IU da el primer paso para elegir candidato sin Podemos y la izquierda andaluza irá en tres listas salvo milagro
La formación de Antonio Maíllo lanzará su propuesta para encabezar la coalición Por Andalucía en cuestión de días. Los morados guardan silencio a pesar de las presiones de figuras como Diego Cañamero
El espacio de la izquierda del PSOE va camino de presentarse dividida en tres listas a las elecciones andaluzas previstas para junio de 2026. La solidez de Adelante Andalucía y su propuesta regionalista se suma a la cada vez más irreconciliable relación entre IU y Podemos cuando los comicios se acercan de forma inexorable. Esta semana será un hito en esta historia de desencuentro, ya que IU lanzará en cuestión de días a su candidato o candidata a presidir la Junta de Andalucía en el seno de la coalición Por Andalucía. En esta alianza están también Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, pero el escaso peso de estas dos fuerzas hacen pensar que la persona que señale la federación de izquierdas tiene todas las papeletas para ser quien encabece este espacio.
Lo llamativo es que esto ocurre mientras Por Andalucía sigue funcionando en el Parlamento autonómico como una coalición en la que están las tres fuerzas citadas, además de Podemos. Tanto es así que tres de los cinco diputados de la alianza son del partido morado: Alejandra Durán, José Manuel Gómez Jurado y Juan Antonio Delgado. Es cierto que los tres figuran como independientes después de que la coalición se inscribiera in extremis en el registro electoral sin Podemos, ya que las negociaciones se cerraron sobre la bocina. La solución que se encontró entonces fue la de incluir a los candidatos morados como independientes, lo que les permitió obtener escaño, pero sin derechos políticos sobre el futuro de la coalición.
Esa realidad administrativa es la que ha permitido a IU, con el aval de Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, avanzar en el lanzamiento de la campaña de Por Andalucía sin contar con Podemos a la espera de que la cúpula morada decida qué hacer al respecto. En esta decisión tiene un peso fundamental lo que opine la dirección nacional que dirige Ione Belarra y que es reacia a acudir en cualquier coalición con los partidos que forman parte del "Gobierno de la guerra". Así se refieren a la coalición que sostiene a Pedro Sánchez y donde están tanto Sumar como IU.
Fuentes del espacio aseguran que los morados han llegado a poner como condición que la formación de Yolanda Díaz, que apenas tiene unos pocos militantes en Andalucía, no esté en la ecuación. "Las líneas rojas son las mismas en Andalucía que en Madrid", expresan desde la cúpula morada en la comunidad. Y esas líneas rojas son que IU plante cara al PSOE "con posturas más valientes" respecto al gasto en rearme y "romper así con el discurso tibio de Sumar".
Ese es un escenario que el partido de Antonio Maíllo no ha puesto sobre la mesa. En IU hay quien cree que la única posibilidad de unidad sería una suerte de rebelión entre los morados, cuyos principales dirigentes autonómicos se han posicionado a favor de acudir en coalición con sus actuales socios en el Parlamento. Pero incluso ese escenario parece una quimera para un partido dividido y nada hace pensar que en Podemos Andalucía estén por la labor. "No sería como partido, sino por parte de personas individuales", expresan fuentes del espacio.
La actual coordinadora de Podemos Andalucía, Raquel Martínez, ganó las primarias a finales del pasado año con apenas el 53% de los apoyos contra una candidata que rechazaba la unidad. Esa división se ha ido acrecentando hasta que estalló el pasado agosto, cuando la propia Martínez, a título individual, apoyó un manifiesto en pos de la unidad de las izquierdas cocinado desde la CUT y el entorno de Diego Cañamero. Hace unos días hubo un nuevo intento por revitalizar esta idea con un encuentro en Marinaleda, la localidad donde gobernó durante cuatro décadas un referente de la lucha obrera como Juan Manuel Sánchez Gordillo, utilizado casi como oráculo por todas las familias de la izquierda que hoy están en disputa.
Este movimiento sirvió a la actual dirección de Podemos Andalucía para ganarse una sonora bronca en redes sociales, pero poco más. Si acaso para alejar a Cañamero, que hace apenas un año fue en la lista de Irene Montero a las Europeas, de los postulados de la dirección nacional. "Les han tocado la fibra al decirles desde Madrid lo que pueden hacer o no", sostiene una fuente del espacio de la izquierda. Esta situación recuerda en parte a cómo se fraguó el divorcio de Teresa Rodríguez de la cúpula morada cuando intentó hacer de Podemos Andalucía una fuerza autónoma de la dirección nacional, lo que derivó en un enfrentamiento casi constante con Pablo Iglesias, entonces líder morado.
Con estos mimbres, IU se lanza a proponer a sus candidatos sin una figura clara más allá que la del líder autonómico, Toni Valero, aunque sin demasiado entusiasmo. Como casi siempre, planea la posibilidad de que haya una figura independiente de consenso, pero en la federación de izquierdas no acaba de gustar la idea. El movimiento se parece un poco al que hizo Podemos en el contexto previo a las elecciones de 2022, cuando presentó a Juan Antonio Delgado a unas primarias internas para sacar músculo y presumir de democracia interna y apoyo popular. Esta estrategia quedó desactivada por la pinza que armaron entonces IU y Yolanda Díaz para designar a Inmaculada Nieto como candidata de Por Andalucía en 2022.
"Queremos dejar claro que Por Andalucía ya está en campaña, que estamos en la competición electoral", señalan desde la coalición un par de días después del acto público celebrado en Sevilla con representantes de sindicatos del Infoca, mareas blancas y los partidos de la coalición, a excepción de Podemos. Después de las primarias de IU serán las de Por Andalucía, abiertas a simpatizantes en un intento por involucrar a la sociedad civil, y luego llegará el turno del programa electoral.
Las puertas a Podemos, en teoría, estarán abiertas a lo largo del proceso, pero el pesimismo cunde entre todas las fuentes consultadas por esta redacción. El escenario se aclara poco a poco para dibujar una izquierda más dividida que nunca, lo que encarecerá el precio de los escaños. Hay algunos, pocos, que hablan de una posibilidad de que los morados acaben por no presentarse, como hicieron en Cataluña, y den su apoyo a Adelante Andalucía por su cercanía en la estrategia contraria al Gobierno de coalición de Pedro Sánchez. En la dirección andaluza de Podemos descartan de plano esta fórmula y están a la espera de lanzar su proceso para elección de los candidatos para unos comicios que cada vez están más cerca.
El espacio de la izquierda del PSOE va camino de presentarse dividida en tres listas a las elecciones andaluzas previstas para junio de 2026. La solidez de Adelante Andalucía y su propuesta regionalista se suma a la cada vez más irreconciliable relación entre IU y Podemos cuando los comicios se acercan de forma inexorable. Esta semana será un hito en esta historia de desencuentro, ya que IU lanzará en cuestión de días a su candidato o candidata a presidir la Junta de Andalucía en el seno de la coalición Por Andalucía. En esta alianza están también Sumar e Iniciativa del Pueblo Andaluz, pero el escaso peso de estas dos fuerzas hacen pensar que la persona que señale la federación de izquierdas tiene todas las papeletas para ser quien encabece este espacio.