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Alberto Lavandeira (Atalaya Mining): "A España le ha tocado la lotería con la minería"
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Entrevista

Alberto Lavandeira (Atalaya Mining): "A España le ha tocado la lotería con la minería"

Cree que la UE ha entendido ahora la importancia de este sector estratégico, que cuenta con importantes yacimientos en nuestro país y "una industria que está haciendo las cosas bien"

Foto: Alberto Lavandeira (Atalaya Mining) en su despacho. (Fotos: José Luis Losa.)
Alberto Lavandeira (Atalaya Mining) en su despacho. (Fotos: José Luis Losa.)

Alberto Lavandeira es uno de los mayores expertos en minería de España. Este gallego, nacido en O Carballiño (1956) pero criado en Asturias, donde estudió Ingenería de Minas en la Universidad de Oviedo, lleva diez años viviendo en Andalucía, donde consiguió reabrir la mina más antigua del mundo, Riotinto. Ha trabajado en explotaciones de varios continentes y, a sus 69 años, el CEO de Atalaya Mining dice que no se va a retirar hasta conseguir reabrir un último yacimiento en su tierra: la Mina de Touro (La Coruña), que lleva una década de tramitación administrativa.

Es consciente de que el accidente mortal de esta semana en la mina de Asturias, aunque sea de otra empresa, supone un duro golpe para la imagen del conjunto del sector, pero pide que no se demonice a toda una industria que ha evolucionado mucho en este siglo. "Tras un accidente de avión a nadie se le ocurre pensar que hay que que impedir la aviación", ejemplifica.

PREGUNTA. En cinco años, llega el Covid, la guerra de Ucrania, el nuevo orden geopolítico mudial… y la UE parece despertar y darse cuenta de lo importante que es tener minerales y, por lo tanto, minería. Estará usted contento…

RESPUESTA. Está claro que ahora la minería está de moda, o que se habla más, porque la gente se ha dado cuenta de que todo sale de ahí. También la UE, especialmente Alemania, que se dio cuenta de que depende del gas que importan. Y tras el gas, empiezan a mirar qué otros recursos y materias primas estratégicas necesitamos. Hasta se empieza a hablar de algo que la mayoría de la gente desconocía como son las tierras raras. Y muchos responsables públicos mundiales se dan cuenta de que China domina el 85% de ese mercado que hace falta para cosas tan básicas como los imanes que van en los coches eléctricos o en las turbinas eólicas. Ejemplos como ese han sido el detonante de que nos estaban comiendo la tostada…

P. Pues ya vamos tarde, ¿no?

R. Bienvenidos, aunque sea tarde, porque en Bruselas siempre se han abonado a la teoría de que la minería tiene mala prensa, que ensucia, que contamina… Y ahora se han dado cuenta de que eso no es verdad y que además la minería es esencial para nuestra vida. La industria minera está haciendo las cosas bien en la mayor parte de los sitios y la UE se ha dado cuenta de que hay que apoyarla.

placeholder Alberto Lavandeira a la entrada de Riotinto.
Alberto Lavandeira a la entrada de Riotinto.

P. España es uno de los países europeos con mayores recursos minerales, junto con Polonia. ¿Qué supone contar con esa gran faja pirítica en Andalucía-Extremadura y en la que están interesadas todas las compañías mineras del mundo?

R. Pues supone que a España nos ha tocado la lotería con la minería. Hay varias zonas interesantes en Europa, como Suecia y Finlandia, y, en el caso del cobre, tenemos Polonia y nuestro país. Aún así, debemos tener humildad, en el sentido de que el sector minero en España, comparado con el mundial, no es una cosa relevante. Lo que produce una mina en Chile o en Perú es mucho mayor. Pero debemos aprovechar lo que tenemos, que es bastante. Esta riqueza minera es una suerte porque genera un gran valor añadido en un espacio de terreno relativamente pequeño y es compatible con todo lo demás.

