Es noticia
La Semana Santa de Sevilla no quiere más turistas: "No cabemos"
  1. España
  2. Andalucía
A dos días de Viernes de Dolores

La Semana Santa de Sevilla no quiere más turistas: "No cabemos"

El presidente del consejo de hermandades de la capital andaluza defiende que la fiesta "no necesita del turismo" mientras los hosteleros afrontan con "incertidumbre" una nuevo episodio lluvioso que chafe sus previsiones

Foto: Turistas observan los palcos del recorrido oficial de la Semana Santa de Sevilla. (EFE / Julio Muñoz)
Turistas observan los palcos del recorrido oficial de la Semana Santa de Sevilla. (EFE / Julio Muñoz)

La Semana Santa de Sevilla "no necesita del turismo". La capital andaluza tiene ya las túnicas planchadas y los pasos están ya preparados en capillas e iglesias a la espera de que este Viernes de Dolores comience la fiesta mayor de la ciudad. Los cofrades miran al cielo, pues se prevé la llegada de una borrasca, y también a los trenes que llegan a Santa Justa y los aviones que aterrizan en el aeropuerto con miles de visitantes que forman ya parte del ecosistema de la ciudad. Y el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Francisco Vélez, ha admitido este miércoles que a la celebración más icónica de la ciudad —con permiso de la Feria de Abril— le están saltando las costuras.

"Ya no cabemos muchos más", ha defendido Vélez en el ya tradicional desayuno previo a la Semana Santa en el que ha repasado las principales previsiones para la celebración. "No es que yo sea anti turismo", ha matizado el responsable de organizar las procesiones, en colaboración con el Arzobispado y el Ayuntamiento de la capital. Y lo ha esbozado con claridad al afirmar que "los sevillanos, los cofrades, la gente de nuestro entorno, los que siempre hemos estado aquí somos suficientes".

El presidente del Consejo ha ilustrado también problemas que van más allá de la saturación de una ciudad que se llenará, si la lluvia lo permite, hasta los topes en los próximos días. En la Campana, centro neurálgico del recorrido oficial de las hermandades, hay apartamentos turísiticos con piscinas en la azotea y a veces "pasan las procesiones y hay gente en bikini", se ha quejado Vélez. A pesar de que ha rechazado que sus quejas respondan a un ejemplo de turismofobia, el pronuciamiento refleja la existencia de un debate sobre los efectos de la llegada masiva de turistas a la capital andaluza en una de sus semanas más tradicionales.

La Semana Santa es temporada alta en Sevilla, aunque el número de visitantes cada vez se equipara más entre los meses de primavera, los más populosos, y los de invierno y verano, que solían ser temporada baja. Según datos de la Junta y el Ayuntamiento, en 2024 llegaron a la ciudad 4,8 millones de turistas frente a los 3,5 millones de 2023.

Foto: plazas-sin-vecinos-y-ruido-de-trolleys-el-coctel-de-turismo-y-vivienda-enciende-a-las-ciudades-andaluzas

El debate sobre las costuras de la Semana Santa no sólo se circunscribe a los visitantes, sino también a los propios participantes de los cortejos, que este año batirá todos los récords. Numerosas cofradías están anunciando en los últimos días el número de personas que acompañarán a sus imágenes en su estación de penitencia a la Catedral y muchas de ellas aseguran que se tratan de los datos más abultados de su historia.

Más de 10 hermandades, según los datos recogidos por El Correo de Andalucía, han superado ya la cota de 2.000 nazarenos y hay algunas que rebasarán la cota de las 3.000. Existe incluso un debate sobre cómo se puede solucionar este problema en ciernes, ya que el paso de las procesiones por el centro de la capital andaluza puede incluso derivar en problemas de seguridad. Para evitarlo, el Ayuntamiento y la subdelegación del Gobierno en Sevilla ponen en marcha un dispositivo con 961 policías locales, 1.865 policías nacionales y 1.279 guardias civiles.

Foto: semana-santa-prevision-tiempo-malaga-lluvia-1qrt-1tna

El Ayuntamiento también ha optado por aumentar las cámaras de videovigilancia y ha puesto en marcha una labor de monitorización para evitar la posible propagación de bulos. Hace ya varios años que el consistorio comenzó a aforar zonas de paso de procesiones en caso de aglomeraciones, aunque este año ha optado por evitar las zonas valladas y pintar en el suelo espacios donde no se permitirá la permanencia. Está prohibido colocar sillas plegables, que se popularizaron hace años por las grandes esperas que generan los enormes cortejos de nazarenos. Y este año hay algunos carteles que advierten de ese veto que ya están editados en inglés.

Entre las advertencias del presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías por la saturación se cuelan también las "incertidumbres" de los bares y restaurantes que también tienen esta semana temporada alta. La Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia emitió un comunicado el lunes sobre la posibilidad, por segundo año consecutivo, de que la inestabilidad meteorológica chafe sus previsiones. Eso sí, la patronal ha celebrado que el ayuntamiento que encabeza José Luis Sanz haya relajado la conocida como "ley seca", es decir, las restricciones de horario y de venta de alcohol en las zonas por las que discurren las procesiones para evitar problemas de seguridad.

La Semana Santa de Sevilla "no necesita del turismo". La capital andaluza tiene ya las túnicas planchadas y los pasos están ya preparados en capillas e iglesias a la espera de que este Viernes de Dolores comience la fiesta mayor de la ciudad. Los cofrades miran al cielo, pues se prevé la llegada de una borrasca, y también a los trenes que llegan a Santa Justa y los aviones que aterrizan en el aeropuerto con miles de visitantes que forman ya parte del ecosistema de la ciudad. Y el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, Francisco Vélez, ha admitido este miércoles que a la celebración más icónica de la ciudad —con permiso de la Feria de Abril— le están saltando las costuras.

Sevilla
El redactor recomienda