El 'shock' de Valencia y el runrún electoral abocan a Moreno a un congreso casi sin barones
Sólo Ayuso y López Miras estarán el sábado en Sevilla, aunque en el PP andaluz respiraron aliviados ante la ausencia de Mazón. Las ponencias sobre el estado de bienestar corre a cargo de figuras ajenas al partido
En el 16 Congreso del PP andaluz, que se celebró a finales de noviembre de 2021, Juanma Moreno no era el barón consolidado que es hoy. Gobernaba en Andalucía con el peor resultado de los populares en la historia autonómica. Apenas unos meses antes, en mayo de aquel año, Isabel Díaz Ayuso se quedó apenas a cuatro escaños de la mayoría absoluta y se convirtió en la estrella al alza del partido. Tanto fue así que se permitió aconsejar a su compañero. "Vuela alto", le dijo en el cónclave celebrado en Granada, donde exhortó al malagueño a romper con Ciudadanos y adelantar los comicios en un foro al que acudieron todos los presidentes autonómicos del PP.
Cuatro años después, Juanma Moreno puede mirar de tú a tú a la presidenta madrileña. Ambos encarnan las dos almas del PP, una más moderada y otra más incisiva. Será llamativo ver qué consejo ofrece ahora Díaz Ayuso al barón andaluz, pero no lo hará rodeada de la enorme nómina de presidentes regionales populares, que se han borrado del congreso que se celebra este fin de semana en Sevilla para dar el pistoletazo de salida definitivo a la precampaña en la comunidad más poblada del país. A pesar de que el PP nunca antes tuvo una hegemonía territorial como la actual, el ruido electoral ha provocado que solo dos barones vayan a participar en el cónclave andaluz, la citada Díaz Ayuso y el murciano Fernando López-Miras.
Moreno ha estado a punto de verse como Alberto Núñez Feijóo en el Comité Ejecutivo del pasado lunes en Génova. Solo el barón murciano acudió a la llamada después de la dimisión de Carlos Mazón y tras un fin de semana de infarto en la Comunidad Valenciana. Tras varios días cuadrando agenda, Isabel Díaz Ayuso confirmó su presencia, lo que puede explicar la tardanza de los populares andaluces en hacer pública la agenda del congreso. Sí estará el secretario general, Miguel Tellado, que intervendrá justo después de Díaz Ayuso y López Miras el sábado. Y el malagueño Elías Bendodo tendrá su hueco este viernes en la jornada inaugural como vicesecretario de Política Autonómica y Municipal, más allá de su amistad con el presidente de la Junta.
El calendario electoral que se vislumbra ya muy cerca ha influido en la ausencia de barones territoriales en el congreso que servirá a Moreno para preparar el partido para sus propios comicios. Se explica así la ausencia de María Guardiola, que sorprendió hace un par de semanas al fijar las urnas el 21 de diciembre después de ver cómo Vox no estaba por la labor de aprobar sus presupuestos. Tampoco acudirá Alfonso Fernández-Mañueco, que se enfrentará a las elecciones en marzo como muy tarde y que, como la extremeña, se enfrenta al reto de gestionar la influencia de un Vox al alza en todo el país.
La ausencia más destacada, aunque era obvia después de la dimisión del pasado lunes, es la de Carlos Mazón. En el PP andaluz habían remitido la correspondiente invitación antes de que el presidente valenciano en funciones anunciase su marcha y respiraron aliviados el lunes tras ver su comparecencia desde el Palau de la Generalitat. Sí es cierto que el cónclave andaluz coincidirá con las conversaciones que mantienen PP y Vox sobre el sustituto de Mazón precisamente para evitar comicios en Valencia en poco más de dos meses.
El 17 Congreso del PP de Andalucía estaba llamado a ser un revulsivo dentro del camino de Juanma Moreno hacia la revalidación de la mayoría absoluta que logró en junio de 2022. Esa travesía comenzó tras el verano con la presentación de la séptima bajada de impuestos aprobada por el barón popular desde que llegó a San Telmo. A las reducciones del IRPF para quien acude al gimnasio, adquiere una mascota o paga un alquiler debía seguir la publicación del libro del presidente de la Junta.
El malagueño presentó su Manual de convivencia el pasado lunes en la Fábrica de Artillería de Sevilla ante gran parte de su gabinete y los principales referentes del PP a nivel andaluz. Y lo hizo una semana después de la presentación de unos presupuestos de récord, con 51.500 millones de euros previstos para 2026. El cónclave estaba diseñado como la guinda del pastel de ese recorrido y, además, como un intento por abrirse a la sociedad civil. Ese era el objetivo que se había marcado el secretario general popular, Antonio Repullo, encargado de diseñar el congreso que albergará el Palacio de Congresos de Fibes desde este viernes.
Una muestra de esa apuesta es que la ponencia social del cónclave corre a cargo del catedrático de Sociología de la Universidad de Málaga Luis Ayuso, que moderará una mesa el sábado con presencia de un oncólogo y del cantaor Arcángel. Se trata de personas ajenas al PP, que comenzó meses atrás un proceso de escucha a figuras que no militan en el partido para ampliar la base y captar ideas para nutrir los documentos programáticos e incluso las listas.
Ese camino marcado por el PP andaluz ha quedado empañado por el runrún electoral de varios presidentes autonómicos y al crecimiento de Vox que se ve en las encuestas regionales y estatales. Y en Andalucía también hay ruido, sobre todo tras el fallo en los cribados del cáncer de mama que ha obligado a Juanma Moreno a dar un volantazo en la Consejería de Sanidad. El propio barón andaluz admitió en la presentación de su libro que se ha sentido "superado" por esta crisis, la más seria que ha afrontado desde que llegó a San Telmo. Y en su entorno así lo constatan, aunque se muestran convencidos de que el toque de atención que ha recibido servirá para tensar los engranajes que hacen funcionar al PP justo cuando más lo necesita, apenas a siete meses de las elecciones previstas para junio.
En el 16 Congreso del PP andaluz, que se celebró a finales de noviembre de 2021, Juanma Moreno no era el barón consolidado que es hoy. Gobernaba en Andalucía con el peor resultado de los populares en la historia autonómica. Apenas unos meses antes, en mayo de aquel año, Isabel Díaz Ayuso se quedó apenas a cuatro escaños de la mayoría absoluta y se convirtió en la estrella al alza del partido. Tanto fue así que se permitió aconsejar a su compañero. "Vuela alto", le dijo en el cónclave celebrado en Granada, donde exhortó al malagueño a romper con Ciudadanos y adelantar los comicios en un foro al que acudieron todos los presidentes autonómicos del PP.