P. Las autoridades han cambiado su percepción sobre la minería, pero ¿los ciudadanos también?

R. Pues me lo pregunta en una semana especialmente compleja tras el desgraciado accidente ocurrido en la mina de Asturias. La minería se asocia a accidentes, a suciedad, a hombres con caras manchadas trabajando en un agujero y hasta a niños explotados en el Congo. Nuestra realidad hoy es bien distinta. La minería es una industria moderna, que no tiene nada que ver con hace 40 años. Pero es que hace 40 años lo normal es que los vertidos de cualquier industria, minera o no, se evacuara a los ríos y al mar. Y eso hoy es impensable. Ahora la minería está hiper regulada y tiene más normativa que cualquier otro sector.

P. El desastre de la mina de Aznalcóllar (Sevilla) de hace 25 años fue el detonante de ese gran cambio normativo, pero accidentes como este de Asturias, con cinco muertos, vuelven a poner al sector en el ojo del huracán. ¿Aprendemos las lecciones?

R. Por supuesto que se ha aprendido de aquello. Pero volvemos a lo de siempre. Lo de Aznalcóllar pasó en una época distinta, aunque no tenía que haber pasado nunca. Siempre hay que aprender de los errores pasados, que hubo. Creo que en el caso de Andalucía es más claro porque aquí la legislación es muy estricta y está bien que haya esas reglas de juego. Con respecto a la tragedia de esta semana, creo que podemos hacer un símil con los aviones. Cuando hay un accidente, a nadie se le ocurre cerrar Barajas o decir que hay que prohibir la aviación o poner en duda la necesidad de ese sector.

placeholder Molino de minerales en Riotinto.
Molino de minerales en Riotinto.

P. En el caso de Andalucía, ¿qué debe hacer para aprovechar este potencial que tiene bajo su suelo?

R. Yo creo que lo primero es continuar con la investigación, con la exploración, para encontrar nuevos yacimientos, para dar continuidad a los que hay y para aumentar su vida. Después, seguir investigando también nuevos sistemas para para aumentar la calidad del proceso, para poder aprovechar cosas que antes no eran rentables. Y en tercer lugar, seguir con una cosa que se está haciendo muy bien, que es la formación y la utilización de técnicos locales. No dependemos del conocimiento de fuera y eso es muy importante en un mundo que el talento, específicamente de la minería, escasea. En cuanto a la administración pública, debe seguir con la simplificación administrativa.

P. ¿Se pueden acortar los plazos?

R. Se pueden y se deben. Un ejemplo, si me hacen una evaluación de impacto ambiental y tras un año o dos no han encontrado nada extraño, pues a lo mejor es que no lo hay. Pero no se pueden eternizar los plazos. Lo que no puede ocurrir es que pasen cinco años para un permiso de vertido de aguas. La administración tendrá que contar con medios adecuados para dar ese servicio o contratar a expertos internacionales, pero algo tendrá que hacer. Esto solo ocurre en minería. Si una empresa quiere montar una fábrica de coches o de otra cosa y la administración dice que le contesta en cinco o siete años, sería inconcebible y se cancelaría la inversión.

P. Entonces, está hablando de miedos políticos más que de criterios técnicos, ¿no?

R. Absolutamente. El gran problema es que tenemos ciclos electorales cada pocos años y les entra miedo a los políticos, algo que es absurdo. No conozco ningún municipio en el que se haya abierto una mina que no haya sido acogido con cierta incertidumbre y hayan terminado encantados con el desarrollo de la comarca. Al final, terminan lamentando el cierre de los yacimientos cuando acaba su ciclo de vida a los 10 o 15 años.

placeholder El director de Riotinto, Enrique Delgado.
El director de Riotinto, Enrique Delgado.

P. Ustedes decidieron hace diez años reabrir Riotinto, en Huelva, la mina más antigua del mundo, además del yacimiento de cobre a cielo abierto más grande de Europa. ¿Por qué?

