los cribados del cáncer de mama y tuvo que cambiar sus planes sobre la marcha. El barón popular tenía la faena más o menos controlada —rebaja fiscal, presupuesto récord, Manual de convivencia y un plácido congreso regional—, pero ha tenido que cambiar de tercio de forma inesperada y ha apretado las tuercas a lo suyos.
"Nadie se puede relajar, el que crea que esto está ganado se equivoca", ha espetado el presidente de la Junta en el XVII Congreso el PP andaluz. Esa relajación es una de las preocupaciones recurrentes de los populares. Ya días antes de lograr la mayoría absoluta de junio de 2022 el barón popular viró sus mítines para evitar un exceso de confianza. "Nunca podemos estar satisfechos", ha abundado Moreno en una larga intervención marcada por su reconocimiento de errores en materia sanitaria. El Congreso de los Populares, del que Moreno ha salido reelegido con más de un 99% de los votos, ha llegado a su recta final este domingo con la intervención del líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo.
Moreno ha reclamado la "humildad de saber cuándo nos hemos equivocado". "Cuando algo falla hay que saber asumirlo para aprender y mejorar", ha dicho el jefe del Ejecutivo andaluz, que ha asegurado que pone "en la piel de las mujeres afectadas". "Nos duele lo ocurrido en las últimas semanas", ha remachado, en un discurso que ya había hecho días atrás. Su entorno admitía días atrás que el político malagueño había quedado muy afectado por este error, sobre todo porque es en la sanidad donde más fondos ha puesto la desde que llegó a San Telmo. "Es lo que más hemos mimado porque nos la encontramos destrozada", ha sentenciado.
El presidente de la Junta sabe que tiene una vía de agua que la oposición está intentando aprovechar y por eso ha dejado claro a los suyos que "el sistema sanitario público funciona, salva vidas todos los días". "Por eso os pido que cuando salgáis de aquí defendáis que el partido que más ha hecho por los servicios públicos es el PP de Andalucía", ha insistido antes de recibir la mayor ovación en casi una hora de intervención ante el auditorio de Fibes.
En San Telmo admiten en privado que la crisis de los cribados todavía no ha pasado. Al menos será necesario que todas las mujeres que no fueron informadas de su diagnóstico no concluyente conozcan su situación. Para eso faltan varias semanas, ya que la nueva Consejería de Sanidad se dio hasta el 30 de noviembre para hacer las pruebas a las 2.371 mujeres que, según la Administración autonómica, están pendientes de estos exámenes médicos. La resaca durará más, ya que Antonio Sanz, titular del ramo, tiene intención de dar los primeros pasos de la reorganización del Servicio Andaluz de Salud que le ha encargado el jefe del Ejecutivo.
La sensación en la cúpula del Gobierno andaluz es que la rápida reacción de la Junta tras la crisis en el SAS puede beneficiarles a la larga. Y están convencidos además que el ruido en la calle ha superado el momento más crítico, aunque este domingo hay convocadas manifestaciones en las capitales de Andalucía. En San Telmo creen que estas marchas son distintas a las que ha habido hasta ahora, ya que "se han politizado". La muestra, afirman, es que sindicatos como CSIF y Satse no las apoyan y sólo se mantienen detrás los sindicatos de clase.
"No hay mal que por bien no venga", expresaba hace unos días alguien de la máxima confianza del presidente. Se refería así al aviso que ha supuesto la crisis de los cribados en un partido que tiene el mayor poder institucional que se ha visto nunca en Andalucía. "Estábamos muy relajados", apunta otra fuente, que cree que la crisis servirá para activar a unas bases dopadas por unas encuestas demasiado favorables, aunque es cierto que no se ha publicado ningún sondeo después de la crisis sanitaría. La última oleada del barómetro del Centra se realizó justo antes del estallido de la polémica, por lo que todavía no se puede medir el efecto
La fecha electoral sigue fijada para la primavera de 2026, aunque Moreno se ha comprometido a adelantar los comicios si Pedro Sánchez pulsa el botón electoral. Cuando ocurra empezarán a fiarse en el cuartel general del PP de las encuestas. "No es lo mismo un sondeo que pensarse el voto", admiten desde San Telmo. El propio presidente admitió el pasado 12 de octubre que la mayoría absoluta estaba en riesgo y desde entonces en cada discurso ha incluido una suerte de advertencia. "Nos jugamos el futuro de Andalucía", ha dicho en una suerte de disyuntiva entre su proyecto y el caos.
