Puente da aire al PSOE en Andalucía: luz verde a los trenes que negó en Huelva y Málaga
El ministro de Transportes anuncia en el Congreso que hará el tren litoral de Málaga días después de desvelar el impulso al AVE Sevilla-Huelva, dos obras que inicialmente estaban descartadas
Óscar Puente viajó a Sevilla en marzo para desplegar las inversiones previstas por el Ministerio de Transportes en la provincia. En un acto en la Diputación habló de la ampliación de la autopista a Cádiz y el cierre de la SE-40, pero admitió que el AVE de Sevilla a Huelva se quedaba fuera de las prioridades. Era demasiado caro y el Gobierno apostó entonces por mejorar el actual trazado y reducir los tiempos. Al mes siguiente admitió que el tren litoral de Málaga, que debía unir las principales ciudades de la Costa del Sol con la capital, tampoco estaba en los planes prioritarios del Ministerio. Han pasado 9 meses desde el primer anuncio y en sólo dos días Puente ha dado un giro a los dos proyectos.
"Este Gobierno va a hacer el tren de la Costa del Sol", ha dicho el titular de Transportes en el Congreso sólo dos días después de que su departamento hiciera público el estudio informativo de la obra ferroviaria que dejará a Sevilla y Huelva a sólo 26 minutos. Se trata de dos obras muy reclamadas en los territorios afectados después de que la capital malagueña sufra un grave problema de conexiones ferroviarias con las grandes ciudades que jalonan el litoral costasoleño. Y en Huelva se han producido manifestaciones de la sociedad civil por el aislamiento que sufre la provincia más occidental de Andalucía.
En el PP lo saben y hace tiempo que pusieron el foco en estas dos infraestructuras, sobre todo en el ámbito local. Después de la debacle electoral que el PSOE sufrió en las municipales de mayo de 2023, los alcaldes del PP han utilizado estos argumentos para desgastar a los socialistas, muy debilitados en la comunidad más poblada del país. Y esto no es baladí si se tiene en cuenta que en el horizonte electoral ya se atisban las elecciones autonómicas, previstas para mediados de 2026. En sólo 9 meses, el ministro de Transportes ha dado un volantazo con estos dos proyectos, aunque es cierto que todavía queda mucho para que las ideas pasen del plano a las obras.
El anuncio de Puente sobre Huelva se produjo justo cuando los alcaldes de Sevilla y Huelva, José Luis Sanz y Pilar Miranda, se reunieron con el presidente de la cámara local de Faro para reclamar a Madrid y Lisboa un impulso a la Alta Velocidad entre estas tres ciudades ferroviarias. Mientras los dos regidores se veían en la capital del Algarve, Transportes hizo público el trazado con una parada intermedia en La Palma del Condado, pero sin fechas de licitación ni planes de finalización de las obras.
Opinión La situación es muy distinta de otra de las obras que Puente ha ensalzado en los últimos tiempos en Andalucía, como son las obras del AVE que unirá Murcia con Almería en cuestión de meses y la integración de las vías ferroviarias en Granada que el ministro cerró hace unas semanas en una visita a la capital nazarí en alianza con la Junta de Juanma Moreno. A pesar de los diferentes estadios de estos proyectos de infraestructuras, queda claro que Puente ha puesto el foco en Andalucía, una de las regiones prioritarias para el PSOE en el plan de reactivación electoral decretado por Sánchez en el Congreso Federal del PSOE.
Aun después del anuncio en la Carrera de San Jerónimo, el sentimiento generalizado en Málaga es decepción. La segunda reunión entre el Ejecutivo, la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y una quincena de ayuntamientos afectados por los problemas de movilidad que cercenan el crecimiento de la provincia concluyó con una sensación agridulce y el miedo a que la disposición de Puente sea una pose para dar oxígeno a los dirigentes socialistas de la provincia y la comunidad.
La principal noticia positiva fue que el trayecto del deseado Tren Litoral incluirá a la comarca de La Axarquía para conectar Nerja con Algeciras en un recorrido de unos 190 kilómetros. La decepción para los regidores y representantes de la Administración autonómica y el ente supramunicipal, la mayoría del PP, es que el único anuncio del Gobierno fue la licitación del estudio de viabilidad que determinará cómo se desarrollará el proyecto y que se estima que esté elaborado en un año y medio.
Este plazo congela las esperanzas de que esta conexión ferroviaria se ejecute con rapidez para dar solución a los problemas de desplazamiento en la zona con mayor proyección de crecimiento de población del país. Un jarro de agua fría al que se une el malestar por la partida que el Ministerio de Fomento va a destinar para subvencionar la autopista AP-7. "En la Costa del Sol plantean una bonificación absurda de ocho céntimos por usuario y una dotación de un millón de euros frente a los 81,6 millones aprobados ese mismo día para la autopista gallega AP-9", criticó el secretario general del PP de Málaga, José Ramón Carmona.
"No es de recibo; no es justo que el Gobierno de Sánchez siga ahondando en el agravio a Málaga, abandonando nuestra provincia y que el dinero que también aportan los malagueños se vaya a otros territorios", denunció el dirigente popular, que lamentó que el Ministerio de Transporte "trate de despachar las reivindicaciones de movilidad de la provincia con apenas dos millones de euros: uno para bonificar el peaje de la Costa del Sol y otro para el estudio de viabilidad del Tren Litoral".
Lo cierto es que el futuro de esta infraestructura ferroviaria ha vuelto a poner de manifiesto los recurrentes cambios de opinión del Ejecutivo y que en esta ocasión ha hecho suyos Óscar Puente. El ministro soliviantó a la sociedad civil malagueña cuando el pasado mes de abril aseguraba que era "inviable" —por "costes y afecciones medioambientales"— y remarcó que "no es competitiva". Siete meses después, ha afirmado que "este Gobierno va a hacer posible este tren".
Este cambio de postura no se puede desligar de la mella electoral que el asunto estaba haciendo entre los políticos del PSOE a nivel local y regional, ya que quedaban en tierra de nadie frente al movimiento reivindicativo que ha crecido en la provincia y que desactivaba cualquier discurso tibio.
Óscar Puente viajó a Sevilla en marzo para desplegar las inversiones previstas por el Ministerio de Transportes en la provincia. En un acto en la Diputación habló de la ampliación de la autopista a Cádiz y el cierre de la SE-40, pero admitió que el AVE de Sevilla a Huelva se quedaba fuera de las prioridades. Era demasiado caro y el Gobierno apostó entonces por mejorar el actual trazado y reducir los tiempos. Al mes siguiente admitió que el tren litoral de Málaga, que debía unir las principales ciudades de la Costa del Sol con la capital, tampoco estaba en los planes prioritarios del Ministerio. Han pasado 9 meses desde el primer anuncio y en sólo dos días Puente ha dado un giro a los dos proyectos.