R. La mina llevaba cerrada desde 2001. Había una empresa australiana que decide salir y entramos un grupo de accionistas españoles, aunque seguimos cotizando en la Bolsa de Londres para financiarnos, y decidimos ponerle el nombre de la "corta Atalaya”. Vimos el potencial de Riotinto y también de otras zonas de España. Y creo que no nos hemos equivocado. Aquí había un proyecto para una vida de 12 años de la mina, pero ya llevamos 11 años y ahora vemos que hay para otro tanto, por lo menos. Empezamos con 20 empleados y ahora somos 500 más otros tantos de los contratistas. Ha sido uno de los mayores retos de mi vida, pero con un equipo así se puede conseguir lo que quieras. Cuando llegamos nadie daba un duro por nosotros. Nadie pensaba que lo íbamos a lograr. Y actualmente somos una multinacional con proyectos aquí en Andalucía y en Galicia para otros 20 años. Y vemos con orgullo que hemos sacado adelante un proyecto para una zona donde había un paro del 40% y que nos miran con agradecimiento. Ellos saben que esto es el equivalente a si tocara la lotería de 20 millones de euros todos los años y muy repartido, generando un alto impacto económico y social. Hemos invertido ya 579 millones de euros en Riotinto.

P. ¿Cuáles son los planes de futuro en estos momentos con la ampliación de Riotinto?

R. Empezamos con un proyecto de 12 años de vida y un ritmo de explotación determinado. Pero hicimos investigación, ampliamos las instalaciones, y ahora, a pesar de sacar un 50% más de mineral (15 millones de toneladas anuales), hemos duplicado la vida del proyecto, y puede que aumente porque seguimos investigando.

P. A Riotinto le han sumado un proyecto cercano: la mina Masa Valverde. ¿En qué punto se encuentra?

R. Pues es otro proyecto en el que no creía nadie. No séra una cosa tan grande como Riotinto pero tendrá también una vida larga. Es un yacimiento que se conocía desde los años 80 pero que era profundo y complejo. Lo compramos cuando tenía poco valor, investigamos y hemos visto que tiene buen potencial. Tenemos ya los permisos, comenzaremos los trabajos de excavación este verano y el mineral esperamos sacarlo en dos años. Ese mineral se traerá a Riotinto para su tratamiento, salvo que veamos que hay volumen suficiente para montar una planta allí. Es una inversión de 175 millones y que creará 150 empleos directos y unos 500 indirectos.

placeholder Planta de Tratamiento de minerales en Riotinto.
Planta de Tratamiento de minerales en Riotinto.

P. Su otro proyecto es la mina gallega de Touro, que lleva diez años intentando salir adelante…

R. Es un yacimiento muy interesante de un mineral estratégico para Europa como el cobre. Entramos hace diez años con investigación. Presentamos un proyecto en el año 2018 y se nos rechazó en el año 2020 porque posiblemente no supimos explicar bien cómo era nuestro proyecto, que era totalmente nuevo. Se trata de una mina que ya existía, que se paró en el año 1988 y donde las cosas no se hicieron bien, especialmente con el tema del agua, por los gestores anteriores. Creo que mucha gente pensó que con nosotros iban a volver los problemas al río Ulla. Y no supimos explicar que las tecnologías de ahora son absolutamente distintas y que teníamos un proyecto sin vertido.

P. ¿Y tras ese rechazo?

R. Tras ese rechazo en el año 2020 hicimos un proyecto totalmente nuevo en el que lo primero que montamos fue una planta de tratamiento de aguas para demostrar que era un tema resoluble. Creo que ha habido ujn gran cambio de actitud. La Xunta de Galicia lo declaró estratégico el pasado verano y todos los actores (ayuntamientos, colectivos vecinales, etc.) nos acogen ahora con de otra forma, más allá de los detractores, que siempre habrá pero que ya no tienen argumentos reales. El proyecto está en fase de tramitación ambiental y esperamos tener buenas noticias pronto. Es un yacimiento a cielo abierto, similar a Riotinto, con una vida prevista de unos 15 años. La inversión prevista asciende ya a 260 millones de euros tras las nuevas mejoras introducidas y tendrá más de 400 empleados en plantillas y otros tantos contratistas.