En San Telmo creen que las manifestaciones de este domingo por los cribados se han "politizado" tras la salida de sindicatos como CSIF o Satse
Esa es la estrategia que puso en marcha en 2022 para convertir al PP en un partido atrapalotodo y conseguir atraer a votantes moderados para poner un muro contra Vox. Y ese es el escenario más probable que se plantea, sobre todo cuando se da por hecho que Moreno se enfrentará a las urnas cuando sus compañeros de Extremadura y Castilla y León lo hayan hecho antes que él. La aritmética electoral en esas dos regiones anticipa, salvo sorpresa, que María Guardiola y Alfonso Fernández-Mañueco tendrán que vérselas con Vox para poder seguir gobernando.
Una negociación dura que exponga la versión más caustica del partido de Santiago Abascal podría servir para volver a situar a Moreno como el dique de contención contra Vox, como ya ocurrió hace casi cuatro años. Es ahí donde se cimentó la mayoría absoluta de 2022, que se pondrá a prueba dentro de siete u ocho meses, como mucho. La atonía del PSOE andaluz, a pesar de la elección de María Jesús Montero como candidata, empuja al PP a poner más el foco en la formación ultra que en los socialistas a quienes, hoy por hoy, no consideran sus "adversarios".
Tiene sentido, dado ese escenario, que el barón popular se presente como el partido "de la tierra" en Andalucía. De lograr esa imagen de partido "amable" se ha encargado el propio Moreno, pero también el equipo que lo ha acompañado en esta travesía en los últimos años. El PP que saldrá de este XVII Congreso es muy distinto al que había hace sólo unos años. "Ser del PP era una mancha social", ha reconocido el político malagueño en el largo discurso de presentación de su candidatura a revalidar el liderazgo del PP andaluz. Pasadas las 20:30, ha quedado elegido con el 99,95% de los votos.
Esta legislatura el partido ha vivido un proceso de profesionalización pilotado por Antonio Repullo, secretario general de la formación desde 2022. Moreno le encargó a este cordobés la gestión diaria del partido y asentar a la formación sobre el territorio. Lo ha conseguido, como demuestra el hecho de que la primera vez que el PP de Andalucía se presentó en todos los pueblos de la comunidad en unas municipales fue precisamente en 2023.
Repullo fue nombrado coordinador en el anterior cónclave y ahora ha sido revalidado por Moreno en su cargo, aunque el discurso del cordobés el viernes en Fibes hizo pensar a muchos que se estaba despidiendo. Nada más lejos de la realidad. Es él y su equipo quien ha diseñado un congreso pensado para abrir al partido y no en vano se ha podido ver un coche de alta competición y al cantaor Arcángel sobre el escenario de Fibes. El dirigente cordobés seguirá desempeñando esa misma labor en los próximos años y seguirá con Ignacio Romaní a su lado en la figura de coordinador general.
Rafael de Paula, que falleció el pasado 2 de noviembre, se retiró de los ruedos después de que en una corrida en su Jerez natal le dieran los tres avisos con los dos toros que tenía que lidiar aquella tarde de mayo del año 2000. Juanma Moreno recibió su primer aviso hace cosa de un mes, cuando estalló la crisis de los cribados del cáncer de mama y tuvo que cambiar sus planes sobre la marcha. El barón popular tenía la faena más o menos controlada —rebaja fiscal, presupuesto récord, Manual de convivencia y un plácido congreso regional—, pero ha tenido que cambiar de tercio de forma inesperada y ha apretado las tuercas a lo suyos.