Moreno responde a la crisis de los cribados con más dimisiones, 1.200 médicos y un nuevo SAS
La asociación Amama denuncia el borrado de pruebas diagnósticas en el historial de las pacientes, algo que niega el consejero de Sanidad. El presidente admite que la ampliación de los cribados derivó en errores de gestión
El consejero andaluz de Sanidad, Antonio Sanz, y Jesús Aguirre, su predecesor y ahora presidente del Parlamento andaluz. (Europa Press/M. J. López)
El Gobierno andaluz responde a la crisis de los cribados con los primeros pasos de la reorganización del Servicio Andaluz de Salud y también con un refuerzo de profesionales sanitarios. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha desgranado los grandes números del Presupuesto autonómico para 2026, que estará en los 51.597 millones de euros. De ahí saldrá un montante destinado a sumar 4.370 nuevos profesionales sanitarios, de los cuales 1.200 serán médicos. Un importante porcentaje de esa ampliación de plantilla deberá incorporarse de aquí a final de año, concretamente 2.295 trabajadores, algunos como parte del plan de acción anunciado hace unos días para reforzar el sistema de cribados de cáncer. Este programa se ha convertido en el canario en la mina de la mayor crisis que ha afrontado el barón popular desde que llegó a San Telmo.
El jefe del Ejecutivo andaluz avanzó estos números en un foro organizado por ABC de Sevilla este martes, donde también desveló que hace unos días había dimitido el jefe de servicio de Radiodiagnóstico del Virgen del Rocío, que estaba al frente del servicio de los cribados. En este hospital, el mayor de Andalucía, se concentran la mayor parte de los casos de retrasos injustificados en el diagnóstico de cáncer de mama, un problema que Moreno ha achacado a una "opacidad" que él retrotrae a los tiempos del PSOE al frente del SAS, aunque esto último sólo lo ha deslizado.
"Hay un sistema de opacidad en el SAS porque se diseñó de manera opaca, para que no se supieran las cosas que pasaron durante muchos años", expresó el presidente de la Junta en un dardo a la propia María Jesús Montero, titular de Salud de 2004 a 2013. Moreno sí ha admitido que parte del problema en el programa de cribados responde a su ampliación, puesta en marcha bajo sus mandatos. En el cáncer de pecho, por ejemplo, se ha duplicado desde 2018, al pasar de 245.000 pruebas a casi medio millón. Y como respuesta automática a esta situación se produjo la dimisión de Rocío Hernández como consejera, la del jefe de servicio responsable y también otro alto cargo del Virgen del Rocío.
Pero más allá de este problema, el diagnóstico del presidente de la Junta va más allá. Y está convencido de que el alza de los presupuestos sanitarios en sus dos legislaturas y consiguiente el aumento del número de profesionales ya no es suficiente. Y existe un "problema de fondo" relacionado con el envejecimiento de la población y las necesidades en materia de salud que tienen ahora los andaluces, a diferencia que en los primeros años de funcionamiento del Servicio Andaluz de Salud.
"Cuando se creó el SAS la sociedad andaluza era distinta", expresó el dirigente popular para justificar esa reorganización que ha encargado a Antonio Sanz, que ha sumado a sus competencias de Emergencias y Presidencia las de Sanidad. El político malagueño admitió que el SAS está diseñado "a espaldas de la revolución digital y tecnológica". Y eso es lo que quiere empezar a desplegar en los 8 meses que, presumiblemente, restan hasta las elecciones. Para ello pondrán en marcha un comité de expertos con participantes del ámbito europeo que deberá completarse en la próxima legislatura.
Lo que no explicó Moreno es cómo pretende sumar a esos 1.200 facultativos más allá de ofrecer contratos a los médicos internos residentes una vez que acaben de formarse en los hospitales andaluces. La pasada semana, en la presentación del plan de acción sobre los cribados, Sanz se mostró confiado en ser capaz de captar a profesionales para responder a la mayor actividad que requiere esta crisis. Eso sí, no quiso desvelar cuántos de los primeros 65 médicos, correspondientes al plan de choque sobre el cribado del cáncer de mama, se han incorporado ya a la plantilla del SAS.
El flamante titular de Sanidad ha desplegado una amplia agenda desde que tomó posesión del cargo, hace ahora justo una semana. Ha mantenido encuentros con los colegios de médicos, con los sindicatos y con varias asociaciones de pacientes con cáncer. Es parte de su receta, el diálogo que ha aplicado con éxito con los agentes sociales en el primer tramo de la legislatura. Con quien no se ha reunido aún es con la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla (Amama), cuyas responsables han rechazado, de momento, verse con el Gobierno andaluz.
"Cuando veamos hechos, nos juntaremos", expresó este martes la presidenta de la entidad, Ángela Claverol, que fue quien dio la voz de alarma en los últimos días de septiembre. Claverol hizo estas declaraciones a las puertas de los juzgados de Sevilla, donde han presentado una denuncia para que la Fiscalía investigue el "borrado" de pruebas diagnósticas en los sistemas de información a los pacientes con los que cuenta el SAS.
Algunas mujeres que tienen previsto presentar una denuncia contra el SAS por los retrasos en los diagnósticos, según Amama, han tenido problemas para descargar estos documentos y así incorporarlos a la denuncia que anunciaron hace varios días. "Estamos en indefensión", abundó Claverol, que aseguró que hay personas que no pueden presentar la querella porque no tienen acceso a las citadas pruebas, un problema que ha achacado a la Consejería de Sanidad.
La sanidad es el principal problema para el 21% de los andaluces, según el barómetro del Centra
"En ningún caso se ha eliminado por parte del SAS ninguna prueba ni ninguna historia clínica", contestó poco después de la denuncia de Amama el titular de Sanidad, que afeó en su respuesta la negativa de la asociación a reunirse. "Que dejen de lanzar infundios y desprestigiar al SAS", abundó Sanz, que anunció que colaborará con el Ministerio Público si las diligencias avanzan. También reclamó a la asociación que "reme a favor de los cribados", además de afearle su rechazo a verse con él en la ronda de contactos que ha puesto en marcha.
La polémica de los cribados y el plan de respuesta de la Junta coinciden con la publicación del último barómetro del Centra, que coloca a la sanidad pública como el principal problema de los andaluces. Así lo afirma el 21% de los participantes en el sondeo, mientras que en la anterior oleada la cifra era del 11% a pesar de que la encuesta publicada este lunes se realizó antes del estallido de la crisis en el SAS. El domingo hay convocada una manifestación a las 12:00 a las puertas de San Telmo impulsada por Amama que servirá para medir si el impacto social de esta crisis sigue teniendo combustible o no.
El Gobierno andaluz responde a la crisis de los cribados con los primeros pasos de la reorganización del Servicio Andaluz de Salud y también con un refuerzo de profesionales sanitarios. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha desgranado los grandes números del Presupuesto autonómico para 2026, que estará en los 51.597 millones de euros. De ahí saldrá un montante destinado a sumar 4.370 nuevos profesionales sanitarios, de los cuales 1.200 serán médicos. Un importante porcentaje de esa ampliación de plantilla deberá incorporarse de aquí a final de año, concretamente 2.295 trabajadores, algunos como parte del plan de acción anunciado hace unos días para reforzar el sistema de cribados de cáncer. Este programa se ha convertido en el canario en la mina de la mayor crisis que ha afrontado el barón popular desde que llegó a San Telmo.