P. ¿Tras esos diez años de tramitación, cuáles son sus plazos actualmente?

R. No me atrevo a dar plazos porque siempre me he equivocado con ellos. Lo que sí manejamos es el plazo que marca la propia Ley de Proyectos Estratégicos de la Xunta de Galicia. La mina de Touro se declaró estratégica en junio de 2024, así que la esperamos en este próximo verano. También es cierto que la ley admite ciertas excepciones y hace falta información adicional, etcétera.

P. Hay movilizaciones contra la celulosa promovida por Altri, con bastante contestación, y la mina de Touro. ¿Teme que algunos partidos y colectivos unan ambos proyectos industriales contra el presidente gallego, Alfonso Rueda?

R. Sí, es un proyecto polémico de un sector que desconozco pero que creo que consiguió una declaración ambiental positiva por la Xunta, lo que me hace pensar que no han encontrado nada malo. Mire, colectivos anti-proyectos siempre va a haber, pero en este caso creo que se mezcla la política, porque no hay razones técnicas para oponerse. Su argumento es “las empresas lo hacen siempre mal” pero no quieren ni sentarse con nosotros a conocer nuestro proyecto. No voy a defender el otro proyecto porque no lo conozco, pero sí conozco el nuestro y animo a conocerlo.

placeholder Momento de la entrevista a Alberto Lavandeira (Atalaya Mining)
Momento de la entrevista a Alberto Lavandeira (Atalaya Mining)

P. ¿Tiene Atalaya nuevos proyectos en la mesa?

R. Claro. Estamos siempre abiertos a crecer. Atalaya está realizando exploraciones en el norte de Suecia mediante una joint venture; además, seguimos investigando en Extremadura y también estamos mirando activamente proyectos en Sudamérica, donde estamos haciendo ofertas y donde nos gustaría entrar próximamente.

P. También habrán recibido ofertas por Atalaya de algunas de las grandes...

R. Bueno, hace unos años tuvimos una oferta seria y la cosa estuvo entretenida, pero no llegó a nada. Estas cosas pueden ocurrir, más aún cuando eres una empresa que cotiza en Bolsa, pero no pasa nada, solo cambian los dueños, como ha ocurrido en Matsa, vendida por Mubadala a Sandfire.

P. ¿Por qué ha cambiado la compañía la sede de Chipre a Sevilla?

R. Para seguir españolizando esta empresa, que originalmente era chipriota, y también porque con la sede en España podemos entrar en el índice FTSE de las 250 empresas más grandes de la Bolsa de Londres.

P. ¿Teme que la batalla arancelaria de Trump afecte al mercado del cobre, que está claramente al alza por la alta demanda?

R. La influencia de las tarifas de Estados Unidos en el mercado del cobre es relativa, ya que produce solamente la mitad del cobre que consume, con lo cual va a tener que estar importando. Sin embargo, uno de los problemas que puede haber es que efectivamente estas tarifas generen un problema comercial mundial y una excesiva inflación en EEUU, llegando a provocar una recesión allí. Eso tendría un efecto indirecto en la economía global que puede hacer que el consumo se resienta. Y evidentemente el cobre está relacionado con el consumo, con la industria y con el crecimiento. Sin embargo, hay otro factor importante que nos hace pensar que el mercado del cobre va a ser muy positivo. Este mineral se utiliza para todo aquello que está relacionado con la transición energética, que tiene muy buenas perspectivas mundiales. Se sabe que va a haber un déficit de producción de cobre que a la larga va a acabar afectando a los precios para que los precios del cobre suban e incentiven nuevas producciones. Somos oprtimistas.

Alberto Lavandeira es uno de los mayores expertos en minería de España. Este gallego, nacido en O Carballiño (1956) pero criado en Asturias, donde estudió Ingenería de Minas en la Universidad de Oviedo, lleva diez años viviendo en Andalucía, donde consiguió reabrir la mina más antigua del mundo, Riotinto. Ha trabajado en explotaciones de varios continentes y, a sus 69 años, el CEO de Atalaya Mining dice que no se va a retirar hasta conseguir reabrir un último yacimiento en su tierra: la Mina de Touro (La Coruña), que lleva una década de tramitación administrativa.

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