Málaga renueva votos con el Centre Pompidou: un símbolo multicolor para una nueva ciudad
Este viernes se escenificó la continuidad por diez años de la primera sede internacional de la pinacoteca francesa y que potenció la imagen internacional de la ciudad con su icónico Cubo de Buren. Ha recibido más de 1,5 millones de visitantes
Si hay un elemento que simboliza la reconversión de Málaga en un destino cultural, sin duda alguna es el cubo multicolor que corona la primera sede internacional del Centre Pompidou. Una propuesta que ayudó a posicionar a la ciudad más allá de su oferta de sol y playa y que seguirá otra década en la capital malagueña. Este viernes, cuando se han cumplido diez años desde su inauguración, se selló un nuevo convenio de colaboración por el que el Consistorio abonará 29,2 millones —sin impuestos— y que se inicia con la exposición Vassily Kandinsky, pionero del arte abstracto.
El alcalde malagueño, Francisco de la Torre, y el presidente del Centre Pompidou, Laurent Le Bon, escenificaron la continuidad de un proyecto cultural que en sus primeros diez años ha atraído a más de un millón y medio de visitantes. Ubicado en la zona de Muelle 1 del puerto de Málaga, la marca francesa ha ayudado a posicionar a la ciudad más allá de las fronteras nacionales, y ha sido —junto al Museo Picasso Málaga— un elemento transformador de la ciudad hacia un modelo más artístico.
El acuerdo se extenderá desde este 28 de marzo de 2025, al 27 de marzo de 2035, y recoge que el Ayuntamiento abonará 2.694.900 euros al año entre 2025 y 2029 y 3.151.915 entre 2030 y 2034. El Consistorio, en un comunicado, detalló que estas cantidades se desglosan del siguiente modo: por el uso de la marca, 1.300.000 —sin impuestos— en el primer lustro, y 1.500.000 —también sin impuestos— en el segundo; por las colecciones, 1.394.900 —sin cargas fiscales— durante los primeros cinco años y 1.651.915 —sin impuestos— en los posteriores.
El programa cultural incluido en el contrato para los diez próximos años consta de seis exposiciones semipermanentes de arte de los siglos XX y XXI, algunas de cuyas obras pueden ser renovadas por el museo galo de año en año en función de las necesidades de conservación. Además, recoge dos exposiciones temporales anuales, un comisariado conjunto –Centre Pompidou-Ayuntamiento– dentro de Hors Pistes y una exposición—taller para público joven cada año.
La Administración local pone de nuevo a disposición del Centre Pompidou Málaga –gestionado una agencia pública municipal– el Cubo, edificio de 6.300 metros cuadrados ubicado en la confluencia del Paseo de la Farola y el Paseo de los Curas.
Para celebrar “esta década de arte y cultura”, este viernes es jornada de puertas abiertas, y el emblemático Cubo de Daniel Buren contará con una iluminación especial que destacó la integración del museo en el skyline de Málaga. Y, coincidiendo con la fecha de apertura de este “pilar cultural de la ciudad”, se presentó la exposición Vassily Kandinsky, pionero del arte abstracto, una retrospectiva dedicada a uno de los grandes maestros del arte moderno compuesta por 47 obras.
A lo largo de sus diez años de existencia, el Centro Pompidou Málaga ha contado con exposiciones semipermanentes que han sido parte fundamental de su recorrido, como La Colección, Utopías Modernas, De Miró a Barceló. Un siglo de arte español. O las más recientemente Un tiempo propio. Liberarse de las ataduras de lo cotidiano y Place-ness. Habitar un lugar.
Las salas de este espacio también han exhibido más de 30 exposiciones temporales con obras de artistas de renombre como Joan Miró, Henri Matisse, Sophie Calle, Lucio Fontana, Ettore Sottsass y Carlos Cruz-Diez. Y han albergado ocho ediciones de Hors Pistes, cuyo objetivo era poner de relieve importantes temas de actualidad a través de las creaciones de fotografía y video de artistas franceses y españoles.
Algunas de las temáticas abordadas han sido El arte de la revuelta, Ver la guerra y hacer la paz y Nuevas ruralidades. Otro de los atractivos del centro ha estado en su escalera donde, en colaboración con MAF-Málaga de Festival, se han llevado a cabo intervenciones como El sentido del viento, de Eryk Pall; 2º Movimiento, de Darko; Sí pero no, de Guillermo Mora; y Hay un tiempo grande y hay un tiempo pequeño, de Javier de Juan, entre otras.
Si hay un elemento que simboliza la reconversión de Málaga en un destino cultural, sin duda alguna es el cubo multicolor que corona la primera sede internacional del Centre Pompidou. Una propuesta que ayudó a posicionar a la ciudad más allá de su oferta de sol y playa y que seguirá otra década en la capital malagueña. Este viernes, cuando se han cumplido diez años desde su inauguración, se selló un nuevo convenio de colaboración por el que el Consistorio abonará 29,2 millones —sin impuestos— y que se inicia con la exposición Vassily Kandinsky, pionero del arte abstracto.